La historia de la “mujer rural” pampeana que es furor en las redes sociales

Mariángeles Lovera, o “Mariqui”, como le dicen, es una joven médica veterinaria pampeana, o una “mujer rural”, como se define, que es furor en Twitter y que demostró que algo tan hostil, como la agricultura y la tecnología, pueden fusionarse.

“Mariqui” fue entrevistada por periodistas de la revista especializada Infocampo quienes dieron a conocer su historia: simple, de trabajo, superación y curiosidad incesante.

La joven nació en Colonia Barón y se crió entre pollos y animales de la granja familiar a la que recuerda con nostalgia. “Me crié entre pollos”, resume en el marco de Auravant Day: una jornada sobre la aplicación de la tecnología en el agro. “Mariqui” fue una de las oradoras más esperadas por su éxito en el ciberespacio.

La mujer, alentada por su amor hacia la naturaleza y a los animales, comenzó a estudiar Ciencias Veterinarias en General Pico. “Fue un gran esfuerzo, viajaba en mi moto, para llegar desde el campo. A la par de la carrera, seguía trabajando en el tambo, y fue por eso que terminé de grande”, sostuvo.

“Mariqui” se recibió junto a Juan Manuel: su pareja, también veterinario. Cuando ambos terminaron se preguntaron qué hacer: si poner una veterinaria, irse a trabajar al sur u otra opción.

“Yo tenía un tractor de mi papá, que había fallecido, y a Juan Manuel se le ocurrió comprar una enfardadora para empezar hacer fardos. Así arrancamos, pagamos la máquina y seguimos trabajando un tiempo hasta que llegamos a la agricultura. Y ahí nos quedamos, nos dedicamos de lleno, es un lindo camino y de a poco vamos creciendo”, indicó.

La pareja empezó a sembrar en el 2011. Y si bien arrancaron juntos pero con mucho esfuerzo en la actualidad trabajan no menos de 500 hectáreas.

“Con Juan Manuel trabajamos a la par. Él en la máquina, yo en el tractor, de tolvera: muchos me dicen ‘pero como ¿vos andás en el tractor? y yo les digo que sí. Siembro, hago las suplencias de Juan Manuel, cuando él para para comer yo voy y me subo'”.

Y anticipó lo que, sin dudas, fue una de las mejores noticias. “A principios de año, con el girasol, no sabía que estaba embarazada, así que el bebé cosechó conmigo: cuando nos enteramos decidí parar un poco, estar más tranquila”, dijo Mariángeles al definirse como una “mujer rural” que trabaja en el campo a la par de su pareja.

Y completó: “Yo, además de trabajar en el campo, y andar en el tractor, manejo mi empresa, si bien tengo un contador y un agrónomo, yo tomo las decisiones, qué sembrar, cuáles son los objetivos, cómo lo hacemos y dónde lo hacemos”.

FOTOS: TWITER Y SITIO “SECTOR AGROPECUARIO”.