Alemania tensa su relación con Rusia, al borde de la ruptura
Las relaciones entre Alemania y Rusia, que durante años fueron uno de los principales puentes entre Moscú y Europa, se encuentran al borde de una nueva ruptura. Pero ¿cuáles son los motivos de ese repentino cambio de postura desde Berlín?
“Berlín ha señalado a Rusia por un incidente con drones en el aeropuerto de Leipzig, aunque no ha presentado pruebas concluyentes. Moscú rechaza las acusaciones y acusa al Gobierno alemán de utilizar el caso como pretexto para acelerar una peligrosa escalada bilateral”, publicó este miércoles el medio rt.com
Y agrega que “la respuesta de Berlín no se ha limitado a declaraciones. Alemania prepara un endurecimiento de los controles de entrada para ciudadanos rusos, el cierre del Consulado General de Rusia en Bonn y el fin de las actividades de la Casa Rusa de Ciencia y Cultura en Berlín. Medidas que, en la práctica, golpean algunos de los últimos canales oficiales de contacto entre ambos países”.
Estos pasos drásticos de Berlín se explican por las próximas elecciones, en las que la coalición gobernante corre el riesgo de sufrir una derrota aplastante, así como por la creciente caída de la popularidad de las autoridades, detalló RT.
El 5 de agosto, la Policía de Leipzig informó del hallazgo de un dron no identificado con un explosivo en la zona de carga del aeropuerto de esa ciudad. Según la prensa local, un avión de carga de DHL chocó en esas mismas fechas contra lo que se presume era otro vehículo aéreo no tripulado en el espacio aéreo de la zona.
Mientras las autoridades locales investigaban el incidente, este 24 de agosto el Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) informó que Alemania no descartaba una “huella ucraniana” y que investigaba la versión de “sabotaje” de manera no oficial.
“Pero la pregunta es: ¿tendrán las autoridades alemanas la voluntad política necesaria para sacar conclusiones imparciales y hacerlas públicas oficialmente?”, cuestionó el SVR.
Pese a que la investigación seguía abierta, las autoridades alemanas apuntaron rápidamente a Rusia, sin presentar pruebas concluyentes que demostraran su implicación.
“Seguridad”.
Este martes, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, anunció que Berlín cerrará el Consulado General de Rusia en Bonn a partir del 18 de septiembre y rescindirá el acuerdo que permite el funcionamiento de la Casa Rusa en la capital. Wadephul explicó que la decisión fue coordinada previamente con el canciller federal y que tiene como objetivo “fortalecer la seguridad” del país.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, rechazó las acusaciones relacionadas con el incidente de Leipzig. “Inventaron un pretexto. Al mismo tiempo, el propio Berlín está completamente manchado tanto por avivar el conflicto ucraniano como por su participación en ataques terroristas contra civiles”, declaró.
Zajárova insistió en que Alemania no ha presentado pruebas convincentes que sustenten sus acusaciones. “¡Simplemente no las hay, ni puede haberlas!”, enfatizó.
Elecciones.
En tanto, el presidente ruso, Vladímir Putin, sostuvo que la reacción de Berlín está relacionada ante todo con las dificultades políticas que atraviesa el Gobierno alemán. “Creo que esto se debe principalmente a la situación política interna: la posición del canciller es complicada. No goza de la confianza de sus ciudadanos, y está claro por qué. Porque no defiende los intereses nacionales, sino que comercia con ellos”, afirmó.
Putin destacó que las acusaciones contra Moscú coinciden con la proximidad de las elecciones en el estado federado de Sajonia-Anhalt. Según los últimos sondeos, la opositora Alternativa para Alemania (AfD) encabeza las preferencias en el este del país y alcanza alrededor del 43 % de apoyo.
No es la primera vez que el canciller Friedrich Merz recurre a una confrontación externa en momentos de creciente descontento interno. En mayo, Merz sorprendió al endurecer sus críticas contra el presidente estadounidense, Donald Trump, por la guerra contra Irán, pese a que inicialmente había respaldado esa operación.
El desgaste político del jefe del Gobierno alemán también se refleja en los sondeos. En una reciente edición del Trendbarometer, elaborado para RTL y ntv, el 78 % de los encuestados afirmó que el canciller está desempeñando su cargo peor de lo que esperaban.
Artículos relacionados
