Sospechosos del robo de 600 mil pesos

(General Pico) – La Justicia piquense investiga si los dos detenidos por el hurto de 600 mil pesos del interior de una camioneta estacionada en el centro piquense, tuvieron un nexo local que les permitió perpetrar el hecho.
En una audiencia de formalización de la Investigación Fiscal Preparatoria, la jueza de control Jimena Cardoso, les dictó la prisión preventiva por 60 días. Uno de los detenidos está acusado de haber intentado coimear a un policía de la Brigada de Investigaciones para evitar la detención.
Los detenidos fueron identificados como Fernando Ubaltony Gago y Juan Pablo Masci, ambos oriundos de Junín, de los que aún no se logró determinar si cuentan con antecedentes penales. Ayer a la mañana fueron formalizados por el hurto de una suma de 600 mil pesos, que un vecino piquense guardaba en una mochila dentro de su camioneta, que estaba estacionada sobre la calle 26 entre 15 y 17. El damnificado minutos antes había hecho un importante retiro de dinero del Banco Nación, para hacer un pago a un conocido comerciante del medio. En el corto tiempo que dejó la camioneta estacionada, dos personas foráneas le sustrajeron la plata tras utilizar un inhibidor de frecuencia que les permitió abrir la puerta sin la necesidad de violentarla. Luego fueron detenidos en un restaurante ubicado en la ruta, frente a uno de los accesos a la ciudad mientras se disponían a almorzar. Esto hace suponer que se trata de profesionales, dado que no intentaron la fuga inmediata sino que quisieron esperar que el despliegue policial se “enfriara”.

Banda delictiva.
En la audiencia que se llevó a cabo ayer en los tribunales piquenses, el fiscal Juan Pellegrino manifestó que los detenidos pueden ser “las caras visibles” de una banda delictiva de dispone de importantes medios tecnológicos para cometer los hechos.
El representante de Ministerio Público Fiscal explicó que sustrajeron una mochila que contenía 440 mil pesos, 1500 euros y 2000 dólares. A su vez dio cuenta que las cámaras de seguridad de un colegio secundario (Instituto Nuestra Señora), frente al cual estaba estacionada la camioneta que fue robada, permitió dilucidar las características del vehículo (Toyota Hilux) en el que se movilizaban los sospechosos.
El funcionario judicial, que durante la audiencia estuvo acompañado del fiscal general Armando Agüero, manifestó que durante la requisa vehicular se secuestraron tres teléfonos y dos equipos de comunicación radial con los cuales habrían interferido la señal que emite el control remoto que cierra el vehículo.
Por ello, pidió que se ordene a través de la Brigada de Investigaciones de Santa Rosa, la apertura y análisis de comunicaciones y mensajes de los teléfonos secuestrados, a fin de determinar si tuvieron contacto con alguna persona de la ciudad que les hubiera facilitado la maniobra.

Prisión preventiva.
Además solicitó que se les formalizara la investigación por la figura de Hurto agravado que prevé una escala penal que va de uno a seis años de prisión. En el caso de Masci, pidió que se le impute también el delito de cohecho, dado que aseguró que intentó coimear a personal de la Brigada de Investigaciones, que llegó en primer lugar al restaurante donde se produjo la detención. “Con cuanta plata podemos arreglar”, la habría manifestado a un comisario.
En el tramo final, pidió que se les dictara la prisión preventiva hasta la finalización del proceso tras argumentar que al disponer de recursos tecnológicos y económicos, como también “capacidad de desplazamiento”, existe la posibilidad de que se fuguen de la Justicia.
El defensor Norberto Paesani consideró exagerado el pedido de la Fiscalía y pidió que la medida coercitiva fuera por el plazo de 30 días.
A su turno, la jueza hizo lugar a cada uno de los pedidos de los fiscales, aunque les impuso la prisión preventiva por 60 días a ambos detenidos, tras considerar que los investigadores ya dispone de las mayorías de la pruebas.

Condenado.
En tanto, el juez Heber Pregno condenó a tres años de prisión efectiva a Germán Andrés Celigoj Portela, por el delito de lesiones graves.
La sentencia fue dictada en el marco de un Acuerdo de Juicio Abreviado convenido por el defensor oficial Walter Vaccaro y el fiscal Guillermo Komarofky, con el consentimiento del acusado.
Con las pruebas incorporadas al legajo, quedó acreditado que el imputado, el 6 de mayo pasado en la esquina de las calles 304 y 329 del barrio Rucci, en el momento en el conducía un automóvil, interceptó a un joven de apellido Santillán que caminaba por la vía pública y le asestó una puñalada en la zona torácica tras haber mantenido una discusión. Luego el agresor emprendió la fuga, en tanto que la víctima se dirigió hacia su domicilio, siendo auxiliado por otra persona que pasaba por el lugar.
A raíz de este ataque, el damnificado fue trasladado de urgencia al Hospital Gobernador Centeno, donde fue sometido a una cirugía. Durante los días siguientes permaneció internado en estado reservado y con asistencia respiratoria mecánica. Más tarde fue dado de alta.
El hecho ocurrió durante las primeras horas de la tarde, a la vista de todos los vecinos de la cuadra.