Baudino defendió la educación universitaria como un derecho humano

Más de treinta nuevos profesionales recibieron ayer su diploma como egresados de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). El acto de colación, como todos los años, coincidió con el aniversario de la fundación de la Alta Casa de Estudios, ocurrida el 4 de septiembre de 1958 como institución de rango provincial. A su vez, el rector Sergio Baudino, anunció que la ceremonia sería la primera de una serie de actividades para conmemorar la nacionalización de la entidad, que tuvo lugar el 12 de abril de 1973 luego de una larga y recordada lucha popular.
El acto comenzó a las 18.30 y fue presidido, junto con el rector, por los decanos Sergio Maluendres, de la Facultad de Ciencias Humanas; Gustavo Fernández, de la de Agronomía; y Oscar Alpa, de la de Ciencias Económicas y Jurídicas, y por el vicedecano de la de Ciencias Exactas y Naturales, Julio Peluffo. Los egresados de las facultades con sede en General Pico, Ciencias Veterinarias, Ingeniería y una parte de Ciencias Humanas, recibirán sus diplomas en otro acto, previsto en esa ciudad para el viernes 14 de septiembre.
Antes de la entrega de los títulos, la egresada del Profesorado en Inglés, Laura Analía Manzano, de la Facultad de Humanas, pronunció unas palabras en representación de los graduados. Allí agradeció la posibilidad de contar con una universidad pública, abierta y gratuita a metros de su casa, además de reconocer el apoyo de los profesores, de su familia y de sus compañeros de trabajo durante los años transcurridos en la universidad.
El siguiente orador fue Baudino quien repasó la historia de la UNLPam desde su fundación por parte del gobernador Ismael Amit, de la que ayer se cumplieron 54 años, pasando por la lucha por la nacionalización y pocos años después la feroz persecución que sufrieron estudiantes, docentes y no docentes durante la última dictadura militar. En ese punto evocó la figura de José Mendizábal, un estudiante de Agronomía que fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, padeció torturas y una larga detención por razones políticas. Fallecido en febrero de 2011, el militante fue uno de los testigos que declaró en el juicio de la Subzona 14, donde fueron condenados los represores pampeanos.
En otro tramo de su discurso, el rector resaltó que las universidades públicas de la Argentina se distinguen de la mayoría de sus similares del mundo por ser gratuitas. “Ello permite a un conjunto significativo de jóvenes lograr algo que en la mayoría de los países del mundo no es más que una utopía: estudiar sin tener que abonar un arancel”, dijo. En ese sentido, exhortó a los graduados a devolver a la sociedad todo lo recibido.
“Lamentamos profundamente que en el mismo ámbito provincial surjan instituciones aparentemente similares pero que están pensadas como un servicio, como un bien económico, y que compiten directamente con algunas de nuestras carreras. Estos proyectos educativos implican un desarrollo a veces paralelo de actividades que se podrían desarrollar en mejor condición organizándolos con la intervención y la participación de nuestra casa de estudios.
La educación para las universidades públicas no representa un servicio que se presta en el marco de un negocio, sino un derecho humano”, afirmó.