Dietrich justificó aumentos

LAS PROVINCIAS NEGOCIARAN FONDOS CON NACION

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, justificó ayer los constantes aumentos en los boletos de colectivos y trenes, al asegurar que son consecuencia de los “descalabros que dejó el kirchnerismo”.
“Tenemos que arreglar los descalabros del kirchnerismo, que nos dijo que todo era un viva la pepa, que todo era gratis. Y al final lo pagamos todos”, sostuvo el funcionario.
En declaraciones a radio La Red, Dietrich sostuvo que “los ajustes tarifarios los venimos haciendo de manera gradual y acompañando a los más vulnerables”, pero insistió con criticar al Gobierno anterior.
“Fue un Gobierno que nos dejó prácticamente sin infraestructura y hay que arreglar todo eso. Recibimos en diciembre de 2015 una situación tarifaria en el transporte que era un gran descalabro. El boleto de colectivo valía hasta tres o cuatro veces más en el interior del país que en el área metropolitana de Buenos Aires. Y también había falta de inversiones”, enfatizó.
A su criterio, se vienen realizando “gradualmente actualizaciones tarifarias para darle cierta lógica de funcionamiento al sistema, con muchas inversiones”.
Además, subrayó que las tarifas aumentan “por los costos generados por inflación y por arreglo de desequilibrios de 15 años, en los que los pasajes no se tocaron”.
A partir de enero próximo, los boletos de colectivos y trenes sufrirán un aumento promedio del 40%; los pasajes de colectivos en el área metropolitana pasarán de 13 a 18 pesos, y también se ajustará el precio del subte, en 4,50 pesos entre abril y mayo.Dietrich defendió también el esquema de subsidios que aplica el Gobierno, al indicar que una parte “importante” de ese dinero “va directamente a la gente, para acompañar a los más vulnerables y a quienes viajan más”.
El ministro puntualizó que los trenes están “subsidiados en más del 90%, y los colectivos en alrededor del 60%”.
Por otra parte, el funcionario dijo que con los otros aumentos que trascendieron -electricidad y gas- “entiendo que estamos en niveles de equilibrio” de las tarifas de esos servicios.

Provincias.
La oficialización ayer del traspaso a las provincias del financiamiento del sistema de transporte forzó a los gobernadores a apurar, contra reloj, los mecanismos y las negociaciones mano a mano con el Ministerio de Transporte nacional tendientes a evitar que la poda de subsidios pegue de lleno en las tarifas que pagarán desde el 1 de enero los usuarios en todo el país.
La discusión aún abierta con los estados subnacionales radica en la disconformidad por el fondo de 6.500 millones de pesos dispuesto por la Casa Rosada para compensar esta transición en las provincias, al igual que un apoyo financiero para las 37 ciudades en las que hay SUBE, lo que mantendrá allí la tarifa social para las personas carenciadas.
Los gobernadores sostienen que esos 6.500 millones de pesos no alcanzan para evitar que la quita se traslade al precio del boleto, por lo que ya iniciaron gestiones individuales y regionales para asegurar una mayor proporción de asistencia financiera nacional para ese rubro. Incluso, el malestar también tomó color partidario: la semana pasada, un grupo de mandatarios del PJ puso reparos al plan y advirtió que prepara una contrapropuesta para mitigar el impacto negativo.
Pero las limitaciones que impone el cumplimiento de las metas del Fondo Monetario dificultan las negociaciones. “Los gobernadores firmaron la adenda al Consenso Fiscal en la que estaba explicitada la reducción del acompañamiento nacional tanto para el transporte público como para la energía. Y eso es lo que se aprobó en el Presupuesto”, recordó intentando acotar la discusión un funcionario nacional ligado a las conversaciones. (Ambito.com y NA)