Una pócima que vale una medalla

CERVEZA ARTESANAL PAMPEANA FUE PREMIADA EN BUENOS AIRES

Marcelo Braga fue premiado el fin de semana pasado en Buenos Aires por una cerveza artesanal que fabricó en La Reforma. Actualmente está montando una planta en Ataliva Roca y piensa expandir la producción.
Hace cinco años, en un departamento de la ciudad de Neuquén, Marcelo Braga y su novia comenzaron a producir cerveza artesanal en un recipiente de 20 litros, sin ninguna pretensión más que inmiscuirse de a poco en el universo de esa bebida, como un hobby. Tiempo después, luego de convidar a amigos y familiares con esa bebida ancestral (aún más vieja que el vino), el muchacho se dio cuenta de que la producción gustaba y que había un mercado. Luego pensó en La Reforma, adonde su familia tiene un campo, como un lugar propicio para largarse a producir en grande. El sábado pasado, el trabajo de todo ese tiempo fue reconocido en la primera Copa Argentina de Cervezas que se realizó en Buenos Aires: la “Pócima 4”, una cerveza madurada en barricas de roble durante 12 meses, con notas de higos y pasas de uva, obtuvo la medalla de bronce en la categoría Cervezas Acidas.

Exigencia.
“Es un orgullo y un espaldarazo haber recibido este premio. Los jurados que la premiaron (de Brasil, Estados Unidos, y Chile) son reconocidos a nivel mundial y muy rigurosos. Algunas premios de las diferentes categorías quedaron desiertos porque, según los jurados, no llegaban a cumplir las exigencias”, dice Marcelo Braga.
Para participar de la Copa Argentina de Cervezas que se realizó en Beer Life, bar cervecero del barrio de San Telmo, Marcelo Braga envió 10 muestras de sus productos. En total compitieron 120 cervecerías artesanales de todo el país que presentaron un total de 500 muestras que compitieron en las 27 categorías. De la provincia de La Pampa, también compitieron otras dos marcas además de la de Braga, Nuevo Origen.

Mudanza.
Por estos días, Braga está mudando la fábrica que había motado en La Reforma para instalarla en Ataliva Roca. El cambio obedece a las necesidades de crecimiento de la empresa, mejorar la logística y la infraestructura y tener una ubicación estratégica para sacar la producción: las nuevas instalaciones de NO están montadas a la vera de la ruta 35, en lo que fue alguna vez una fábrica de chacinados, un edificio de 250 metros cuadrados en donde Braga aprovechó un sótano en el que van a instalarse las barricas. Actualmente, produce 8.000 litros mensuales de cerveza y para el año que viene, en el nuevo edificio, piensan triplicar el número.
“La idea es que abrir esto al turismo, que la gente pueda visitar la fábrica, conocer cómo se hace la cerveza y que pueda probarla en una sala de degustación”, señaló.

Público receptivo.
Braga es ingeniero Industrial y en Alimentos por la UADE, vive en Santa Rosa, y comparte su casa con su mujer y una hija de dos años. El año pasado inauguró una cervecería en el centro de la ciudad y desde entonces, ha tratado de captar las preferencias de los pampeanos a la hora de tomar cerveza. Entre la fabricación y la venta están ocupadas 12 personas.
“El público de acá es receptivo y siempre está buscando cosas nuevas. Toma lo que le ofrecés. En los últimos años, quizás como ocurrió con el vino durante los años 90, hay una movida mundial con la cerveza. La gente busca productos de mejor calidad y lo cierto es que si vos probás una cerveza tirada, fresca, con un aroma distinto, despertás un nuevo sentido. Ese es el espíritu de lo que nosotros hacemos, por eso el nombre de la marca. Lo más importante en esto, hablo como productor, es estudiar y estar siempre tratando de innovar”, concluyó.