Más jóvenes donan sangre y médula

LAS INTENSAS CAMPAÑAS MUESTRAN SUS FRUTOS EN LA SOCIEDAD PIQUENSE

En un mes el Banco de Sangre logra un promedio de 80 donantes voluntarios de sangre y la mayoría también se registra para dar médula. Durante el último tiempo se observa que junto al donante habitual hay una nueva generación de jóvenes que se suman a esta acción solidaria.
La donación de sangre y la incorporación al registro de médula mantiene campañas constantes desde que inició este año y se observa un incremento en la cantidad de voluntarios jóvenes.
Durante la pasada semana hubo dos jornadas dedicadas a este fin, la primera el pasado miércoles en una iglesia y la segunda el viernes en la enfermería de la cooperativa local Corpico. Para los siguientes días se incluye como punto de convocatoria el colegio Juana Azurduy y para los primeros días de mayo habrá una colecta en la localidad de Bernardo Larroudé. La idea principal es recorrer los barrios y hacer un esfuerzo conjunto con las diferentes instituciones locales.
Así el Banco de Sangre del Hospital Gobernador Centeno dedica parte de su tiempo y profesionales a esta campaña. La bioquímica Alejandra Comabella explicó, durante la coleta realizada en la sede de la entidad solidaria, que con unas horas de trabajo, porque la actividad comienza a las 8 y finaliza a las 20, el resultado ya marcó la llegada de más de 20 personas a ese punto de convocatoria.
El promedio mensual de donantes voluntarios es de 80 personas y de ellos la mayoría opta por ser incorporados al registro de donantes de médula. El principal desafió es “perder el miedo” dijo la bioquímica.

De 20 a 25 años.
El tipo de donante también se va renovando, Comabella explicó que hay personas que son solidarias y realizan la donación de sangre todos los años con una frecuencia que puede llegar hasta tres veces. Pero ahora también se puede observar una generación más joven a partir de los 20 a 25 años que se suman de forma progresiva.
Los motivos para donar son diferentes, porque para algunos vecinos es parte de una filosofía de ayudar al otro, pero hay una gran mayoría que se acerca a partir de una experiencia personal. Se trata de aquellos que tuvieron familiares o amigos internados y pasaron por la preocupación de tener que salir a buscar donantes de sangre, ese tipo de situaciones a veces marcan una decisión para volverse voluntarios y evitar que otros deban pasar por la misma necesidad.
“La idea es que si logramos tener un stock de sangre suficiente en el hospital por los donantes voluntarios, a través de las campañas, la gente no deba preocuparse por conseguirlos cuando surge la necesidad”, explicó Comabella. Y recordó que se había llegado a esa situación hace dos años pero el número decayó y en 2017 se incrementaron las colectas y se solicita a la población que pueda colaborar.