La inflación de octubre fue de 1,5%

EN LO QUE VA DEL AÑO LA SUBA RONDA EL 19,4 POR CIENTO

La inflación de octubre se ubicó en el 1,5%, impulsada por las subas en celulares, bebidas alcohólicas y ropa, y acumuló en el año un alza del 19,4%, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Los datos oficiales estuvieron en línea con lo calculado por las estimaciones privadas: el denominado IPC Congreso y la inflación de la Ciudad relevaron igual porcentaje y el estudio que todos los meses hace el Central fue del 1,4%.
Desde el mes pasado, el Banco Central ya incumplió su meta prevista para este año, que tenía un techo de 17% y la expectativas de las consultoras es que el año cierre en torno al 23%.
En el acumulado del año, la suba de precios ya acumula 19,4% y los analistas privados estiman que al cierre de diciembre acumulará cerca de 23%.
De acuerdo con el informe oficial, el rubro Comunicaciones fue el de mayor aumento, con el 5,3%, impulsado por la suba en los abonos de celulares, seguido de los de Bebidas Alcohólicas y Tabaco, con un avance del 3%.
El rubro Prendas de Vestir experimentó en octubre un incremento de 2,1%, y el de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, tuvo un ajuste de 1,5%.
Vivienda, Agua y Electricidad, Gas y otros combustibles registró un repunte del 0,9%; Educación, un 0,8% y Equipamiento y Mantenimiento del Hogar, un 0,7%.
Otros sectores que impactaron el nivel general fueron el aumento de los precios de Restaurantes y Hoteles con el 1,4%; Transporte y Recreación y Cultura tuvieron un alza del 1,3% y los Gastos para la Salud se incrementaron un 1,1%.
En el Gran Buenos Aires, la inflación de octubre fue del 1,3%, y fue el registro más bajo en el indicador de acuerdo con las regiones.
La inflación en el Noroeste fue del 1,9%; en las regiones de Cuyo y la Pampeana fue del 1,7%; en la Patagónica, 1,6% y en el Noreste, 1,5%.

Inflación núcleo.
La denominada inflación núcleo de octubre, que es la que observa el Banco Central para definir su política monetaria de tasas, mostró una desaceleración y se ubicó en el 1,3%, mientras que los precios de productos estacionales subieron un 2,4% y los regulados por el Estado un 1,7%.
Si bien en octubre no impactó fuertemente en el indicador general el aumento de los combustibles, se espera para el último bimestre del año una aceleración de la inflación por el impacto del ajuste en las tarifas de electricidad y gas y la suba autorizada desde diciembre para las empresas de medicina privada.
La reforma tributaria, que impacta en las alícuotas de alimentos y bebidas puede ayudar también a una acomodación de precios para compensar la rentabilidad empresaria, que podría impactar en los precios minoritas en los dos últimos meses del año.
En los primeros diez meses del año, el rubro Educación es el que más aumentó con 31%, seguido del de Comunicaciones con un 30,9% por el ajuste en abonos de celulares, y Vivienda por el impacto de las tarifas que crece un 30,4%.

Melconian.
En tanto, el expresidente del Banco Nación Carlos Melconian, sostuvo que en el país existe “una demanda de bajar la inflación más rápido de lo que se puede” y consideró que, al mismo tiempo, “la dinámica de la solución fiscal ha sido lenta”.
Para el economista, “estamos posiblemente con una demanda de bajar la inflación más rápidamente de lo que se puede, dado esta anomalía que hemos heredado en 2015 de tarifas, tipo de cambio.
Pero además, en el camino, la dinámica de la solución fiscal ha sido lenta y la pretensión de bajar la inflación rápidamente ha sido alta. Esa inconsistencia se paga con tasa de interés”.
En consecuencia, advirtió: “cuando uno declama bajar la inflación pero no toma las decisiones adecuadas, se transforma en una cuestión de carácter voluntarista”.
“Efectivamente hubo una disuasión casi de carácter voluntarista entre querer abatir la inflación a partir del crecimiento económico, pero la pregunta es por qué va a haber crecimiento económico si todavía no están dadas las condiciones para que eso suceda”, enfatizó el ex funcionario, en declaraciones radiales.
A su criterio, la inflación en la Argentina “se transformó en una cuestión mucho más de origen monetario, porque en el fondo financiaba el agujero inflacionario. Durante el período kirchnerista eso quedó muy claro, porque fue una decisión tomada y explícita la de financiar el agujero del Fisco directamente con emisión monetaria, generando expansiones que con atraso terminaron en las inflaciones que tuvimos”.

De Luca.
Por su parte, el viceministro del Interior, Sebastián García de Luca, consideró que la inflación “no es un tema de rápida resolución”, ya que se trata de “un gran problema que se metió de lleno en la economía argentina”.
“La gradualidad que estamos aplicando para darle resolución a muchos de los problemas que tenemos los argentinos, como la inflación, que es un gran problema que se metió de lleno en la economía argentina. Hay que buscar una salida, y más allá de algunos picos más altos de lo esperable, o deseable, estamos en camino para ir reduciéndola mes a mes”, enfatizó el funcionario. (NA)