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Un pampeano nacido para ayudar

NACIDO PARA AYUDAR

El enfermero y paramédico santarroseño Axel Haberkon viajará nuevamente a Nicaragua, para asistir una vez más al centro de salud que él mismo construyó en el 2016. La sala se encuentra en la Isla de Ometepe, particularmente en un pueblo de 350 habitantes llamado Las Cuchillas.
En esta oportunidad, Axel habló con LA ARENA con la esperanza de conseguir la colaboración de quienes así lo deseen. Hasta el 10 de abril se recibirán las donaciones en la veterinaria ubicada en Juan XXIII entre Ameghino y Alberdi; y ante cualquier duda, los interesados podrán comunicarse por Whatsapp con Axel al número 351 2335743.
Haberkon aclaró que, como en esta ocasión viajará sin ninguna compañía, solamente recibirá medicamentos y algunos instrumentos pediátricos. La lista incluye un otoscopio, una pinza nasal, un espéculo nasal, una balanza pediátrica (digital o mecánica con pesas) y un oxímetro de pulso.
En relación a los medicamentos, que deberán estar cerrados y controlada su fecha de vencimiento, el centro de salud precisa budesonide, bromuro de opratropio, salbutamol, antibióticos, analgésicos antifebriles pediátricos como paracetamol, ibuprofeno al 2 y al 4 por ciento y dipirona.

Enfermero y paramédico.
Axel, nació en Santa Rosa, se formó en Córdoba como enfermero y paramédico y creó la Fundación Ubuntu, la única ONG pampeana que realiza cooperación internacional en ayuda humanitaria.
Ya construyó un centro de salud en Nicaragua y viajó a Uganda, Africa, con un proyecto similar que finalmente no pudo continuar por cuestiones económicas.
El 12 de abril volará hacia Nicaragua para llevar todo lo recibido, más algunas cosas que pudo comprar con la colaboración económica de las personas.
“Viajamos a Nicaragua, a Las Cuchillas que es donde tenemos nuestro centro de salud. Ese centro es el único que provee salud a toda la localidad”, contó Axel a LA ARENA. “El centro de salud público más cercano está a unos 5 kilómetros pero los pobladores tienen que caminar hasta allá y como este pueblo está en la montaña muchas personas, sobre todo los adultos, no pueden ir”, detalló. “Muchas veces para trasladarlos hasta el centro organizamos un equipo de hombres, una hamaca paraguaya y se baja a la persona por la montaña hasta el consultorio nuestro”.
El centro de salud “Las Cuchillas” es atendido por un médico que llega desde otro pueblo de la isla dos veces por semana. “Va los martes y jueves desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Los martes hace consultorio y los jueves recorre todo el pueblo para visitar a todos los pacientes, sobre todo a los más ancianos que ya no pueden movilizarse o que se les complica llegar”, explicó.
El médico es el único que cobra un sueldo. Además, hay una enfermera voluntaria que vive en Las Cuchillas y es quien queda a cargo en caso de necesidad cuando no esté el médico. “Con esto logramos darles un tratamiento y después hacer el seguimiento de ese tratamiento y ver la evolución”.

Estadísticas favorables.
Haberkon aseguró que los resultados que están teniendo le resultan muy alentadores. “La verdad que el resultado es fantástico, mejor de lo esperado, la gente está confiando muchísimo en el centro de salud nuestro. Si bien es pequeño, de muy bajos recursos, tenemos lo básico y necesario para darles la atención primaria que es fundamental para evitar complicaciones posteriores. De hecho es lo que pasaba, muchos de los pobladores terminaban en la guardia con una emergencia porque no se hacía el abordaje a tiempo”, contó.
“Las estadísticas que estamos viendo es en promedio de 100 atenciones mensuales. Desde que estamos nosotros no hemos hospitalizado ningún niño, algo que había mucho antes, principalmente por origen respiratorio. Al no haber ningún centro de salud, los habitantes se dejaban estar y caían a la guardia cuando ya era muy grave. Para nosotros es un logro fantástico y una satisfacción muy grande”, aseguró el joven.

Otras atenciones.
El centro de salud también atiende a mujeres embarazadas y se encarga de hacerles un seguimiento. “También realizamos la vacunación a los niños, prevención de enfermedades de transmisión sexual, se entregan anticonceptivos, casi toda la medicación que se necesita se entrega ahí de forma gratuita”, detalló.
Para comprar la medicación, Axel envía dinero desde Argentina y allí se encargan de comprar lo necesario, aunque nunca es suficiente. “La verdad que se está haciendo un trabajo realmente lindo, pero lo vamos haciendo como podemos, con lo que tenemos y nos cuesta muchísimo. La única persona que cobra un sueldo es el médico, el resto somos todos voluntarios. A veces se pone cuesta arriba, principalmente con la situación económica que tenemos acá. Todo lo que mandamos nosotros es en dólares, así que cada vez que tenemos una devaluación del peso se nos complica un poquito, pero lo seguimos haciendo”, comentó Axel.