El dato sobre Macri que oculta la IGJ

¿SABE CARRIO CONTRA QUIEN VA SU EMBESTIDA?

En el gobierno sonaron las alarmas cuando Carrió aludió a no detener las investigaciones judiciales “ni ante padres, ni hijos, ni primos” en su embestida a Garavano.
GABRIELA CERRUTI
La última vez que se modificó la composición accionaria de Socma-Sideco ante la Inspección General de Justicia, que hoy depende del ministro Garavano, fue en julio de 2015, cuando se incorporó la sucesión de Sandra Macri, fallecida un año antes, y se sumaron a sus dos hijos como socios. Ni Franco Macri ni el presidente Mauricio Macri aparecen formalmente como dueños. Tanto en la causa del soterramiento del Sarmiento, como en la de Correo Argentino, como en las causas que puedan derivar de los cuadernos del chofer Centeno, quienes deberán responder son los accionistas de la empresa.
Por eso no pasó desapercibido en el gobierno que Elisa Carrió hizo alusión a no detener las investigaciones judiciales “ni ante padres, ni hijos, ni primos”. Hasta ahora, en todas las causas judiciales en que han pedido a la Inspección de Justicia que envíe la composición accionaria de Socma se han encontrado con un espeso silencio como única respuesta.
Franco le había dejado la empresa a sus hijos en el año 2009, cuando ellos le iniciaron un juicio por insanía luego de constantes peleas. En sus días sensibles aducía que era porque quería dedicarse sólo a los negocios en China, como en la entrevista que le realicé para el libro El Pibe; en otras oportunidades lo acusaba directamente a Mauricio de haberle robado la empresa, como en una entrevista para la revista Noticias. El 4 de setiembre de 2009, Franco renunció a la presidencia del grupo para dedicarse únicamente a Macri Group y sus negocios con China.
Un año después, Mauricio Macri decidió poner las acciones a nombre de sus hijos para no aparecer, y protegerse de los negocios que seguiría haciendo tanto con el gobierno nacional como con el de la CABA. Puso a sus hijos en Socma y a su primo Angelo Calcaterra en Iecsa.

Usufructo
Mauricio usó la misma fórmula de su padre: les dejó la titularidad de las acciones, pero se guardó el usufructo. Su gerente histórico, Leonardo Maffioli, podía seguir haciendo y deshaciendo. “Tienen la titularidad política pero no económica”, le dijo Maffioli a un periodista del diario Clarín cuando le preguntó por la responsabilidad de los hijos del presidente. Según la ley de responsabilidad penal empresaria, tienen también la titularidad jurídica y son por lo tanto pasibles de ser imputados por los delitos que haya llevado adelante cualquiera en la empresa.
En el complejo mundo de cajas chinas, empresas controlantes y controladas, en que se organiza la fortuna de La Famiglia, los nombres se repiten demasiado, y en la causas judiciales en marcha queda cada vez más notorio. Las dos causas que más preocupan al Presidente terminan en Socma, y allí ya no es su primo sino sus hijos quienes deben rendir cuentas.
En el caso del Correo Argentino, Socma sigue siendo directamente la titular de la empresa. En el caso de Odebrecht, la causa avanza en Argentina y en Brasil y sigue abriendo las múltiples cajas chinas que fueron armando para tapar la verdadera propiedad. Angelo Calcaterra, el primo, está mucho más preocupado por esa causa que se abrió aquí a raíz del presunto pago de coimas para la obra del Soterramiento del Sarmiento que por los cuadernos de Centeno.

“Préstamo” sospechoso.
El minucioso dictamen del fiscal Franco Picardi sostiene lo que las investigaciones periodísticas venían diciendo: Angelo Calcaterra nunca se fue de Iecsa, sino que ahora la controla desde la offshore Dellaware, en la que se encuentra asociado con Marcelo Mindlin. Pero, además de que Calcaterra sigue siendo Iecsa, también queda cada vez más claro que Odebrecht es socia de Sideco por lo que todos los miembros de ese consorcio formado para la obra del Sarmiento e integrado por Odebrecht, Iecsa y Ghella son o han sido socios en otras empresas.
La relación de Odebrecht con Sideco ya había quedado claro cuando se conoció el supuesto “préstamo” que la brasilera había hecho a la argentina.
Una de las primeras operaciones del Meinl Bank Aktiengesellschaft cuando fue adquirido por la constructora Odebrecht en el año 2010 fue aportar 109.810.199 pesos a la empresa del presidente Mauricio Macri. La cifra aparece por primera vez en las actas del conglomerado familiar el 24 de enero de 2011, repetida en una sucesión de maniobras que podrían ser tanto un generoso “préstamo” como parte de un “ingreso” de los brasileros como socios de la empresa argentina. Odebrecht, según la investigación del Lava Jato, adquirió ese banco austríaco para derivar millonarios pagos de coimas. Y veinte millones de dólares es exactamente la cifra mencionada en las investigaciones como el pago de “coima” realizado por los brasileros para el soterramiento del Sarmiento. Esa cifra no consta en ningún balance de Iecsa ni su controladora ODS en el año 2010, pero sí en cambio aparece ese aporte en el balance de Socma-Sideco y realizado precisamente a través del banco austríaco que, según la causa del Lava Jato, era el vehículo utilizado por Odebrecht para esos pagos.
En el cierre del ejercicio 2010 se deja constancia primero que Socma inyectó un capital de algo más de 109 millones a una empresa subsidiria: Inversid. Y que con esa inyección de capital Socma e Inversid se asociaban para ser las controlantes del resto de las empresas entre las que se incluyen Sideco y el Correo Argentino. Pero, al mismo tiempo, también se informaba que Inversid tenía acciones prendadas por el banco austríaco propiedad de Oderbrecht por 109 millones de pesos.

La Famiglia
Como en las sagas italianas, los negocios involucran a varias generaciones. Los nombres de los hermanos y primos se repiten en todas las empresas y, por lo tanto, en las causas judiciales. Los hijos de Mauricio y Sandra aparecen formalmente como dueños de Socma Americana. Los hijos de Sandra aparecen también como empleados de Sacde, el nuevo nombre que tomó Iecsa a partir de haber sido “comprada” por Marcelo Mindlin. El cuñado de Angelo, Ezequiel Biejovueno, aparece al mismo tiempo como vicepresidente de Socma y gerente de relaciones humanas de Sacde. Todos acompañados en todas las empresas por los gerentes de toda la vida: Javier Sanchez Caballero, Santiago Altieri y Leonardo Maffioli.
Cuando Elisa Carrió se mete con La Famiglia, no está apuntando a Franco o a Angelo. Está apuntando a Mauricio. ¿Lo sabrá? (Extractado de Nuestras Voces).