Transplantaron con éxito a un niño de General Acha

CELULAS MADRE

El pequeño Vicenzo se sometió a un trasplante de célula madre en el hospital Italiano de San Justo, donde aún permanece internado mientras se espera cómo evoluciona de la intervención. Afortunadamente el pequeño de 3 años respondió bien, así que hay esperanzas de que la médula empiece a funcionar. No obstante, debe esperarse un tiempo prudencial.
Uno de sus familiares mantuvo un breve contacto con este diario desde Buenos Aires. Informó que la cirugía tuvo una duración de una hora y diez minutos, pero que todo se llevó a cabo sin complicaciones. “Gracias a Dios Vicenzo se encuentra muy bien de ánimo y eso es muy positivo”, añadió.
Tal cual se había anticipado, el martes Tamara Villa Díaz se expuso a una extracción de células madre en el hospital Italiano (central de Ciudad Autónoma de Buenos Aires), y al día siguiente, se concretó el trasplante a su hijo en El Italiano de San Justo. “Ahora debe esperarse unos días, lapso en el que Vicenzo debe extremar su cuidado para no exponerse a ninguna complicación”, se indicó.

Tiempo.
Hace unos días Norma Díaz, abuela del niño, había explicado que el trasplante de células madre posibilitará que Vicenzo gane tiempo en la intensa y desgastante búsqueda de un donante de médula ósea con mayor porcentaje de compatibilidad. Batalla, que comenzó el 19 de mayo del año pasado.
El objetivo es también evitar que se agudice la enfermedad. Hace tiempo que Vicenzo integra la lista de espera del Incucai para recibir un trasplante de médula ósea. A sus tres años permaneció estable. El problema es que la enfermedad fue declarada como “indefinida”, con el diagnóstico de “síndrome mileloproliferativo Filadelfia negativo indeterminado”. Por esa razón el Centro de Trasplante todavía espera la aparición de un donante, cuya compatibilidad sea de un 90 por ciento, lo que familiarmente se considera “alma gemela”.

Revés.
La familia de Vicenzo recibió un revés muy duro, debido a que después que se había anunciado la aparición de un donante de médula ósea proveniente de Estados Unidos, el trasplante finalmente nunca llegó a realizarse.
Más allá de la tristeza y desazón que significó la noticia, su familia siempre se mantuvo entera, y con unión y mucho amor siguió batallando frente a muchas adversidades.
La intensa lucha de la familia de Vicenzo, también encontró el acompañamiento de la comunidad que sigue de cerca la situación del pequeño achense y apoya de manera incondicional cada evento solidario que se organiza a su beneficio.
Asimismo Tamara Villa Díaz siempre destacó la atención recibida por parte del personal del centro asistencial Padre Buodo, ya que desde ese lugar se hizo una campaña de concientización masiva sobre la importancia de donar médula ósea. Lo propio, hizo para con el servicio de Hemoterapia de los hospitales de esta ciudad y de Santa Rosa, como así también con el Laboratorio. “Siempre nos hacen el aguante”, dijo en su oportunidad. Ahora, a través de las redes sociales, Vicenzo y su familia recibe el apoyo de mucha gente que reza para que el pequeño pueda salir adelante.