“Irina transformó mi vida”
La ex docente y militante de la lucha por los ríos Silvia Viglianco presentará su primera novela este viernes en el Sindicato de Telecomunicaciones -Falucho 530-, de Santa Rosa. Se trata de “Irina y el río que se hizo arena”, una ficción histórica ambientada en la Colonia Butaló a comienzos del siglo XX, que une la vida de una familia de inmigrantes con la historia de los cortes del río Atuel.
El encuentro, que comenzará a las 19 horas, estará a cargo de Matías Sapegno, y por Ediciones Amerindia hablarán Susana Berdasco y Alicia de Petris. Además, acompañarán como músicos invitados Martín Mansilla y Pamela Díaz.
Irina y el río.
Si bien la historia que cuenta la novela es ficcional, la autora creó el contexto natural e histórico en base a la recopilación de datos reales de la situación del oeste pampeano en aquella época.
La vida de la protagonista transita en paralelo a los hechos que marcaron el destino del oeste pampeano: la tierra de promesas, los primeros taponamientos, la construcción del Nihuil y las decisiones posteriores.
“Fue un proceso que llevó bastante tiempo, era una idea que tenía desde el 2012 cuando empezamos la militancia para volver a visibilizar la problemática del Atuel y en aquel momento cuando ‘Chamaco’ Lastiri -que era secretario de Recursos Hídricos- nos acercó material de la Colonia Butaló me pareció necesario que en algún momento ésta volviera a posicionarse en el centro de la atención; porque se desconocía totalmente qué había sido aquel lugar que no existía y no había rastros”, contó a LA ARENA.
La docente jubilada explicó que comenzó un taller de escritura con Matías Sapegno en el 2025 y le comentó sobre su idea. “El me animó a escribir, yo ya tenía la escenografía, me faltaban los personajes, me faltaba armarla y así fue como me sugirió ir al Museo de Historia Natural, donde me aportaron muchísima documentación sobre flora y fauna y ahí fueron apareciendo personajes como Juan, como Irina, como su familia, una familia de inmigrantes”.
Una vez que aparecieron los personajes la novela fue tomando forma. Apareció Irina -su protagonista-, apareció esa tierra de promesas, de miles de cabezas de ganado, una tierra próspera hasta que todo cambia como la vida misma, como la vida de Irina cambió con el corte del río.
- ¿Cómo imaginaste ese contexto de inicios del siglo XX?
- En esa descripción yo imagino cómo sería vivir esa situación en el cuerpo de una niña. Irina tenía 7 años cuando viene con su familia desde Besarabia, atraviesa un océano y se encuentran con colores distintos, paisajes distintos, con olores. Se encuentran y conviven con pueblos que son desconocidos para ellos. Hay una comunión con españoles, con italianos, pero también con mapuches y ranqueles y eso hace una intensa comunidad en la Colonia Butaló. Después esa historia se ve trunca precisamente por los primeros cortes, después por los taponamientos, por la construcción del Nihuil la familia sufre todo lo que significa tener que tomar decisiones que ya habían tomado cuando tuvieron que partir hacia el nuevo continente y a partir de ahí la historia cambia drásticamente. No solamente en la familia sino particularmente en la historia de Irina donde la vida de la protagonista toma otra dimensión porque se ve obligada a un casamiento que ella no quiere.
- ¿Qué significa para vos haber podido escribir esta novela?
- Irina transformó mi vida de una manera personal y profesional también. En lo personal porque pude cumplir el objetivo de saber que se puede seguir cumpliendo los sueños después de estar jubilada de una pasión como fue la docencia. Y en lo profesional porque a partir de ahora puedo describirme como escritora pero también me transformó como ser humano porque tuve que elegir las palabras, tuve que ponerme en la piel de Irina y puedo seguir transmitiendo esta pasión de la lucha por los ríos y visibilizar a las mujeres del oeste pampeano que son unas verdaderas luchadoras.
Además me parece muy importante en este contexto histórico no solamente leer sino también escribir porque me parece que es un verdadero acto de rebeldía. Y como mujer y que la protagonista sea una mujer, seguir luchando por los derechos que nos quieren arrebatar y creo que si tenemos la palabra y la oportunidad de hacerlo por ese medio, tenemos que seguir luchando por esos derechos.
En palabras de Silvia, “Irina es una historia que explora hasta dónde somos capaces de llegar cuando todo lo que nos sostenía se convierte en huella”. “Son 34 años de haber vivido en el oeste, con todo lo que significa. Yo creo que cuando uno toma distancia de esos lugares es cuando más valora todo eso. Y haber estado en puestos alejados y ver cómo esas mujeres resisten y luchan y están ahí… te sale del corazón”.
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