Quieren detener la tala de un bosque

(Rolón/Macachín) – Viejas plantas fueron podadas en diversos puntos de la localidad. Pertenecen al patrimonio de Recursos Naturales. Aseguran que la medida responde a una orden del intendente del pueblo, José Ferreira.
Vecinos y docentes de la Escuela 71 de Rolón plantearon su preocupación por la tala de varios ejemplares arbóreos que conforman el bosque General San Martín. Al parecer, la poda habría sido ordenada por el intendente José Amador Ferreira (PJ). El arbolado fue implantado hace más de medio siglo por una iniciativa de la entidad escolar con el apoyo de toda la comunidad: es considerado histórico.

Parar el médano.
El ex director de la escuela mencionada, Cristóbal Rodríguez Kessy, en declaraciones formuladas hace un tiempo a la FM local Radio Provincia, dio detalles de aquella actividad. "A los docentes nos preocupaba el avance del médano que estaba a media cuadra de la escuela, por eso nos propusimos suprimirlo. Conseguimos apoyo de la Nación y la Provincia y la decisión de los vecinos para plantarlos", explicó.

El recordado maestro relató que en cuatro años plantaron 20.000 árboles. "Todos los años nos mandaron 5.000 plantas del vivero de San Luis, y no sólo se implantaron en el bosque y la escuela sino también en todo el pueblo. Fue exclusivamente una decisión de la comunidad apoyada desde el Estado", dijo.

Parar la tala.
La directora del establecimiento educativo, Liliana Casey, es una de las personas preocupadas por esta acción comunal. "El intendente nos dijo que habían recibido la queja de un vecino y que decidieron talarlos antes de que se les cayera algún árbol sobre la casa", señaló.
Hace unos días, la maestra reveló a la emisora que en 2001, por un trabajo institucional, lograron que el bosque sea incorporado al patrimonio de la Dirección de Recursos Naturales Renovables. "No se puede tocar ningún ejemplar sin la debida autorización de esta dependencia provincial, desconozco si el intendente pidió la autorización correspondiente", disparó.
Sostuvo que "nosotros miramos desde la escuela -la tala- y la verdad es que nos dolió. Vamos a ver si desde la institución hacemos algo para poder frenar la depredación del bosque. Si es peligroso para cables o viviendas, que vean cómo los podan o qué se puede hacer para conservarlos", agregó.
De acuerdo a Casey hay mucha gente que desde 1947 a 1950 ayudó a plantarlos y que todos los martes y jueves durante varios años concurrió con su baldecito a regarlos. "Se acerca el centenario del pueblo y van a venir muchas personas que colaboraron y se encontrarán con los árboles talados", concluyó.