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Altolaguirre lo hizo

Comenzó a regir ayer la «emergencia» en el sistema de transporte urbano de la ciudad de Santa Rosa y las consecuencias de la reestructuración del servicio no tardaron en hacerse sentir: grupos de hasta 30 personas aguardando la llegada del micro en las paradas, largas esperas bajo el intenso calor y, en algunas casos, usuarios que decidieron no utilizar el colectivo e ir caminando hacia su destino. Una imagen totalmente inusual para este momento del año.
A partir del lunes 7, Santa Rosa entró en «emergencia» de transporte a causa de la quita de los subsidios al sector por parte del Gobierno Nacional. Con el aval de la Municipalidad de Santa Rosa, la empresa Autobuses Santa Fe -concesionaria del servicio urbano- inició la semana con menos colectivos que los habituales (14) y, por supuesto, con menos frecuencias: pasan cada 45 minutos o más.
La medida que ya se hizo sentir en los usuarios de los colectivos, principales damnificados de la delicada situación que vive el transporte en la ciudad por esta baja en la calidad del servicio que, hace unos días, el intendente había desestimado. «El servicio no afectará al usuario común», había dicho días atrás Pablo Pera, director de Control e Inspección de Servicios Públicos de Santa Rosa.

Largas esperas.
La imagen es elocuente e inusual para este momento del año: en alguna de las paradas, como en la de 25 de Mayo casi avenida San Martín donde circulan las Líneas 2 y 3, se podía observar cerca de las 11 de la mañana a casi 30 personas bajo el intenso calor esperando la llegada de un micro.
Los usuarios frecuentes del servicio no tardaron en mostrar su descontento ante esta situación. «Es un desastre esto, no queda otra que esperar, vivo en el Barrio 5.000 y es imposible irme caminando», indicó Angélica al móvil de Radio Noticias.
Belinda, otra vecina que utiliza el servicio, aseguró que «hace más de una hora que estoy esperando para tomar el colectivo de la línea tres», y agregó: «Esto no pasaba nunca, tengo que cruzar toda la ciudad desde el Hospital hasta Colonia Escalante».

«Perjudica mucho».
Durante la tarde de ayer -entre las 18 y 20- la situación en las paradas no era la misma que durante la mañana y el mediodía, sin embargo, algunos vecinos dejaron en claro su indignación ante una medida que da un duro golpe a la cotidianeidad de muchos santarroseños que utilizan el colectivo. En ese sentido, calificaron la disposición del municipio como «pésima» y que «sólo perjudica a la clase humilde y trabajadora».
«Cuando toman estas decisiones no piensan en la gente, siempre perjudican mucho a la gente más humilde y más trabajadora», expresó una señora quien aguardaba en la parada ubicada en el Hospital Molas, sobre la calle Raúl B. Díaz.
Otra vecina, señaló que «encima que ya habían bajado las frecuencias ahora vas a tener que esperar más, y más si perdés el colectivo». «¿Qué va a pasar cuando los chicos tengan que volver a las clases?», planteó.
Otro usuario, jubilado, en la parada de la 25 de Mayo casi San Martín, dijo que «con la edad que tengo no puedo estar esperando más de 30 minutos un colectivo, pero tengo que esperar y tener paciencia» y agregó que las unidades venían «más cargadas» de gente que «de costumbre». «Esperar tanto y con este calor, así no se puede», se quejó otra usuaria en la misma parada.
Por otro lado, la resignación también estuvo presente. Si bien, aseguraron no estar de acuerdo con la baja de la frecuencia del servicio, se cuestionaron: «¿Qué vas a hacer?».

Cambios.
El intendente Leandro Altolaguirre firmó el viernes pasado la resolución que declaró la emergencia del transporte público en Santa Rosa y los principales cambios que trajo al servicio son los siguientes: en primer lugar, de las 19 unidades que funcionan en las vacaciones escolares, están funcionando 14, es decir, cuatro menos; en segundo lugar, se eliminó la Línea 5, llamada línea circular, la cual será reemplazada por las líneas 2, 3 y 4; mientras que las Líneas 7 y 8 serán una sola. Se ingresará al barrio Escondido cuatro veces al día, sin realizar el ingreso a Villa Martita. Por último, se intentará mantener una frecuencia del servicio de 45 minutos.