Piden a Jorge que restituya a los cuatro estatales

El martes 23 de octubre de 2012, un acuerdo entre la Mesa Intersindical y el gobierno provincial cerró un largo conflicto salarial que incluyó paros, piquetes y hasta algunos roces entre sindicalistas y agentes policiales. Al otro día, cuatro trabajadores de la Contaduría General de la provincia sufrieron una represalia: les asignaron nuevas funciones en otro lugar de la misma repartición.
Ayer, la secretaria general adjunta de la Asociación de Trabajadores del Estado, Felicitas Mary Carassay, envió una nota al gobernador Oscar Mario Jorge solicitándole una revisión de esa medida, que consideró lisa y llanamente un castigo por la participación activa de los trabajadores en las asambleas y las medidas de fuerza que tuvieron lugar a lo largo del extenso conflicto del año pasado.
Carassay fue compañera de trabajo de algunos de los afectados con la medida. En su nota al gobernador valoró el logro de las paritarias, pero puso de relieve la situación de los cuatro empleados de Contaduría. “Una injusticia que debe ser reparada a la brevedad por el gobierno provincial”, escribió.
La número dos de ATE aseguró que toda la sociedad y los trabajadores debían saber que tras el acuerdo cuatro estatales fueron “castigados” por su activa participación en los reclamos, alejándolos de sus lugares de trabajo, dándoles otro destino y en algunos casos “cortándoles” la carrera administrativa a quienes estudiaron, se prepararon y lograron ascensos rindiendo los respectivos concursos.
En particular Carassay mencionó el caso de uno de los empleados de la Contaduría, puesto que ese trabajador -con categoría dos en el escalafón de la Ley 643- ocupaba el cargo de subjefe de Ajustes y Liquidaciones. La secretaria adjunta del gremio estatal afirmó que le cortaron la carrera administrativa, enviándolo a un lugar a cumplir tareas como agente raso del Estado, mientras que en su reemplazo designaron a una persona de menor categoría y sin la antigüedad que amerita la subjefatura.
En otro párrafo de la nota, la dirigente, en nombre de ATE, pidió al gobernador que arbitre los medios a su alcance y vuelva a la brevedad a los lugares de origen a los trabajadores. “Han sido afectados tan indignamente y con una práctica desleal inadmisible de parte de quien propició y ejecutó esta aberrante medida”, expuso.
Finalmente, manifestó su confianza en que la situación se resuelva y no lleve al gremio a un nuevo enfrentamiento con el gobierno provincial.
Este diario se comunicó ayer con Carassay para conocer más detalles sobre la situación de las cuatro personas que sufrieron las represalias. La dirigente pidió no hacer públicos lo nombres aún, a la espera de una respuesta del titular del Ejecutivo en esta misma semana. Los “traslados” ocurrieron al otro día de la firma del acta acuerdo entre el Ejecutivo y la Intersindical. “Creo que la Contaduría tiene alguna legislación por la cual puede rotar personal, pero no así, no al otro día de firmar la paz social en un acta-acuerdo”, sostuvo.