Mejora el pronóstico de cáncer infantil en Argentina

La sobrevida a tres años de niños con cáncer pasó del 63,1% en el período 2000-2004 al 72,4% entre 2010 y 2014, informaron hoy el Instituto Nacional del Cáncer (INC) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

Asimismo, detallaron que en promedio se diagnostican más de tres casos de niños -de cero a 15 años- con cáncer por día en el país, y que los más frecuentes son las leucemias y los tumores cerebrales. 

“Desde el 2000 funciona en Argentina el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (Roha), que fue desarrollado por el INC y es una herramienta clave para saber qué tipo de tumores desarrollan los niños en nuestro país, dónde se tratan y cómo evolucionan”, señaló la médica hemato-oncóloga Florencia Moreno con motivo del Día internacional del cáncer infantil, que se conmemora cada 15 de febrero.

La especialista y directora del Roha detalló que se registran “más del 90% de los casos” y destacó que la detección y el abordaje terapéutico temprano son “fundamentales” para aumentar las chances de curación.
Según datos del Roha se producen anualmente unos 1.370 casos de niños entre cero y 15 años, lo que implica más de tres diagnósticos nuevos por día. 

En cuanto a los lugares de atención, más del 80% de los casos registrados se tratan en hospitales públicos, mientras que cuatro de cada diez (44%) niños deben trasladarse a centros de mayor complejidad en algún momento del tratamiento.

“Consideramos al cáncer pediátrico como una enfermedad familiar, ya que el tratamiento debe contemplar a todos los miembros”, recomendó Viviana Bacciedoni, secretaria del Comité Nacional de Hematología-Oncología y Medicina Transfusional de la SAP.

Agregó que “los padres suelen sentir conmoción, incertidumbre, negación, culpa y ansiedad, mientras que los hermanos pueden tener miedo y a veces celos, porque sus padres están muy dedicados al hijo enfermo, lo que puede generar trastornos de escolaridad, pesadillas y enuresis (hacerse pis involuntariamente)”.

Por su parte Moreno, quien también es miembro de la SAP, señaló que la prevención “no suele ser determinante” en la edad pediátrica, ya que “el tiempo de exposición a factores de riesgo de los niños es limitado”.
“Sin embargo, hay dos factores que deben ser tenidos en cuenta: la carga hereditaria de una enfermedad, que debe hablarse con el especialista y corresponde a situaciones poco frecuentes, y la radiación solar, cuya asociación con el melanoma en la adultez está comprobada”, completó. (Télam)