Las minorías ricas y una confesión del FMI

Benjamin Dangl* – La semana pasada un departamento de investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo público un informe en el que admite que el neoliberalismo ha sido un fracaso. El informe, titulado Neoliberalism: Oversold? (¿se han exagerado los meritos del neoliberalismo?), es una esperanzadora señal del organismo acerca de los efectos extremadamente nocivos de esa ideología aplicada a escala planetaria. El FMI está atrasado solo unos 40 años. En relación con el informe, Naomi Klein tuiteó: “Entonces, los multimillonarios creados por esa ideología devolverán el dinero, ¿no es así?”. Muchos de los hallazgos del informe que sacude el centro mismo de la ideología neoliberal se hacen eco en lo que sus críticos y víctimas vienen diciendo desde hace varias décadas.
“En lugar de promover el crecimiento”, dice el informe, las políticas de austeridad propiciadas por el neoliberalismo han hecho que se reduzcan las regulaciones para limitar el movimiento de capitales y que, de hecho, “aumente la desigualdad”. Esta desigualdad “podría por sí misma debilitar el crecimiento”. Por lo tanto, señala el informe, “los responsables políticos deberían estar mucho más abiertos a la redistribución (de la riqueza) de lo que lo están”.

Lo que no se dice.
Sin embargo, como no podía ser de otra manera, el informe omite mencionar algunos aspectos notables de la historia y el impacto del neoliberalismo. El FMI sugiere que el neoliberalismo ha sido un fracaso, pero ha funcionado muy bien para el 1 por ciento de la población mundial, algo que ha sido siempre el propósito del FMI y el Banco Mundial. Tal como informó la organización Oxfam a principios de este año, el 1 por ciento más rico del mundo posee tanta riqueza como el resto de la población del planeta. Del mismo modo, la periodista de investigación Dawn Paley ha comprobado en su libro Drug War Capitalism (La guerra capitalista contra la droga) que el combate contra la droga bajo las instrucciones que Estados Unidos se permite imponer a todo el mundo, lejos de ser un fracaso, ha sido un éxito enorme para Washington y las corporaciones multinacionales.
El informe del FMI ha elegido a Chile como caso de estudio del neoliberalismo, pero no menciona ni una sola vez que allí se aplicaron sus puntos de vista económicos durante la dictadura de Pinochet, respaldada por Estados Unidos, una omisión muy importante de los investigadores, que no ha sido casual. Es un conocido tópico que en toda América latina, el neoliberalismo y el terrorismo de Estado han ido siempre de la mano.

La denuncia de Walsh.
En 1977, en su Carta abierta a la Junta Militar Argentina, el valiente periodista argentino Rodolfo Walsh denunció la represión de ese régimen, una dictadura que organizó el asesinato y la desaparición de miles de personas.
“No obstante, estos acontecimientos, que conmueven la conciencia del mundo civilizado, no constituyen el mayor sufrimiento infligido al pueblo argentino, tampoco la peor violación de los derechos humanos que ustedes han cometido”, escribió Walsh respecto de la tortura y los asesinatos. “Es en la política económica de este gobierno donde uno advierte no solo la explicación de los crímenes, sino una gigantesca atrocidad que castiga a millones de seres humanos: la miseria planificada. No tienen más que darse una vuelta de unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que esa política ha convertido la ciudad en una villa miseria de 10 millones de personas”.
Tal como lo demuestra vividamente Noami Klein en su Shock Doctrine, esta “miseria planificada”, formaba parte de la agenda que el Fondo Monetario Internacional ha impulsado durante décadas. Un día después de que Walsh enviara por correo la carta a la Junta, fue capturado por el régimen, asesinado y su cadáver arrojado a un río, es decir, una víctima más de los millones de ellas que el neoliberalismo se llevó por delante. (Counterpounch).
*Periodista especializado en movimientos sociales y política latinoamericanos. Autor de varios libros sobre el tema. Doctor en historia de América Latina en la McGill University.