La avioneta sigue perdida

PILOTO VINCULADO A LA PAMPA

Una avioneta que partió el lunes a las 14.30 del aeropuerto de San Fernando, provincia de Buenos Aires, rumbo a Formosa, continuaba ayer desaparecida, sin datos certeros de lo sucedido con el aparato y sus tres ocupantes. El piloto de la nave es Matías Ronzano, hijo de un instructor de golf que dicta clases en el Golf Jockey Club Santa Rosa.
Pese a las versiones periodísticas que daban cuenta del hallazgo de los restos de la aeronave en una isla del Delta, la información confirmada hasta última hora de ayer es que la avioneta continúa desaparecida y sin información precisa de su suerte.
La nave, un bimotor turbo hélice marca Mitsubishi, matrícula LV MCV, partió el lunes a las 14.30 del aeródromo de San Fernando rumbo a Formosa y cinco minutos después se perdió todo contacto con ella. Pertenece a la empresa Aibal SA, radicada en la localidad bonaerense de Bragado y dedicada a los servicios agropecuarios. Viajaba a la localidad formoseña de Las Lomitas, donde la firma posee campos.
El dato del posible siniestro de la avioneta se alimentó con el testimonio de un isleño que dijo haber escuchado una o dos explosiones para el mismo momento en que se perdió el rastro con el avión. Fuera de esa novedad, hasta anoche no había ningún otro elemento que diera pistas firmes de lo sucedido con el bimotor. Ante las inciertas informaciones, la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC) emitió un comunicado aclarando que hasta ayer no se había dado con la aeronave.
Los tripulantes de la nave son Matías Ronzano, piloto; Facundo Vega, copiloto; y Matías Aristi, hijo del duelo de la aeronave. En el caso de este muchacho, algunos medios de comunicación ponían en duda que hubiera subido al avión.
Claudio Carbone, experto en aeronáutica, comentó a varios medios de comunicación que la nave “tiene un sistema de balizas que al tocar el agua se activa una señal en forma inmediata que es detectada por los radares, pero nada de eso sucedió”. Si la nave hubiera aterrizado en la zona del Delta, su detección se complicaría porque allí no hay señal de celular ni llegan los radares. “Es todo muy raro”, consideró.

Preocupación.
El piloto de la avioneta, Matías Ronzano, es un joven de Lincoln hijo de Luis Ronzano, instructor profesional de golf que trabajó 14 años en la capital pampeana y, tras un tiempo alejando de la ciudad, volvió a desempeñarse en el Golf Jockey Club de Santa Rosa.
“Ronzano estuvo 14 años en Santa Rosa, se fue a vivir a Lincoln, donde vivió con su familia, lo volví a contratar y este sábado fue su primer día en el club”, confirmó Enrique Costilla, presidente del Golf Jockey Club Santa Rosa, a LA ARENA ayer por la tarde. “Luis se fue este lunes a Lincoln porque era su cumpleaños y quería pasarlo con su familia y con sus hijos”, relató.
Costilla, quien habló con Ronzano por teléfono ayer por la tarde, comentó que existe una “gran preocupación” sobre el paradero de Matías y de los otros ocupantes del avión. Ayer por la tarde el padre se encontraba en San Fernando a la espera de novedades.