Del juego, a las apuestas
En momentos de esplendor deportivo por la realización del Mundial de fútbol, surge nuevamente el tema sobre la problemática de las apuestas online en menores de edad. Compartimos estudios y sus resultados.
Graciela Pascualetto *
Desde el nivel inicial hasta la conclusión del secundario obligatorio, la Educación Física es una disciplina muy valiosa para promover la formación motriz, corporal, cognitiva y social de niños, niñas y adolescentes conforme a sus etapas de desarrollo. Dicha formación incluye juegos y deportes. Los juegos, flexibles y de pocas reglas, propician el aprendizaje, la fantasía, la diversión y la creatividad en el propio contexto cultural. Los deportes, con mayor nivel de estructuración, comparten algunas de estas cualidades, pero además favorecen el conocimiento, la aplicación y el respeto por las normas, la perseverancia y el trabajo en equipo.
La asignatura, a veces percibida como mero entretenimiento o como espacio para la descarga de energías y de la que se puede zafar con facilidad, tiene un importante cometido. Según los lineamientos curriculares pampeanos para el nivel secundario, es “la encargada de enseñar las actividades corporales y motrices que constituyen la cultura corporal de movimiento en nuestra sociedad, concibiéndolas en su carácter complejo y sometidas a una mirada crítica que devele las jerarquías culturales y los procesos sociales por los cuales estas prácticas son hoy legitimadas como saberes para aprender, necesarios para vivir y participar en la cultura, que aún reconocida como ‘cultura oficial’ deberá conservar su potencial transformador y transformante”.
Estos argumentos manifiestan un enfoque reflexivo acerca de las prácticas corporales en la formación integral de los/as más jóvenes, a lo que debería agregarse la relevancia del paradigma inclusivo en un contexto donde las desigualdades y las diferencias determinan mayores o menores posibilidades de desarrollo personal fuera de la escuela y donde la expansión de las tecnologías virtuales, el mercado y el consumo inciden en diversos ámbitos, atravesando también la educación, los juegos y deportes.
En 2023, en el Congreso Argentino de Educación Física y Ciencias, el profesor Martín Mendía afirmó que la “industria del entretenimiento atenta contra el juego cultural porque le quita su característica más importante: la metáfora y la posibilidad de crear y recrear con otros”. En este marco, “el deporte se volvió la práctica corporal por excelencia para el divertimento de la población (tanto como jugadora o como espectadora) desplazando y subordinando especialmente a otros tipos de juego, es decir el juego mismo”.
Dados estos cambios y la espectacularización del deporte, cabe destacar otro tipo de enseñanza que la escuela debe ofrecer: el uso reflexivo, cauteloso y crítico de las tecnologías digitales para que durante algunas horas se pueda interrumpir el flujo de las pantallas y generar momentos de conversación, pensamiento, conexión y desconexión según las necesidades educativas y no según la insistencia de la publicidad sobre los beneficios de tal o cual producto y la chance de conseguir dinero rápido y fácil en plataformas de juego mediante un simple click en cualquier horario.
“Apostar no es un juego”
En septiembre de 2024, en la Universidad de Buenos Aires, se presentó el informe “Apostar no es un juego”, investigación interdisciplinaria efectuada mediante encuestas a adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años que obtuvo 9.000 respuestas de residentes en 360 localidades de las 24 provincias. En el trabajo participaron universidades, escuelas, clubes, ONGs, partidos políticos y organismos de salud.
Algunos de los resultados indican que: el 40% de los/as encuestados/as actualmente realiza apuestas o apostó recientemente; 1 de cada 5 jugadores/as considera que el resultado depende de sus conocimientos sobre el deporte, disciplina o equipo apostado (ilusión de dominar los resultados); el promedio de las apuestas equivale a 2 de cada 3 pesos que reciben de sus familias para afrontar gastos habituales, aunque los montos difieren según edades, género, nivel educativo, ocupación y estrato socioeconómico; 3 de cada 4 conoce amigos, amigas o allegados que apuestan; el 30% experimentó ansiedad o estrés por no poder jugar; pocos reconocen la diferencia entre plataformas legales y clandestinas. Como si fuese una paradoja, el 70% considera que las apuestas tienen efectos negativos y que debe ser tratada.
Campañas.
Por otra parte, Chicos.net, organización sin fines de lucro que promueve los derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en entornos digitales, señala que la problemática creció considerablemente después de la pandemia, haciendo pico a partir del mundial de fútbol de 2022. Aunque está prohibido para menores de 18 años, la organización afirma que los/as adolescentes, mayoritariamente varones, se inician en el juego entre los 13 y 15 años estimulados por el marketing orientado a la juventud. Expone palabras de la médica especialista en desarrollo infantil Silvina Pedrouzo quién explica: “Hay muchas campañas apuntadas a ellos que están en esta etapa de vulnerabilidad. Se asocia el apostar al éxito continuo, el ser productivo y ganar con eso. Se monetiza el tiempo de ocio y el tiempo de juego”. Agrega que la Sociedad Argentina de Pediatría a la que pertenece está intentando “incidir en todos los espacios, de desarrolladores, políticos, entre otros” apuntando a la detección temprana para “hacer las derivaciones oportunas al especialista que corresponda, cuya terapia tendrá que ver con el cambio de rutinas y hábitos, y será un trabajo con toda la familia”.
En el ámbito de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLPam, en 2024, se recabó la opinión de estudiantes secundarios sobre las apuestas y la postura de sus familias.
Algunos/as expresaron que sus padres/madres no están de acuerdo, mientras que otros/as indicaron que no lo saben o que se mostrarían indiferentes. Señalaron que si les piden dinero lo hacen con una excusa para que no se enteren y otras veces utilizan plata de alguna “changa”, de “ahorritos” o de lo que ganan jugando. Dijeron que apuestan por la ilusión de obtener dinero: -“Cuando ganás te dan ganas de seguir jugando”; -“Algunos cuando ganan son viciosos y quieren más”; -“Tener la esperanza de que va a llegar un golpe de suerte y ganar mucha plata”. Apareció también el testimonio de un alumno cuya madre y sus amigos/as apuestan con frecuencia y que en algunos casos le pide plata prestada para poder hacerlo.
Este último testimonio muestra que la situación a veces involucra al grupo familiar y es esperable que la prevención impacte en los/as adultos/as para que puedan orientar a sus hijos/as y considerar en conjunto las implicancias de apostar dinero compulsivamente, urgidos/as por el deseo de ganar plata fácil y sin esfuerzo, soslayando cuánto de engaño esconde tal acción.
Abordaje.
En 2024, el Poder Ejecutivo de La Pampa creó el Programa provincial de prevención y abordaje integral de consumo problemático y adicción a videojuegos, juegos de azar y apuestas en entornos digitales de niñas, niños y adolescentes (Decreto Nº 2559). El programa contempla, entre otros puntos, evaluar y resolver medidas para evitar publicidad, promoción e ingreso a juegos online por parte de niños, niñas y adolescentes en medios de comunicación de la provincia (audiovisuales, web, app); planificar acciones para una ciudadanía digital responsable; concientizar a la población en general; capacitar sobre uso, abuso, consumo problemático y adicción; y realizar campañas de prevención y cuidado para reducir riesgos en el consumo de tecnologías digitales, juegos y apuestas en entornos virtuales.
En efecto, cuando pasa de ser un entretenimiento para transformarse en un hábito guiado por impulsos de difícil control afectando las actividades cotidianas, la salud mental y la economía familiar, las apuestas se convierten en un consumo problemático para los/as jugadores/as, mientras que para las empresas que las promueven constituyen una extraordinaria fuente de ganancias. En el universo de la globalización, las redes sociales atraviesan los espacios geográficos pudiendo vulnerar límites y restricciones, posibilitando el acceso rápido desde celulares, computadoras, tablets, sin que los/as usuarios/as tengan que trasladarse a ningún lado.
La pasión y efervescencia que despierta el fútbol tiene muy alta incidencia en el crecimiento de las apuestas por la afinidad argentina con este deporte, el recuerdo y la presencia de ídolos como Diego Maradona y Lionel Messi, los sentimientos y emociones que surgen previamente, durante y después de los partidos y los cuantiosos mensajes que llaman al juego a través de medios masivos de comunicación, influencers, plataformas en línea y redes sociales.
En junio de 2025, un año antes del presente mundial, UNICEF junto con distintas áreas del Gobierno Nacional, publicó el documento “Zoom a las apuestas on line”. El documento manifiesta que dichas apuestas no son apropiadas durante la niñez y la adolescencia pues generan riesgos y potenciales impactos negativos en los/las chicos/as cuando aún no poseen recursos para analizar las consecuencias de los juegos que se ofrecen en los medios digitales. Agrega que asegurar “entornos protegidos y darles herramientas a ellos y a sus familias es fundamental para tomar decisiones informadas y cuidar su salud”.
Define la ludopatía digital como la “compulsión persistente a apostar en juegos de azar y la imposibilidad de detener esa conducta a pesar de consecuencias negativas para la persona y su entorno”. Entre los signos de alerta, menciona los cambios anímicos, insomnio, retraimiento, bajo rendimiento escolar, interés atípico por resultados deportivos, irritabilidad, pedido de dinero a amigos/as o familiares e ingresos o egresos de dinero inexplicables en su billetera virtual (o en la cuenta que se le asigne, si este fuese el caso, ya que no todos/as tienen esa posibilidad). Luego realiza varias sugerencias preventivas: -Hablar fluida y cotidianamente sobre usos digitales.
-Habilitar las billeteras virtuales desde la autonomía progresiva.
-Acordar reglas de uso y límites de los dispositivos virtuales.
-Debatir el rol de los influencers.
-Problematizar la publicidad de apuestas on line.
-Conversar sobre estrategias de las plataformas de apuestas on line.
-Concientizar sobre potenciales estafas, fraudes y engaños.
-Fomentar alternativas al uso de tecnología (juegos, deportes, arte, tiempo con familia y amistades).
Al llegar a este punto, nos encontramos con lo planteado inicialmente: la importancia del trabajo corporal, los juegos y deportes para promover conocimientos, habilidades sociales, manejo de las emociones y desarrollo de valores como la cooperación, la tenacidad, el sentido de lo grupal y el saber ganar y saber perder en diversas circunstancias de la vida. El fomento de alternativas distintas al uso de tecnologías -como expresa el documento citado- constituye una muy buena oportunidad para revalorizar la Educación Física en la escuela y, paralelamente, ayudar a comprender lo que sucede personal y grupalmente con los juegos virtuales y sus promesas ilusorias de ganancias.
Acerca de esta problemática, que adquirió gran dimensión en la presente década, a fines de 2024 la Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción a un proyecto de ley para la prevención de las apuestas por parte de niños, niñas y adolescentes. Con respecto a la publicidad indica que “debe regirse por el principio de responsabilidad social, sin menoscabar ni banalizar la complejidad de la actividad del juego ni sus potenciales efectos perjudiciales sobre las personas, debiendo respetar la dignidad humana y los derechos y libertades constitucionalmente reconocidos”. Prohíbe “la participación de deportistas, personajes famosos, figuras de relevancia pública, personajes de ficción o en su defecto la alusión a los mismos, salvo cuando protagonicen un mensaje respecto del juego responsable”. En cuanto a las empresas que ofrecen juegos en línea “deben poseer en sus sitios o páginas web mecanismos, herramientas o filtros que garanticen en forma fehaciente la imposibilidad de acceso de menores”.
Actualmente, el proyecto se encuentra en el Senado de la Nación sin que todavía haya recibido tratamiento. Por su parte, el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso otro proyecto centrado especialmente en el control de plataformas clandestinas, enfoque más restringido que la propuesta acordada en Diputados. Ahora, está en el buen juicio y la sensibilidad de legisladores y legisladoras bregar por la pronta consideración de esta problemática, apostar a su regulación y votar por la protección de las generaciones más jóvenes.
Agradezco la colaboración de la Lic. en Educación Física Petra Doba en la producción de este artículo.
* Colaboradora
Artículos relacionados
