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Miércoles 29 de abril 2026

“Hay que entender que la violencia no es un juego”

Redacción 29/04/2026 - 09.00.hs

“La Escuela no es el origen de la violencia. Es donde se hace visible”. La frase, estampada en una cartulina rosa, resalta por sobre otras, que son muchas y fueron escritas por esos chicos y chicas que hoy están bajo la mirada del mundo adulto (docentes, directivos, funcionarios, familias, medios de comunicación e incluso desde la Justicia y desde las fuerzas de seguridad) pero que supieron crear sus propias respuestas. Generaron su espacio de reflexión y luego reacción ante un tema muy grave que, como bien repiten una y otra vez, “no es un chiste, es un delito”.

 

“Me impactó mucho cuando surgió todo el tema de las amenazas de tiroteos en las escuelas porque lo veíamos como algo muy lejano que sucede en otros países. Pero se empezó a difundir por todos lados y eso generó incertidumbre y miedo de ir a la escuela porque no sabés si te puede pasar a vos, a tus compañeros o a alguien cercano. En nuestro colegio empezamos a hablar en clase del tema, luego nos juntamos y debatimos hasta que surgió la idea de realizar el video. Se lo mandamos al director, lo autorizó y una vez que lo subimos a las redes nos sorprendió la cantidad de reacciones, la repercusión y el impacto positivo que se generó, que es lo que buscábamos”, cuenta a LA ARENA Abi, una alumna de 17 años del colegio Ciudad de General Pico acerca de uno de los primeros videos que se viralizaron rápidamente y que actuaron como la contracara de las noticias constantes sobre amenazas en distintos establecimientos de la provincia.

 

Las voces adolescentes, entonces, comenzaron a escucharse impulsadas por el Ministerio de Educación pampeano que, como primera medida, advirtió claramente el significado y el alcance (policial y judicial) de realizar una amenaza y luego incentivó a la comunidad escolar a exponer su reacción a una situación que tuvo un punto de partida dramático y conmovedor, el asesinato de un alumno, Ian Cabrera (de 13 años), a manos de un chico de 15 años, quien le disparó con un arma de fuego dentro de la Escuela Normal Mariano Moreno N.º 40 de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe. Además, hubo ocho heridos.

 

Algunas de las derivaciones de ese hecho fueron la aparición, a través de redes sociales como TikTok, de ‘retos virales’ sobre supuestos tiroteos en colegios, en muchos casos con pintadas en las paredes o papeles escritos dentro de los establecimientos. En La Pampa hubo decenas de denuncias en diferentes localidades y las autoridades actuaron rápidamente ya que, como advirtió el psicólogo Diego Tachella, se genera “un efecto contagio en las redes sociales” porque para los adolescentes, ese tipo de hechos parecen una broma, pero “no es un chiste porque no causa gracia y configura un delito punible. Esto implica que, por hacer este tipo de declaraciones en un colegio o en un aeropuerto, existen consecuencias legales y penales”.

 

El Gobierno de La Pampa, a través de la Fiscalía de Estado, solicitó formalmente constituirse como parte querellante en las investigaciones penales iniciadas por amenazas de tiroteos y otros mensajes intimidatorios detectados en establecimientos educativos de distintas localidades.

 

En ese marco, el Estado se presentó como querellante ante las amenazas “con el objetivo de colaborar en el esclarecimiento de los hechos, reforzar las acciones preventivas y garantizar que este tipo de conductas no transcurran sin una consecuencia institucional y judicial”.

 

Y la reacción no fue solo a nivel institucional sino que los chicos y chicas de distintos colegios pampeanos se movilizaron para pensar, charlar y crear distintas respuestas. Videos, espacios de escucha y conversación, campañas de difusión, herramientas para que el aula sea el lugar “que abraza, no el que duele”.

 

“La iniciativa de hacer un trabajo audiovisual surgió de estudiantes de sexto año del bachillerato en Música y de la especialización en Comunicación Visual. En el lapso de 48 horas sacaron ese video tan genuino y auténtico que demuestra, además, la preocupación respecto a la violencia y a los problemas de convivencia que se registran entre los adolescentes, pero sin dudas también son un reflejo de lo que ocurre en la sociedad en general”, destacó a LA ARENA el director del colegio Ciudad de General Pico, Sergio Ferreyra.

 

“Tiempos desafiantes”.

 

En Santa Isabel, en Santa Rosa, en Eduardo Castex o en Catriló, por mencionar algunos, hubo reacciones similares ante una realidad que impactó en el corazón de las aulas pero que, al mismo tiempo, movilizó a todos.

 

“Instituciones educativas de nivel secundario elaboraron contenidos para redes sociales que, como contracara de lo ocurrido, promueven la reflexión, la toma de conciencia y la sensibilización. A su vez, Educación produjo un material destinado a escuelas y familias denominado ‘Habitar la Escuela en tiempos desafiantes’, en el que se ofrecen propuestas de acción destinadas a estudiantes, docentes y familias”, según publicó el Ministerio de Educación pampeano.

 

“Me impactó todo de forma repentina y sorpresiva, nunca me imaginé esto de los retos virales con amenazas en las distintas escuelas de Pico. Es un tema que me empezó a importar ahora ya que nunca lo había escuchado y por eso en el colegio comenzamos con charlas reflexivas con los distintos docentes y entre nosotros hablamos, intercambiamos ideas y creamos el video que está en redes. Quisimos transmitir ese mensaje de que la violencia no es un juego y que, a veces, un abrazo a tiempo es una salvación”, destacó Narela, del 6to. año del Colegio Ciudad en una charla con este diario.

 

En el colegio Illia de Santa Rosa, o en el Normal, también generaron sus movimientos internos pero con la finalidad de salir hacia afuera. De mostrarse y de decir. Por eso este jueves, en la plaza San Martín de la capital pampeana se hará “un abrazo por la paz”.

 

“La movida se hará bajo las consignas ‘Viralicemos la paz’ y ‘Elegí la paz: es la respuesta más valiente’, y se dividirá en dos turnos, de 10 a 12 y de 14 a 16. Se hará un abrazo simbólico a la plaza y esto surgió de la necesidad de no quedarse de brazos cruzados ante las falsas alarmas. Vamos a ir con alumnos de todos los niveles, acompañados por sus docentes, con la idea de transformar la angustia en una acción propositiva. Vamos a estar tomados de las manos para formar una enorme ronda alrededor del mástil central y ahí los chicos y chicas exhibirán carteles y mensajes de convivencia”, explicó Adolfo Molas, director del Normal ‘Clemente Andrada’.

 

En el colegio Humberto Illia, en tanto, los pasillos, las aulas y los distintos espacios del edificio de la avenida Belgrano fueron intervenidos con consignas, mensajes y también una urna, que no es para depositar un voto sino para quien lo quiera o necesite, tenga un lugar para expresarse.

 

“La intención es recolectar expresiones de los estudiantes, que puedan dejar lo que les pasa o les interesa en un mensaje. Puede ser anónimo o poner sus datos para que después docentes o equipos de gestión podamos acompañar a ese chico o chica por si no tienen con quién hablar o no encuentran un espacio para decir. En estos días realmente nos sorprendimos por la forma en que todos trabajaron, se involucraron; sin dudas es un tema que los conmueve, que los afecta y del que están muy cerca como son las redes sociales y el efecto que provocan”, detalló en charla con LA ARENA Carolina Eberhardt, directora del Illia.

 

“Escucha real”.

 

Pero más allá de los carteles, los mensajes y las consignas que expresan en videos y paredes, ¿qué sienten, qué observan, qué analizan y qué demandan los y las adolescentes que transitan por aulas y pasillos? ¿Por patios y bibliotecas?

 

“Creo que algunos adultos se preocupan por cuestiones como lo de los retos virales pero otros dejan pasar el tema y no le dan importancia como se debería. Desde mi lugar veo que los principales problemas son el acoso escolar, la falta de contención familiar, la falta de estructura, la poca escucha que hay de las voces adolescentes, las necesidades de encajar en las tendencias, el uso excesivo de redes sociales. También creo que sería bueno que haya un grupo terapéutico en cada escuela, que sea notorio y visible”, aseguró Narela.

 

Para Abi, en tanto, “los adultos intentan acercarse pero falta escucha real, se enfocan más en el castigo o en el control y no tanto en ver qué nos pasa y por qué surgen estas situaciones, creo que deben enfocarse en saber de dónde surge la falta de contención y de comunicación. Hoy la salud mental es prioridad porque, entre otras cosas, la presión de las redes genera muchos problemas para las personas. Y por ahí no encontramos un lugar seguro para expresarnos cuando debería ser algo normal poder hablar y contar lo que te pasa”.

 

“¿Qué ves?”.

 

Desde la mirada psicológica, Tachella apuntó que “como todavía está en desarrollo, la adolescencia suele tener muchos altibajos por cuestiones hormonales, por cuestiones de cambio, de búsqueda de identidad, de pertenencia a grupos diferentes que la familia. Esta población tiene un alto riesgo de conductas impulsivas. Entonces se les ocurre una idea y casi que no media la posibilidad de pensar si esto implica un riesgo o una consecuencia. Entonces es importante que comuniquemos que tiene consecuencias.

 

El profesional, por otra parte, destacó las limitaciones del uso del celular en colegios porque “los recreos vuelven a ser espacios ruidosos, los chicos juegan, corren, juegan a otras cosas, intercambian información cuando antes estaban todos mirando la pantalla”. Y sostuvo que es necesario “desarrollar habilidades para autorregularse”, aunque reconoció que “es todo un aprendizaje que tengan pensamiento crítico sobre qué están consumiendo, qué es verdad y qué es mentira”. Como en aquella canción de Divididos en los ‘90 que hablaba de la TV (hoy serían las redes), ‘¿Qué ves?’, y que en su estribillo dice: “¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad”. O el himno de los Redondos ‘Nuestro amo juega al esclavo’ que en una de sus frases no deja dudas: “Violencia es mentir”.

 

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