La Justicia, como Pilatos

GOLPIZA POLICIAL: "OTRA VEZ SIN PRUEBAS"

(General Acha) – Los policías acusados de haber golpeado a un adolescente se reincorporaron a sus funciones, debido a que la causa por la que habían sido apartados de la fuerza de seguridad, fue desestimada por la fiscalía que investigó el hecho registrado a fines de mayo. El caso había tomado estado público a raíz de la denuncia efectuada por la diputada provincial del PRO, Adriana Leher, a través de las redes sociales.
La pesquisa se inició a partir de la denuncia formulada por el damnificado ante la comisaría de esta ciudad, y desde entonces intervino la oficina única del Ministerio Público Fiscal. Poco más de dos meses después, la causa fue desestimada y archivada, tras considerarse que no había elementos probatorios suficientes para poder continuar con la investigación. Tampoco, para atribuirles a los policías la conducta que oportunamente se les imputó.

Resolución.
Por medio de un comunicado de prensa el gobierno informó que la investigación permitió establecer que el damnificado finalmente no era menor de edad, que las lesiones no revestían de gravedad, ni habrían sido producidas por los funcionarios policiales involucrados.
La resolución adoptada por la fiscalía habilitó a la Jefatura de Policía de La Pampa a sacar de las “pasivas” a los uniformados implicados, posibilitándoles su reincorporación a la función que venían desempeñando en la fuerza. Se trata de los subcomisarios Rubén Darío Baz y Jorge Lucero, quien volvió a ocupar el cargo como segundo jefe de la comisaría.

Redes.
El caso tomó trascendencia luego que la docente y legisladora de la oposición subiera a las redes sociales, las fotos que documentaban las lesiones que el adolescente tenía en el rostro y manos, y que habrían sido cometidas por uniformados de la dependencia policial de esta localidad.
Consultada en ese entonces por esta corresponsalía, Adriana Leher, informó que el alumno -asiste al secundario, turno vespertino, de la Escuela Normal- iba caminando por la vía pública cuando fue interceptado por los policías. Le preguntaron por qué caminaba por la calle, y el chico respondió “porque las veredas están rotas”.
También reconoció -señaló-, que frente al atropello les dijo, “camino por donde quiero”, lo que motivó que le pegaran y lo esposaran. Luego lo trasladaron a la comisaría donde lo desnudaron para verificar si portaba algo. No dio más detalles de la situación tal vez por pudor, -relató la diputada-, quien informó que posteriormente lo liberaron.
Asimismo consideró que debe analizarse la preparatoria de la fuerza policial, ya que en poco tiempo se les entrega un arma de fuego, y parece ser que frente a un insulto u otra situación reaccionan de manera violenta.