Las finales se ganan por detalles… hasta en la ropa

UN CAMPEON, CUATRO CLAVES, UNA REMERA Y UNA GORRA

Dicen que las finales se ganan por detalles, que no hay que dejar nada librado al azar, que ante la paridad entre los dos mejores suele imponerse el que menos se equivoca, que prevalece el que más conoce las virtudes y debilidades propias y de su rival.
Pero a veces la lógica no alcanza y muchos recurren a la fe, a las creencias religiosas, a algunos ritos o al infinito mundo de las cábalas futboleras. “¿Por qué, en un deporte en el que predomina la ‘dinámica de lo impensado’, habría que dejar todo en manos de la razón?”, se preguntan algunos…

Pilcha especial.
Mauricio Rambur tiene 39 años y forma parte del grupo de entrenadores jóvenes que llegaron para renovar los bancos de suplentes de la Liga Cultural. Hizo sus primeras armas como DT de Primera División en la Unión de Miguel Riglos y este año se hizo cargo del plantel de All Boys, que comenzó a trabajar entre dudas por la gran cantidad de bajas, pero que terminó coronándose campeón por cuarto año consecutivo.
Serio, estudioso y apasionado, el Pampa Rambur demostró al dar sus primeros pasos que es de los que entienden que para ser exitoso en el fútbol es necesario tener en cuenta absolutamente todo…, hasta la pilcha.
Habitualmente vestido con los equipos deportivos del club, Rambur sorprendió con unos jeans, una remera y una gorrita en la segunda final zonal ante Independiente de Doblas.
En ese partido All Boys ganó por penales (luego el DT reveló que había soñado que su arquero Braian Roston atajaba tres disparos, como sucedió) y la ropa volvió para las finales por el Oficial ante Pampero: la utilizó en el 2-1 como local y repitió indumentaria en el 2-0 en Guatraché.
“A esta remera la usé el día que debuté como técnico en Primera División con Riglos, en un clásico muy difícil ante Macachín, y ganamos…”, señaló entre risas al ser consultado por la chomba, cuya inscripción (Original Penguin) podría haberse prestado para las cargadas en caso de una derrota. “Lo que pasa es que soy muy cabulero con la ropa, y en Riglos hasta que no perdimos no la dejé de usar”, agregó.
Y completó: “Después la dejé y decidí llevarla con Doblas el día de la definición por penales, lo mismo que esta gorra, que la guardo desde la Araucanía ’96 que ganamos. Y por eso sé que hay momentos especiales como este en el que las tengo que sacar. Uno se hace la cabeza con muchas cosas…”.

Las claves.
“Estoy muy contento, me invade la alegría”, señaló Rambur al expresar las sensaciones luego de ganar la final ante Pampero de Guatraché. “Tengo una satisfacción enorme por estos jugadores, que se entregaron a pleno y se comprometieron con nosotros y nuestro trabajo. Al principio sufrimos una sangría importante de jugadores, pero el equipo se pudo acomodar, empezó a ser competitivo y nos quedamos con el título”, expresó el DT.
“Y lo coronamos de la mejor manera al enfrentarnos con Pampero, que a priori era el rival a vencer en la Liga porque se había reforzado muy bien con jugadores de jerarquía. Por eso se disfruta el doble”, agregó.
Rambur agradeció especialmente a su familia, porque “siempre bancó”, y destacó la tarea de todo su cuerpo técnico como uno de los factores más importantes en la consagración: “Confío mucho en el trabajo de equipo, por eso digo que esto es de Martín Zaldarriaga, de Luchi Roo, de Lucas Ranocchia y de todos los que forman parte de este cuerpo técnico”.
Finalmente, al referirse a las claves para la obtención del campeonato, el entrenador remarcó cuatro puntos: “El trabajo en equipo, la solidaridad, la humildad y el hambre. Estos chicos venían de salir campeones tres veces seguidas, pero son ganadores, son competitivos, y lo demostraron una vez más”.