¿Qué carne consumen los achenses?

La supervisión estuvo a cargo de la Dirección de Ganadería. Luego de observar las infracciones se secuestraron cien kilos de distintos cortes vacunos, que fueron decomisados porque no contaban con controles sanitarios.
El jefe de la Unidad Regional Unidad Regional III con asiento en General Acha, Oscar Alberto Daratha, informó LA ARENA que personal de la Dirección de Ganadería, dependiente del Ministerio de la Producción de la provincia, realizó recientemente un control en diferentes carnicerías de la localidad. los resultados fueron preocupantes: de once negocios inspeccionados, nueve estaban en infracción.
Las inspecciones llevadas a cabo por profesionales de la Dirección de Ganadería, también contaron con la colaboración de policías que cumplen funciones en la unidad de Abigeato de la ciudad de Santa Rosa y General Acha, quienes brindaron seguridad al personal de la repartición provincial.

Decomiso.
Los controles se efectuaron durante todo el viernes en carnicerías de distintos sectores de la ciudad. De un total de once negocios inspeccionados, nueve trabajaban en infracción. ¿Qué significa esto?, que la carne que poseían, ya sea de vaca, lechón o corderos, no contaba con los controles sanitarios correspondientes para venderla al público. Incluso, en ningún caso pudieron justificar su procedencia.
Como consecuencia de ello, la Dirección de Ganadería secuestró unos cien kilos de carne, que posteriormente decomisó (incineró) en el predio del basurero de la municipalidad de General Acha.

Advertencia.
El jefe de la UR III, Oscar Alberto Daratha, no ocultó su preocupación por el resultado de las inspecciones. En ese sentido, advirtió a los habitantes de la localidad que tomen todos los recaudos al momento de comprar carne, debido a que si no cuenta con los controles sanitarios correspondientes, puede representar un grave peligro para la salud.
El funcionario también solicitó a los vecinos de la localidad que no compren carne a personas que están ofreciendo puerta a puerta, a precios muy baratos y sin ningún tipo de control sanitario.

Abigeato.
Según explicaron las fuentes policiales, este tipo de accionar fomenta la delincuencia, debido a que si las personas que ofrecen carne puerta a puerta encuentran un mercado clandestino, es decir que la gente les compre sin conocer la procedencia y lo que es peor aún sin contar con los controles sanitarios correspondientes, ello estimula a que los delincuentes sigan cometiendo delitos de abigeato en los establecimientos rurales de General Acha y la zona.
Además, no pagan ningún tipo de impuesto, lo que atenta contra la actividad comercial que realizan aquellos que los abonan y al mismo tiempo invierten en mantener los gastos propios de un negocio.

¿Y el municipio?
Si de las once carnicerías inspeccionadas en un día por la Dirección de Ganadería de la provincia sólo dos trabajan en regla, ese hecho demuestra dos cuestiones: que la municipalidad a través del área de Bromatología no realiza los controles sanitarios propios de esa repartición, y que los habitantes de General Acha están dispuestos a consumir carne sin tomar antes los recaudos necesarios, en cuanto a controles sanitarios y procedencia.
Más allá de que las inspecciones no se extendieron a todas las carnicerías de General Acha, que por cierto son muchas, el hecho de que de once haya nueve que trabajan en infracción refleja, al menos, una tendencia del modo en que pueden operar ciertos locales.