Jorge intenta que Marín deje a Verna y lo apoye en la interna

UNA SEMANA DESPUES DE QUE LIDER DE CONVERGENCIA ACORDARA CON LA PLURAL

Que hay grandes medios de comunicación que hace mucho tiempo en este país realizan operaciones de prensa, no puede resultar novedad para nadie. Pero que en nuestro terruño hay una mayoría de periodistas que se dedican a “operar”, como les gusta afirmar a los dirigentes políticos, es casi una temeridad.
Por estas horas, cuando se cruzan dardos desde un lado y otro del justicialismo, cuando el Frepam deshoja la margarita para decidir qué hará de cara al año eleccionario, los periodistas son puestos muchas veces en el centro de la escena.
Para algunos, que se sienten desfavorecidos con tal o cual versión, la mano de algún cronista podría estar siendo decisiva para la divulgación de una información que no los conforma.

Un cimbronazo.
En estas últimas horas este diario accedió de una fuente insospechada a la noticia de que Carlos Verna y Rubén Marín habían llegado a un acuerdo. Enseguida de publicada, un político, de vacaciones con su familia, recibía un mensaje de texto que le decía que un conocido suyo -que trabaja en este diario- había sido el autor de una “opereta” -así la calificaba-, que no era más que una mentira burda.
La respuesta del otro lado no dejó dudas: “Ustedes son increíbles… ese arreglo (Marín-Verna) está cerrado desde hace más de 20 días, pero crean lo que quieran creer”, le sugería el hombre que gozaba del sol en una playa del Atlántico.
La contundencia de la noticia en LA ARENA fue de tal magnitud que los presuntos perjudicados -ubicados en la línea del jorgismo- salieron disparados a consultar si había algo de cierto, o si de verdad era una operación de prensa comandada por las fuerzas oscuras de la política lugareña.

Algunos ejemplos.
Es recurrente, pasa todo el tiempo, y abundan los ejemplos. Tiempo atrás un legislador vernista le dijo a este cronista: “¡Cómo me censuraron en tu diario! Cortaron la foto de la visita de… (y mencionaba a un funcionario del Ejecutivo que había estado el día anterior en una comisión de la Cámara de Diputados). Dejaron sólo un brazo mío en la escena”. La incredulidad del periodista fue manifiesta.”¿De verdad creés que está el director del diario, o el jefe de redacción, con una tijera en la mano para cortarte a vos?”, le contestó sin entender el reclamo que estaba recibiendo.
Pero no es nuevo. Se repite todo el tiempo. Hace pocos días, para desmentir algo que efectivamente había dicho -y que a lo mejor no quiso decir tal como quedó escrito, eso sí podría ser- fue la propia vicegobernadora la que le atribuyó no sabía “qué intencionalidad” al periodista. Fue cuando anunció que acompañaría la candidatura de Daniel Scioli para la presidencia de la Nación. Se deslizó en la nota que lo haría “independientemente” de lo que hiciera el resto de Convergencia y del peronismo. Podría haber dicho que quizás el cronista no entendió bien, o que a lo mejor ella misma no lo dijo lo suficientemente claro y que se produjo un error de interpretación. Pudo enfatizar que en realidad quiso decir que estaba con Scioli, pero que -como lo aclaró después radialmente- no era un apoyo independiente de lo que decidiera Convergencia, o el resto del peronismo pampeano. Hubiera bastado con eso para dejar constancia de lo que verdaderamente pensaba.

Intenciones y objetivos.
Aquella “intencionalidad” que le adjudicó al periodista qué sentido pudo tener: ¿Tenía el cronista el objetivo de derrocarla?, ¿de corroer los cimientos del peronismo provincial?, ¿quiso insinuar que alguien pagó por los servicios del cronista para perjudicarla?
Sucede todo el tiempo. Cuando a un político, o a un sector, no le gusta algo que se publica, se piensa en quién estará detrás de determinada información, y se buscan instigadores e instigados. Enseguida creen ver campañas, o alguna actitud interesada en afectarlos.
Pero hay más. Hay políticos que cuando llegan a un cargo determinado parecieran perder el sentido de la realidad; se sienten como personajes intocables, y pretenderían que no se los puede cuestionar, o criticar.

El tiempo, el mejor testigo.
Suelen hacerse trascender noticias -en algunas ocasiones encuestas- con el propósito de que se propaguen, y es cierto que a veces los periodistas las toman. Precisamente porque consideran que tienen visos de certeza, aunque también corren el riesgo de quedar alguna vez entrampados o expuestos a un engaño. Puede suceder, pero no necesariamente se prestan conscientemente a una opereta.
Lo que algunos no entienden es que, en el ida y vuelta natural, el cronista está atento a lo que puede resultar noticia, pero eso no lo ubica en la condición de operador de nadie. Obviamente ni siquiera de quien está facilitando la información.
Que los grandes medios hacen campañas, u operaciones de prensa desestabilizadoras no es novedad. Pero aseverar que por aquí sucede lo mismo con todo el periodismo es, por lo menos, una insensatez. En todo caso el tiempo es el mejor testigo de la solidez de una información, y contra eso no hay desmentida posible. (M.V.).

Jorge llamó a Marín
El acuerdo entre la Plural y Convergencia llevó a que el gobernador Jorge se comunicara con el presidente del PJ para informarle que Fabián Bruna es el precandidato a gobernador por Compromiso.
El martes pasado el gobernador Oscar Mario Jorge habló telefónicamente con Rubén Marín y le comunicó lo de Bruna y, además, lo invitó a reunirse en los próximos días.
Marín viajó ayer a la ciudad de Buenos Aires para realizarse un control médico y estará de regreso en la capital pampeana el viernes o sábado. Por lo tanto, se desprende que durante el fin de semana se produciría el encuentro entre el mandatario provincial y el titular del PJ pampeano.
Conocida la determinación de Convergencia de sumarse a la Plural, de cara a una eventual interna, según fuentes marinistas el ex gobernador le planteará a Jorge la necesidad de conseguir una lista de unidad que evite la confrontación, con las heridas que dejaría en el peronismo y el consecuente beneficio electoral que ello implicaría para la oposición, concretamente al posible tándem Torroba-Mac Allister.
De lograr esa unidad, Marín coronaría su condición de contemporizador del PJ, como lo demostró al vertebrar el año pasado la lista del consenso para cargos partidarios, donde se distribuyeron los cargos entre Compromiso, Plural, Convergencia y otros sectores internos.
En más de una ocasión, el ex gobernador advirtió a sus pares peronistas que de persistir con posturas personales y egoístas, esa fuerza política corría el riesgo de perder el gobierno de la provincia, que mantiene desde la reinstauración de la democracia en 1983.

“Puede ser perjudicial en los pueblos”
En el vernismo están dispuestos a seguir insistiendo en una lista de unidad en el peronismo provincial, con “un planteo de grandeza en el que cada uno ocupe el lugar que le corresponde”. El dirigente plural Sergio Ziliotto -ex ministro de Bienestar Social, y colaborador de Carlos Verna en el Senado-, confirmó que existe el acuerdo con Rubén Marín, que “no es un acercamiento nuevo, no es de ahora ni es coyuntural, es tácito y viene desde 2013”, aseguró.
Pese a que de ninguna manera accederían a que Verna no sea el candidato a gobernador, Ziliotto recordó que el mismo postulante “sigue insistiendo en conseguir una lista de unidad. Y no lo dice para los medios, sino que tiene la idea de ser el candidato de todo el peronismo provincial, o al menos de la gran mayoría”, admitió.

¿Y los pueblos?
Conocido que Fabián Bruna será el candidato por Compromiso Peronista, el ex ministro de Bienestar Social del vernismo consideró “sinceramente, que es una buena persona”, pero advirtió que no creía que en una interna pudiera enfrentar al ex gobernador con ciertas posibilidades. “Pero si se plantea una interna el problema se va a producir en algunos pueblos, porque es difícil remontar la situación después. Entiendo que no vamos a tener problemas en ganar la provincia, pero en algunos pueblos no es tan simple volver de una interna, porque deja muchos heridos, y se tornan tan personales que luego es complicado recomponer las relaciones y que todos se encolumnen detrás del candidato que ganó”.
-¿Le alcanza al peronismo con un acuerdo Marín-Verna para ganar la provincia?
-Si se miran las encuestas creo que el pampeano está esperado que vuelva Verna. Eso es clarito, pero tratamos que la unidad sea plena, y es lo que permanentemente viene pidiendo Carlos Verna.
-Pero pareciera que todavía hay indecisos en algunas líneas. ¿Cuál es la situación del NEP?
-En estos tiempos de reacomodamientos es lógico que el que puede aumenta el precio político a su figura. Cada uno cosecha la acumulación de poder que consiguió en otras instancias.
Pero considero que lo que hay que proponer es que estén en un acuerdo todos los mejores hombres de cada una de las líneas. Hay que fijarse que Marín se puso por encima para evitar la interna, y la verdad es que en el peronismo hasta último momento eso nunca está descartado, y hemos tenido casos de que una hora antes de cerrarse las listas llegamos con la unidad.
-¿Cree que hay una situación de especial encono de Jorge con Verna?
-No creo eso. El gobernador es lo suficientemente inteligente como para saber qué es lo más importante. Sí es verdad que hubo distintos posicionamientos ante decisiones del gobierno nacional, y en ese esquema nosotros planteamos defender en el ámbito legislativo, tanto en Nación como en la provincia, a capa y espada los intereses pampeanos.
-¿Hay cuestiones que exceden el marco provincial?
-Diría que hay otras cuestiones que podrían tener que ver con el gobierno nacional. Son interferencias exógenas, y entiendo que todos los actores del gobierno nacional, del kirchnerismo puro, plantean definir en la interna del peronismo intereses propios, y no priorizando los intereses de La Pampa. Por eso nos opusimos cada vez que hubo decisiones que desde nuestro punto de vista no favorecían a la provincia.
-¿Y qué le parece este planteo que estarían haciendo algunos para que Jorge sea candidato a intendente para traccionar su lista?
-Sería sorprendente. Porque hasta el mismo gobernador plantea un recambio generacional. La gente que está diciendo eso no le hace un favor a Ningo, que con sus convicciones, más allá de cualquier diferencia que se pudiera tener con él, le ha dado mucho a la provincia.