“Sé que estuve mal y lo reconozco”

Superada por la situación, Nélida Torino, madre de la niña que agredió a otra menor el pasado lunes por la tarde en cercanías de la escuela 201, quiso hacer su descargo. Reconoció abiertamente que no actuó como debería, se mostró arrepentida del hecho, pero relató que el conflicto entre su hija y la otra menor "viene desde hace un año".
Lamentablemente, cada vez son más los casos de bullying que salen a la luz y pareciera que, cada vez, las agresiones son mayores y la edad de los niños, menor. Este es el caso de las dos niñas de 12 años que el pasado lunes por la tarde, la emprendieron a golpes mientras la madre de una de ellas observaba la situación y permitió la agresión.
La noticia surgió cuando salió a la luz un video que rápidamente se propagó por redes sociales y medios de comunicación, donde se observaba a una niña golpear ferozmente a otra de su misma edad, mientras la madre de la niña agresora permitía la golpiza y otro niño, golpeaba a la agredida con una mochila. Nélida Torino de 34 años, es la madre de la niña que la emprendió contra la otra menor, dialogó con LA ARENA y brindó su punto de vista.
"Esto no viene de ahora sino del año pasado, pero la mamá (Adriana Ruffo) no cuenta que en 2013 a ella (señalando a su hija) la patotearon y la golpearon" la hermana mayor de la agredida y esta última. Torino dijo haber ido a hablar con Ruffo, quien dudó que sus hijas hayan agredido a la suya.
Luego relató que Ruffo amenazó con golpear a su hija por haber golpeado a la de Torino. "Yo me vine a mi casa, la llevé al médico y le pusieron dos puntos en la cabeza; hablé con las maestras y estoy cansada: le escriben malas palabras en las puertas del baño y en las mesas de las aulas", aseguró.
Torino, angustiada por ver a su hija mal cada vez que volvía de la escuela, citó a Ruffo a su casa a hablar e intentar solucionar el conflicto que llevaba al enfrentamiento de las menores. "Vino con el marido, nos pusimos a hablar y yo le pedí una solución, Ruffo se puso a discutir con mi hermana y no me dio ninguna salida", explicó.
Agregó que "a mi hija se le ríen si se pone calzas, si usa pantalones, incluso no usa los anteojos porque está cansada de que se le rían". La progenitora pidió a las docentes que reúnan a los padres para buscar una solución, pero manifestó que Ruffo no se presentó en la escuela.
Al consultar a Torino y a su hija, que estuvo presente durante la entrevista, cuál fue la situación desencadenante del malestar entre las menores, la niña relató que "ella me mira mal, yo no lo hacía caso y me empezó a escribir cosas, pero no sé por qué", dijo la niña.
"Yo le corté el pelo y le hice los claritos y también se le reían", aseguró Torino. "Le dije a las maestras, imagináte el trabajo psicológico que le está haciendo esta piba, le pedí que nos juntaran a las madres para hablar". Seguidamente, respondió que hasta el momento no había intervenido desde la institución, ninguna psicóloga o asistente social que mediara entre las menores.
Torino relató que en una ocasión, desde la escuela reunieron a las dos menores y las sentaron a hablar. ¿Qué pasó? "Nada", dijo Torino, "supuestamente la mía lloraba y hablaba mientras que la otra nena se reía", espetó.
Torino reconoció que ahora intervino una asistente social, psicólogas y personal del Juzgado de la Familia y el Menor, "supuestamente la psicóloga fue a hablar con la nena (de Ruffo) y se ríe", mencionó.

Mea culpa.
Torino reconoció que "yo sé que estuve mal, pero como madre es mucha impotencia verla a ella (señalando a su hija) que no quiere ir a la escuela porque se le ríen, la cargan y estaba hasta sin recreos; la dejaban en el aula para que no se cruzara con esta nena y no tener problemas", aseveró.
Indicó que quiso cambiarla de escuela, pero el problema es que tiene otras dos niñas yendo a la misma institución. Torino es divorciada y tiene seis hijos, cinco niñas y un varón.
Consultada sobre la situación, repitió varias veces su equivocación y mal accionar, y trató de justificar su actitud diciendo que "si era bronca que tenían entre ellas, las dejé que se descarguen; ahora reconozco que estuve mal pero en ese momento era como ‘ya está’. Luego, vino la madre a mi casa amenazando con romperme todo e invitándome a pelear", declaró Torino.
Para finalizar, quiso aclarar que ella "en ningún momento" golpeó a la hija de Ruffo y ante la repetición de su mal accionar, deseó que todo se arregle y termine "cuanto antes". Posteriormente, reconoció no saber si seguiría enviando a sus hijas a la institución educativa.

El fiscal ya vio el video
El fiscal Raúl Miguez Martín vio ayer el video de 80 segundos en el que una madre incita a su hija de 12 años a que le siga pegando a una compañera de escuela, en vez de separarlas, y ahora identificará a la mujer para eventualmente citarla a declarar, indicaron ayer fuentes judiciales. Adriana Ruffo, la denunciante y mamá de la chica agredida, la identificó por el apodo de "Gega", pero ya se sabe que se llama Nélida Torino. Ruffo dijo que la nueva directora de la Escuela 201, donde concurren las adolescentes, se comprometió a ocuparse del tema.

Repudio docente
La seccional Santa Rosa del gremio docente, Utelpa, cuestionó -sin distinciones- a los medios de comunicación, al repudiar la exposición pública a que fueron sometidos "numerosos chicos" en el caso de la madre que incitó a la violencia en las inmediaciones de la Escuela 201. "La violencia como fenómeno social debe ser abordada desde múltiples aristas; la escuela es el lugar donde se replica, pero está inserta en toda la sociedad", se señaló a través de un comunicado sin firma de ningún dirigente.
"Los adultos, en general, somos responsables y garantes del cumplimiento de los derechos de la niñez y adolescencia, y los medios de comunicación también tienen una responsabilidad social que los compromete a garantizar el cumplimiento de la ley que vela por los menores, tal cual lo expresa la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes", agregó el sindicato.
Este diario, en su edición de ayer, informó del tema, pero no publicó fotos de la chica agredida ni los nombres de los menores involucrados. Simplemente publicó una fotografía de la pelea donde no se distingue el rostro de ningún niño.

"Se venía trabajando"
La directora de Educación Inicial del Ministerio de Cultura y Educación de la provincia, Elizabeth Alba, afirmó ayer que la Escuela 201 venía trabajando sobre la problemática de violencia. "Es un problema que atraviesa a la sociedad y la caja de resonancia son las escuelas. Se trabaja, se llega a acuerdos. Tenemos que trabajar y mucho con los chicos", reconoció.
A su vez, se preguntó qué resultado tiene el trabajo que se hace hacia el interior de la institución si luego aparece un adulto a instigar a que un niño agreda a otro o si el chico sube al auto con sus padres y presencia cómo se insultan con otros conductores al llegar a una esquina.
"La escuela educa pero necesita que la otra parte sostenga el mismo discurso. Los chicos no viven en la escuela, están unas horas y después vuelven a sus casas y se relacionan en otros ámbitos", explicó.
En cuanto a hechos puntuales de violencia como el que quedó registrado en un video casero días atrás, la funcionaria aseguró que existen protocolos de intervención para los docentes y directivos de las instituciones. Además, acaba de sumarse una guía aprobada por el Consejo Federal de Educación y presentada recientemente por el Ministerio de Educación de la Nación.