“Estamos en un momento muy difícil”, advierten en la CAME

LA CRISIS FINANCIERA Y LA VENTA ILEGAL AQUEJAN AL SECTOR PYME

“El sector pyme ha sido fuertemente golpeado en los últimos dos años”, reconoció Pedro Cascales, secretario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), quien aseguró que se necesita “con urgencia” la implementación de una serie de medidas que ayuden no sólo a sostener a las empresas, sino a estimular el desarrollo de las mismas.
La crisis financiera, la presión impositiva y la venta ilegal, representan las principales preocupaciones que aqueja al sector pyme, según indicó a LA ARENA el secretario de CAME el jueves pasado en su visita a la capital pampeana, luego de una reunión que mantuvo con autoridades de la Unión Industrial de La Pampa (Unilpa) y funcionarios provinciales.
Según explicó Cascales, el horizonte del sector “no es el mejor” y admitió que las pequeñas y medianas empresas “están atravesando por un momento difícil a nivel nacional, situación que no es ajena a La Pampa”. “Se percibió un desaceleramiento en la producción en los últimos meses, así como una baja en el consumo”, detalló el referente de CAME.
En este sentido, el secretario apuntó que las pymes “han sido fuertemente golpeadas en los últimos dos años, realidad que reconoció el jefe de Gabinete Marcos Peña cuando dijo que más de 5.000 empresas cerraron”. En consecuencia, alertó que, de no tomarse las medidas necesarias, la crisis se puede agravar aún más.
En torno a la realidad del sector en nuestra provincia, Cascales reveló que “si bien el Gobierno Provincial implementó una serie de medidas para aliviar la situación”, hay componentes como el agobio impositivo, la situación financiera o el alto costo laboral, que preocupan a las pymes nucleadas en Unilpa, según expresó el secretario.

Venta ilegal.
Uno de los flagelos que más inquietud le genera a la CAME, tanto en el sector comercial como industrial, es la venta informal: “Esta actividad es el último eslabón de una cadena de ilegalidad que, muchas veces, los productos que se comercializan provienen de mercados negros, talleres ilegales o son productos adquiridos por piratas del asfalto”, explicó Cascales.
El secretario planteó la necesidad de elaborar políticas públicas que se orienten a “defender al empleo formal” e “integrar a este sector a la formalidad”. “Es importante apelar al consumidor que no compre en estos lugares, ya que son productos que no pagan impuestos. Dinero necesario para después ser invertido en salud, educación o seguridad”, amplió Cascales.
La dificultad de luchar contra la informalidad radica en la importante expansión que tuvo este negocio en nuestro país, siendo “La Salada” un símbolo del mercado informal en Argentina. Según indicó el referente, esta rama de la actividad “mueve alrededor de 80 mil millones de pesos” y está conformada por una red de un total de “60 ‘saladas’ o ‘saladitas’ en todo el país junto a un total de 90 mil de vendedores no registrados (conocidos como ‘manteros’).

Propuesta.
Luego de describir la situación del sector, el representante de CAME adelantó que el organismo elevó al Gobierno una serie de propuestas a implementar con el fin de beneficiar a una industria clave para la generación de puestos de trabajo.
En una misiva dirigida al ministro de Producción de la Nación Dante Sica, la cual se presentó el viernes, la CAME acercó un conjunto de pedidos diseñados para “apaliar la difícil situación” que actualmente lidia el sector.
“Principalmente, tiene que ver con una baja importante en las tasas de interés en los créditos pyme, la cual viene acompañada con una solicitud a la AFIP para lograr planes más amplios y con tasas más razonables”, señaló el secretario. “Otro pedido es la eliminación de la obligatoriedad, por parte de una resolución del Banco Central, de la posibilidad de que todos los bancos pueden cobrar el 1% de los depósitos en efectivos”, manifestó Cascales, quien agregó que de reconocer el Gobierno estas propuestas, darán “un respiro” a las industrias en el país.