Madre e hija le dan color a las casas

GENERAL PICO: CONFORMARON UNA EMPRESA FAMILIAR QUE REALIZA TRABAJOS DE PINTURA

“Clarita” Ramírez (48) y su joven hija Mercedes Bustamante (22), sorprenden a más de uno cuando están arriba de una escalera con pincel en mano, pasando el rodillo, o como así también, rasqueteando o lijando una pared. Son pintoras de casas, y desde hace casi cuatro años que conformaron esta pequeña empresa que le da de vivir a la familia.
La mujer vive junto a tres de sus cuatro hijos y a sus dos nietos, en su casa que está ubicada en el radio céntrico de General Pico. Una vez que se separó de su pareja, comenzó a buscar la manera generarse su propio ingreso y arrancó con trabajos menores de pintura que les hacía a los vecinos de la cuadra. El “boca a boca” la llevó a expandirse y en la actualidad tiene clientes en distintos puntos de la provincia. A la par trabaja su hija, quien además estudia Artes Visuales en esta ciudad y le aporta su faceta artística al emprendimiento, dado que ya pintó varios murales en distintos domicilios.
“Armamos una empresa entre las dos, tenemos seguro, somos monotributistas y tratamos de tapar todos los agujeros para que nada nos impida trabajar, porque hay lugares que te exigen una factura y tenemos que tenerla. Yo me separé muy joven con hijos muy chicos y tuve que animarme a hacer un montón de cosas. Una vecina me llamó para que le hiciera algunos trabajos porque no quería meter gente desconocida en la casa y después Mercedes me empezó a acompañar y de a poco se fue integrando. Primero me ayudaba, barría cuando terminaba de trabajar, y ahora pinta a la par mía”, dijo a LA ARENA.
La mujer mencionó que tras la separación buscó un trabajo, y que junto a su hija se transformaron en el sostén económico del hogar.
“Somos nosotras dos las que trabajamos en la casa y lo hacemos con tanto gusto y tanta pasión, que no es algo tedioso como decir que me tengo que levantar todos los días temprano. No es tedioso para nosotros, sólo nos cansa físicamente”, agregó.

Irrupción femenina.
La “intromisión” de dos mujeres en un ámbito laboral que en Pico ha sido ocupado de forma exclusiva por los hombres, generó que recibieran comentarios desalentadores y que más de un pintor las mirara de reojo.
“Como hacemos algo que nos gusta, lo hacemos sin invadir los lugares de los varones. La gente nos fue llamando y nos eligiendo, pero nos costó un poco al principio. En las pinturerías, que es donde te chocas con algún pintor, nos miraban mal o nos trataba mal, y sus preguntas iban dirigidas en otro sentido, pero te haces una coraza, y cuando haces lo que te gusta seguís para delante. No queremos invadirlos, pero nosotras despacito y tranquilas, vamos ocupando un lugar distinto en la sociedad. Llamamos la atención, por el hecho de que nos vean a dos mujeres rasqueteando con los pelos duros”, contó.

Empresa en expansión.
Con la ayuda de la transmisión de “boca a boca” y de la difusión en las redes sociales, la novedad de ver a dos mujeres a cargo de los trabajos de pintura de una casa, llegó a muchísima gente, y ello trajo consigo la ampliación del abanico de clientes.
“El “boca a boca” es fundamental y las redes sociales se nos ha ampliado un montón el panorama. Tenemos una página de Facebook (“Una pinturita”) donde subimos el antes y el después de la obra y la gente puede ver como queda el trabajo. Así nos acercamos un poco más a la comunidad y tenemos un contacto bastante directo con la gente”, contó.
En todo este tiempo de trabajo la clientela se les amplió de forma considerable, al punto que pintaron un departamento en Córdoba, un sector de la Casa de Gobierno de La Pampa, y propiedades en Speluzzi, Victorica y Toay.
Este crecimiento se debió también por la seriedad y responsabilidad con la que asumen los trabajos, como así también por el asesoramiento que le brindan al cliente en cuanto a la existencia de nuevas gamas de colores y de otros materiales.
“Hacemos una orientación en colores, porque estamos atentos a lo nuevo que sale y tratamos de investigar un poco sobre otros productos para ofrecerles a la gente. Además tenemos una agenda de horarios y de obras y tratamos de cumplir los tiempos de la persona y los nuestros también”, puntualizó.