Entregan menos agua por temor a roturas

MERMA EN SERVICIO DEL ACUEDUCTO PARA LOCALIDADES DEL SUR PROVINCIAL

La intención es erogar menos agua a las cisternas de almacenamiento de cada pueblo para que los sistemas no provoquen con su cierre una suba en la presión del ducto principal, situación que podría generar nuevas pérdidas y obligar a su vaciado para reparación.
La empresa Aguas del Colorado está entregando desde hace varios meses un caudal menor de agua del río Colorado en las localidades del sur provincial en lo que sería un intento para evitar roturas en el ducto, estableciendo presiones estables a lo largo de su traza.
Esta decisión, sin embargo, está afectando la calidad de agua que reciben los vecinos, ya que las cooperativas prestadoras del servicio -concesionado por los municipios- están obligadas a inyectar el líquido elemento de sus antiguos sistemas de extracción y se trata de agua con exceso de flúor y arsénico, consignaron todas las fuentes cooperativas consultadas.
Una vez conocido el dato de este temperamento adoptado por AdelC, LA ARENA realizó una consulta en varias de las cooperativas que prestan el servicio y los técnicos y dirigentes confirmaron la situación que se pone de manifiesto claramente en Guatraché, Jacinto Aráuz y Alpachiri, no así en General San Martín, mientras que desde la Colsop de Bernasconi admitieron no estar seguros de que se dé esta situación, debido al modo de trabajo que tienen para abastecer a sus asociados.
Según explicaron, a grandes rasgos, la intención es erogar menos agua a las cisternas de almacenamiento de cada pueblo de manera que éstas no lleguen nunca a tope y de este modo los sistemas (flotantes) no cierren y provoquen una suba en la presión del ducto principal -como ya se ha comprobado en estos últimos años- muy susceptible a tener pérdidas y obligar a su vaciado para reparación.
El intento desde la redacción de LA ARENA para obtener ayer una confirmación por parte de las autoridades de Aguas del Colorado resultó infructuoso durante toda la jornada. Solamente se limitaron a difundir un escueto comunicado de prensa en el que se confirma el aumento en el costo del agua, anticipado ayer desde estas páginas.

Un tercio menos.

En el caso de Aráuz, un técnico explicó que están recibiendo “alrededor de un tercio menos de lo que era habitual para abastecer al pueblo”, lo que indefectiblemente ha obligado a “inyectar agua de nuestro viejo acueducto, que es de menor calidad por la presencia de minerales nocivos en exceso”.
Como el resto, este acueducto propio resulta la alternativa para los casos de corte y así cumplen las cooperativas con lo firmado cuando Aguas del Colorado empezó a entregar agua.
“Lo que no esperábamos luego de tanto tiempo es tener que agregar agua nuestra en forma corriente, de otro modo no nos alcanza”, indicó la fuente y agregó que “es una picardía tener un agua de la calidad de la del acueducto y mezclarla. Hemos retrocedido claramente”, se lamentó.
También contó que desde la empresa le aseguraron que “si hacen bien la mezcla”, no tendrían problemas de calidad.
La situación se reitera en Guatraché y Alpachiri. En el primero de los casos se pudo saber que es habitual la mezcla, tal vez en la búsqueda de abaratar los costos.
“En realidad, si bien el agua del Colorado es algo cara, hoy los costos de poner en marcha las bombas empareja la situación, habría que hacer números finos y no habría mucha diferencia”, opinó un dirigente con varios años de experiencia en el tema.
En Alpachiri, desde la cooperativa también confirmaron que les entregan “mucha menos agua que la que era habitual”, por lo que especialmente en el verano que se marcha “hubo muchos días en que tuvimos que apelar a nuestro sistema para abastecer la demanda, eso sin contar las veces que el acueducto estuvo fuera de servicio”.

Más reclamos.

En el caso de General San Martín, la entidad había hecho un reclamo anterior ante la empresa respecto de la necesidad de mantener “el caudal que se nos entrega”, ya que entre sus servidos está la firma salinera Timbó, que explota el yacimiento La Colorada Grande y elabora en su planta del noroeste de la localidad productos para el consumo nacional y la exportación y que requieren de agua de excelente calidad como la que entrega AdelC.
“Nosotros habíamos planteado esta necesidad tiempo antes en la empresa y nuestro cupo no ha cambiado”, contestó ayer un miembro de la conducción de la entidad ante la pregunta concreta, y agregó que “tal vez por ese motivo es que no hemos tenido cambios”.
Reconoció el dirigente saber que “en otras cooperativas de la zona sí han reducido y han debido hacer salmuera (término que en la jerga significa efectuar la mezcla), algo que nosotros no podemos hacer por esta razón”.
“Cuando recibimos el aviso de corte del acueducto también ponemos nuestros pozos a bombear y le damos aviso a la salinera para que tomen sus recaudos”, informó.
Por último, en la cooperativa de Bernasconi no tienen “conocimiento oficial” de la entrega de un menor caudal por parte del acueducto. “Si viene menos no lo hemos notado, pasa que especialmente durante el verano ponemos muchas veces en marcha nuestras bombas para que los pozos estén siempre en condiciones, es una práctica habitual”, dijo el interlocutor.
La situación pone una vez más de manifiesto la endeblez del ducto principal, especialmente en sus tramos más cercanos a la toma en el Colorado y agita los fantasmas respecto de cómo responderá el sistema una vez que se amplíe su recorrido hacia el norte de la provincia.