Río Salado: otro paso adelante

La Pampa sigue dando pasos en el sentido integrador de las cuencas hídricas que atraviesan su territorio. En las últimas horas se firmó un convenio entre el Estado provincial y la Universidad Nacional de La Pampa para llevar a cabo un estudio integral de la cuenca del Salado a fin de cuantificar el daño ambiental, económico y social provocado por el corte del río como el caudal necesario para lograr la reparación.
De esta manera los pampeanos vuelven a mostrar a las otras provincias que no solo están abocados a los litigios en los conflictos judiciales suscitados por el uso inconsulto de los recursos hídricos interprovinciales -como es el caso del río Atuel-, sino también a generar conocimiento sobre esos mismos recursos con el objetivo de promover su aprovechamiento racional y compartido.
La cuenca del Salado es de gran importancia económica y estratégica. Es la más extensa de las que se desarrollan íntegramente dentro del territorio argentino con una superficie mayor a la de Italia. La construcción de embalses y el uso inconsulto y arbitrario de sus aguas, básicamente en las provincias de San Juan y Mendoza, han degradado profundamente las condiciones socioambientales y hoy ingresa a La Pampa apenas un hilo de agua hipersalinizada. Ese es el motivo por el cual los pampeanos denuncian que han sido condenados a ser el resumidero salino de toda la cuenca. Las provincias arribeñas se benefician con el agua y pretenden que los habitantes de este suelo se resignen a ver aumentar sus salitrales.
La Pampa ha venido reclamando en los últimos años la creación de un organismo de cuenca, pero hasta ahora ese pedido ha caído en saco roto y solo se han escuchado promesas circunstanciales de una futura concreción. Por tal motivo es alentador este estudio que la UNLPam. llevará a cabo en un lapso menor a veinte meses para añadir sustento científico a las demandas y ponerle números al enorme daño ambiental padecido.
Cabe recordar que hace unos años se llevó a cabo un estudio de la cuenca bajo la dirección del actual subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación. Este hecho no deja de sorprender pues el funcionario ha estado muy lejos de utilizar los conocimientos acumulados para estimular la constitución de un organismo inteprovincial que administre la cuenca. La misma indiferencia mostró invariablemente en el conflicto entre La Pampa y Mendoza por el río Atuel. Aquella imagen del subsecretario escabulléndose de la audiencia pública ante la Corte Suprema en junio del año pasado será imborrable para los pampeanos.
Como no se descarta una nueva demanda judicial ante la falta de respuesta de las provincias ubicadas aguas arriba a los reiterados pedidos de La Pampa -el gobernador anticipó esa posibilidad en marzo de este año- este estudio buscará cumplir con el mismo objetivo del que se llevó a cabo en la cuenca del río Atuel. Obrará como sustento técnico para reclamar ante la máxima instancia judicial del país que las aguas del Salado dejen de ser apropiadas en forma inconsulta y arbitraria y, en cambio, sean compartidas con un criterio federal y basado en el cuidado del ambiente.