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Se profundizó la incertidumbre en los mercados financieros

Redacción 31/10/2026 - 00.18.hs

La escalada del conflicto en Medio Oriente y el ataque informático contra Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, profundizaron ayer la incertidumbre en los mercados financieros internacionales, en una jornada atravesada por la caída de las principales bolsas mundiales, el retroceso de los activos digitales y una nueva suba del petróleo.

 

En este contexto, el barril de Brent, referencia internacional para las exportaciones argentinas, superó los US$116 en las primeras operaciones del día, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, se ubicó por encima de los US$103.

 

Según el artículo publicado por El Destape, el movimiento de los precios energéticos responde principalmente a los nuevos incidentes registrados en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos, por donde circula una parte sustancial del petróleo que se consume en el planeta.

 

Los ataques contra buques cisterna y las denuncias sobre la presencia de minas marinas volvieron a poner en discusión la seguridad del tránsito marítimo en una región que concentra buena parte de las tensiones militares entre Irán, Estados Unidos y sus aliados.

 

Hackeo.

 

El presunto hackeo a Binance golpeó la confianza de los inversores. Esto obligó a la compañía a suspender temporalmente los depósitos y retiros mientras avanzaba con las tareas de investigación y recuperación de los activos afectados.

 

Aunque la plataforma aseguró que utilizará recursos propios para cubrir las pérdidas y que ya consiguió congelar miles de millones de dólares, el episodio provocó nuevas ventas de criptomonedas y reavivó los cuestionamientos sobre la seguridad de una industria que busca consolidarse como parte del sistema financiero internacional.

 

En medio de este escenario, Wall Street enfrentó una nueva jornada de presión sobre las acciones tecnológicas, en particular las vinculadas con la inteligencia artificial (IA). Los resultados de Amazon e Intel profundizaron las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones que realizan las grandes compañías del sector, en un contexto en el que los desembolsos para infraestructura y centros de datos crecen a un ritmo que empieza a ser cuestionado por los accionistas.

 

La suba del petróleo, además, introduce una variable adicional para las economías importadoras de energía, mientras que para países productores como Argentina abre una oportunidad de mayores ingresos externos, aunque también expone la dependencia de las cuentas públicas y de las inversiones hidrocarburíferas respecto de las cotizaciones internacionales.

 

Pérdidas.

 

La jornada financiera también estuvo marcada por las pérdidas en Estados Unidos, donde los principales indicadores bursátiles registraron retrocesos ante la combinación de resultados corporativos que no conformaron a los inversores y un escenario internacional que incrementa la búsqueda de activos de menor riesgo.

 

En las primeras operaciones del viernes, el índice S&P 500 retrocedía 1,22%, el Nasdaq perdía 2,32% y el Dow Jones Industrial registraba una baja de 0,31%. La presión se concentraba especialmente en las empresas tecnológicas, que venían de atravesar una semana de fuertes movimientos después de la presentación de balances de algunas de las principales compañías del sector. Los resultados de Amazon e Intel profundizaron esa tendencia. Amazon registraba una caída cercana al 7% después de presentar un volumen de inversiones de capital superior al esperado y mostrar el crecimiento más lento de su negocio de comercio electrónico en tres años, pese al desempeño de su división de servicios en la nube.

 

Intel enfrentaba una situación todavía más compleja, con un retroceso cercano al 26%, luego de anticipar ingresos inferiores a las estimaciones del mercado. La compañía enfrenta una demanda débil de procesadores para computadoras personales y dificultades para responder a las necesidades de suministro de los centros de datos, uno de los segmentos que concentra las mayores expectativas de crecimiento vinculadas con la inteligencia artificial.

 

El movimiento también alcanzaba a otras compañías relacionadas con esa industria. Advanced Micro Devices (AMD) perdía 9,7%, Nvidia retrocedía 2,99% y también registraban caídas Super Micro Computer, Bloom Energy y CoreWeave, empresas vinculadas con el desarrollo de infraestructura tecnológica y energética necesaria para sostener la expansión de los sistemas de IA.

 

Criptomonedas.

 

La crisis también alcanzó al mercado de criptomonedas después de que Binance confirmara un incidente de seguridad que provocó pérdidas estimadas en US$6.300 millones. Se trata del mayor robo registrado hasta el momento en la industria y representa un golpe para una plataforma que concentra una parte central del comercio mundial de activos digitales. El episodio comenzó a conocerse después de que se detectaran movimientos irregulares de fondos desde billeteras vinculadas con la compañía. Como medida preventiva, Binance suspendió temporalmente los depósitos y retiros mientras sus equipos técnicos realizaban controles de seguridad y trabajaban con otras empresas del sector para rastrear los activos.

 

La investigación preliminar de la plataforma apunta a que el ataque podría haber involucrado la computadora portátil comprometida de un empleado del área de DevOps, que habría permitido a los atacantes acceder a un contenedor de servicios internos y ejecutar operaciones de retiro no autorizadas. La empresa sostuvo que no encontró evidencias de que se hayan filtrado las claves privadas de sus billeteras, aunque aclaró que todavía trabaja para determinar todos los mecanismos utilizados.

 

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