Ciudad desierta y animales felices

La jornada de ayer fue diferente a los feriados que atraviesan un día en medio de la semana laboral. No sólo todos los locales comerciales permanecieron cerrados a cal y canto, sino que fueron muy pocos los vecinos y transeúntes que se aventuraron a salir a la calle.
Temprano en la mañana nada hacia presagiar que el pasar de las horas dejaría paso a otra perspectiva. Arterias desiertas, locales cerrados y basura acumulándose en los cestos de las viviendas y comercios.
Conforme avanzaba el día comenzaba a divisarse gente en los cafés y la consiguiente apertura de los restaurantes y casas de comida. Lo que no cambió fue la felicidad de cuanto animal suelto recorría la ciudad.
Los vecinos santarroseños, no acostumbrados aún a guardar la basura durante las jornadas festivas, sacaron de sus casas los restos indeseables y los depositaron en la calle. Pese a que el Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (Emhsu) informó que no prestaría servicio, todo terminó esparcido por las veredas haciendo el deleite de cuanto perro y gato rondaba la zona.
Toda la ciudad pareció descansar en un día que honró a los que ganan el pan con su esfuerzo y sudor, haciendo mérito a la jornada conmemorada. Salvo los espacios recreativos, la ciudad se mostró deshabitada y regida en su mayoría, por sus habitantes de cuatro patas.