El calvario de Julián
El argentino Julián Alvarez vivió ayer una jornada tensa con los hinchas del Atlético de Madrid, que expresaron su malestar con silbidos y abucheos, y que terminó con el delantero dejando la cancha en soledad mientras sus compañeros saludaban a los simpatizantes. La situación se debe a que Julián manifestó su intención de dejar el club, algo que los dirigentes no aceptaron pese a una supuesta promesa de traspaso.
Ayer, el atacante ingresó en el segundo tiempo del empate 2-2 ante Villarreal por la Liga de España y recibió la reprobación desde el momento en que apareció en el campo. El rechazo ya se había hecho sentir cuando su imagen apareció en las pantallas del estadio y se repitió cada vez que intervino en el juego. Y venía de una semana con carteles y pancartas en su contra.
Al finalizar el encuentro, mientras el resto del plantel se reunió en el círculo central para agradecer el apoyo de los hinchas, Álvarez, que había mostrado su tristeza en el rostro durante todo el juego, tomó otro camino y se dirigió solo hacia el túnel. La escena rápidamente generó interpretaciones sobre un posible desplante a la afición, pero luego el DT Diego Simeone aclaró que fue una decisión del club, que buscó evitar que el delantero quedara nuevamente expuesto a los insultos y abucheos.
Así, el "calvario" del argentino sumó un nuevo capítulo, con una relación definitivamente rota y un futuro incierto.
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