“No sé por qué estoy detenido”

LAZARO BAEZ MANTUVO UNA BREVE AUDIENCIA ANTE LA CAMARA FEDERAL

El detenido empresario Lázaro Báez proclamó ayer su inocencia, dijo ignorar las causas de su detención y cuestionó la imparcialidad del juez federal Sebastián Casanello, en una breve audiencia privada ante la Cámara Federal porteña que debe resolver sobre su procesamiento y prisión preventiva.
“Fue una típica audiencia de conocimiento, donde Báez se quejó por su detención, dijo ser inocente y sólo aludió a la falta de imparcialidad en la causa. No tuvo nada que ver con las expectativas generadas”, explicaron dos fuentes judiciales que presenciaron la entrevista.
Poco antes, los abogados de su hijo Leandro cuestionaron nuevamente al juez Casanello por no investigar a la ex presidenta Cristina Fernández y a sus funcionarios y volvieron a insistir en que debe ser apartado del caso, en un escrito presentado también en la Cámara Federal.
Todo ocurrió en el segundo piso de los tribunales federales de Retiro, sede de la sala II de ese Tribunal de Apelaciones y en medio de expectativas generadas tanto por lo que se había anticipado en distintos medios de prensa que diría Lázaro Báez como por el contenido del escrito de los abogados de su hijo, Santiago Viola y Claudia Balbín.
“Yo estoy bien, pero no sé por qué estoy detenido”, dijo Báez a los jueces en la audiencia personal a la que asistieron Martin Irurzun, Horacio Cattani y Eduardo Farah y dos de sus secretarios.
Báez sólo se refirió a su situación personal y procesal tras quedar acusado por “lavado de activos”, aludió a la distancia con su familia a dos meses de su detención el 5 de abril pasado pero no aportó nueva información ni pruebas al caso.
El empresario había sido trasladado desde la cárcel de Ezeiza y llegó a Comodoro Py 2002 a las 7.15. Recién a las 11, esposado y con fuerte custodia, fue subido a la sala de audiencias del Tribunal.
Una vez allí, los camaristas dejaron constancia que la audiencia había sido pedida por Báez, que era privada por decisión del detenido y que sus abogados, Rafael Sal Lari y Daniel Rubinovich permanecerían afuera, en el pasillo, por voluntad propia.

Monólogo.
Báez inició un monólogo que se extendió por 20 minutos y que terminó con la única pregunta que le hicieron los jueces, relativa a su salud y condiciones de detención en Ezeiza.
El procesado por “lavado de activos” dijo ser inocente, afirmó que su empresa Austral Construcciones cotizó para participar de la obra pública al igual que otras “importantes” empresas del rubro y negó haber recibido sobreprecios.
Sobre el juez del caso, Sebastián Casanello, consideró que a su entender la causa “no es llevada con imparcialidad” y advirtió que el magistrado no ordenó muchas de la pruebas pedidas por su defensa.
Pero no hizo referencia a algún vínculo del juez con la ex presidenta Cristina Fernández ni a un supuesto pago ilegal hecho al magistrado, como había trascendido en la prensa.
Báez dijo que en la cárcel de Ezeiza está bien atendido, que a veces faltan “algunos insumos” pero que se encuentra bien, según las fuentes.

Hijos.
Al término de la audiencia, otro de sus hijos, Martín Báez, intentó visitarlo en la alcaidía de Comodoro Py pero no fue autorizado ni por el Servicio Penitenciario ni por el juzgado que lleva la causa.
Martín Báez está procesado en la causa al igual que su padre, pero sin prisión preventiva.
Paralelamente, en el escrito entregado por los abogados de Leandro Báez se insistió con apartar a Casanello en base a información anónima llegada al estudio jurídico, a publicaciones periodísticas y a una imputación contra el juez por supuesto “encubrimiento” en otra causa que aún se investiga.
“Ha hecho lo posible para frustrar la presente investigación y ha direccionado la misma al solo efecto de evitar incluir funcionarios de la administración de Cristina Fernández”, se advirtió en el escrito. (Télam)

Compartir