Corrida cambiaria: el dólar rebotó horas antes del “Doble Supermartes”

El dólar arrancó la semana con un alza de seis centavos y cotizó a 26.92 pesos comprador y 28 pesos vendedor, en la jornada previa al “supermartes” en la que vencen unos 530.000 millones de pesos en LEBAC.

El billete norteamericano comenzó el día con tendencia estable pero, por presión de la demanda, escaló posiciones en la última parte de la operatoria.

Así, según los registros públicos en la página web del Banco Central, el billete arrancó la rueda a 27.92 pesos y terminó a 28 pesos, seis centavos por encima del viernes.

Según lo informado por la autoridad monetaria, el Banco Nación ofreció dólares a 27.75 pesos, y entre las cotizaciones más elevadas se ubicaron: Banco Galicia a 28.20 pesos; Banco Industrial 28.10 pesos y a igual precio el Macro.

Más allá de este ligero movimiento alcista, el tipo de cambio mantuvo en las últimas dos semanas cierta estabilidad en torno a los 28 pesos, un valor en el que parece haber encontrado un punto de equilibrio.

Toda la atención del mercado está puesta en lo que ocurrirá con el megavencimiento de Lebac por 529.320 millones de pesos, casi el 50.5% del stock total de esos papeles.

La posibilidad de un rebote en el valor del tipo de cambio dependerá de los inversores que renueven los contratos de Lebac, ya que si se retiran del mercado podrían cambiar los pesos a dólares y presionar al alza al billete.

En la jornada, el volumen operado en el segmento de contado se ubicó en 452.6 millones de dólares y en futuros del Mercado Abierto Electrónico (MAE) se hicieron 36.1 millones.

“Una leve recuperación de la demanda favoreció la corrección del tipo de cambio, luego de un corto período de debilidad”, consideró el analista cambiario, Gustavo Quintana.

En el mercado mayorista, donde operan bancos y empresas, el dólar cotizó a 27.26/27.36 quince centavos arriba del final del viernes último.

Doble.
El Gobierno enfrentará este martes un “doble supermartes” con vencimientos por unos 536.000 millones de pesos en LEBAC, la segunda más alta y casi el 50% del stock, y el INDEC difundirá la inflación de junio, que sería la más alta del año.

Los analistas del mercado esperan que el vencimiento de Lebac no será renovado en su totalidad y que el Banco Central deberá convalidar las altas tasas que tiene estos instrumentos.

Por su parte, la inflación que se espera que difunda el INDEC, estaría en el 3.5% ó 4%, y alcanzaría en el primer semestre al 15%, la proyección que realizó el gobierno para todo el año, hasta que debió dejarla de lado en medio de la corrida cambiaria.

En la administración del presidente Mauricio Macri se esperan con preocupación los resultados de este martes por su repercusión en el panorama económico futuro.

En junio último, el Banco Central había renovado sólo el 60% (unos 308.473 millones) de un vencimiento de LEBAC por 514.779 millones de pesos, pese a subir la tasa a un récord de 47% anual para el plazo más corto.

El BCRA viene tratando de aplanar la curva de rendimientos para convencer a los inversores de migrar hacia LEBAC de mayor plazo.

Las tasas de las letras a junio en el mercado secundario cerraron el viernes último en 40%, mientras el retorno de los títulos que vencen en octubre alcanzó el 38.75.

En tanto, el dato de inflación podría llegar al nivel más alto de los últimos dos años, en un contexto en el que el alza de precios se encamina a cerrar el año con un piso del 30%, el doble de lo proyectado por el gobierno a principios de año.

La suba más alta había sido en abril del 2016, con 6.5%, y le sigue un 4.2% en junio de ese mismo año.

A fin de año el Gobierno deberá lograr un alza de precios inferior a ese techo para poder cumplir con sus compromisos frente al FMI, para poder recibir las partidas de crédito que todavía faltan ser desembolsados.

La estimación del Gobierno, que figura en el acuerdo con el FMI, espera una inflación de entre 25% y 32% para este año, con lo que deberá realizar grandes esfuerzos para lograr esa meta.

La suba de precios de junio se vio acelerada especialmente por el traspaso a precios de la devaluación en alimentos y bebidas.

En el segundo semestre del año quedan pendientes actualizaciones tarifarias en el transporte y los servicios públicos, y el resto de la devaluación que todavía no pasó a precios, más el incremento de combustibles, en medio de una economía con menor actividad y baja en la demanda del consumo. (NA).