12 años de prisión por abuso sexual de la hija de su ex pareja

CONDENA POR ABUSO SEXUAL

Tras haber sido condenado en agosto del año pasado, el abogado Tomás Pera Ocampo se encuentra cumpliendo desde ayer la sentencia a 12 años de prisión que le aplicó un juzgado de Santa Rosa por abuso sexual agravado en perjuicio de la hija de su ex pareja. El hombre se entregó en General Pico, donde se encuentra residiendo, tras fracasar todos sus intentos por revertir aquella sentencia.
El 10 de agosto de 2016 el Tribunal de Audiencia condenó a Tomás Pera Ocampo, de 52 años, a la pena de 12 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal, contra una persona menor de 13 años. La condena estuvo agravada por ser el autor del hecho la persona encargada de la guarda de la menor y por haberse cometido contra una persona menor de 18 años, aprovechando la situación de convivencia preexistente con el mismo, como delito continuado. La víctima fue una hija de su esposa.
Los jueces Andrés Aníbal Olié, Gastón Boulenaz y Mariano Alomar -designado para este caso- rechazaron el planteo de la defensa de que se habría vulnerado el principio constitucional “ne bis in idem”, y mantuvieron la restricción de acercamiento impuesta al imputado con relación a la víctima, su madre y sus hermanos menores de edad.
Los hechos comenzaron a investigarse a partir del hallazgo que hizo la madre de la niña de una serie de conversaciones mantenidas vía Facebook.
El fiscal Oscar Cazenave había solicitado una pena de 16 años de prisión. Mensuró como elementos negativos que la víctima haya sido una niña menor de edad; la edad del victimario, que sabía la conducta que estaba realizando; la manipulación que efectuó sobre sus hijos y especialmente la víctima, otorgándole regalos y permisos; la vulnerabilidad de la victima, ya que el lugar de los abusos fue el hogar convivencial; los daños psicológicos que ocasionó en ella y la falta de arrepentimiento que evidenció.
Con las pruebas escuchadas e incorporadas durante el debate, los jueces concluyeron que el imputado, esposo de la madre de la víctima y conviviente con el grupo familiar, llevó a cabo múltiples ataques sexuales en perjuicio de la menor desde que tenía aproximadamente 9 años y hasta los 16, en los distintos domicilios donde vivieron, tanto en Santa Rosa como en el interior de la provincia.