Trump analiza próxima jugada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó ayer que tomará en las próximas horas una decisión sobre una propuesta para extender el alto el fuego con Irán, en medio de negociaciones marcadas por fuertes diferencias sobre el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y el eventual levantamiento de sanciones.
La iniciativa apunta a prorrogar por otros 60 días la tregua alcanzada a comienzos de abril, con el objetivo de dar más tiempo a los negociadores para avanzar hacia un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto.
Según publicó Ambito, Trump aseguró que mantendría una reunión en una sala segura de la Casa Blanca para realizar una “determinación final” sobre el plan. Más tarde, el gobierno estadounidense informó que el encuentro había concluido, aunque no brindó detalles sobre el resultado.
Condiciones.
El mandatario estadounidense afirmó que Irán debe comprometerse a no desarrollar armas nucleares y reclamó la apertura inmediata del estrecho de Ormuz, sin cobro de peajes y con circulación irrestricta para los buques en ambos sentidos. También sostuvo que el material nuclear iraní sería “desenterrado” por Estados Unidos.
La agencia semioficial iraní Fars, en cambio, consideró que las declaraciones de Trump buscan presentar una “victoria fabricada”. Según Reuters, una fuente iraní señaló que el eventual acuerdo no incluye cuestiones nucleares, mientras que el vocero de la Cancillería, Esmaeil Baghaei, afirmó que la administración del paso marítimo debe ser definida por Irán y Omán.
De acuerdo con Fars, el estrecho sería reabierto bajo condiciones fijadas por Teherán una vez que Estados Unidos levante el bloqueo sobre embarcaciones iraníes. La misma agencia indicó que habría un entendimiento para liberar u$s12.000 millones en activos iraníes congelados.
Trump, sin embargo, aseguró que no habrá intercambio de dinero “hasta nuevo aviso”, en una frase que podría aludir tanto a los reclamos iraníes por peajes en Ormuz como a eventuales reparaciones de guerra o a la liberación de fondos retenidos.
Irán.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, rechazó ayer que desde Occidente se le imponga el "debe", como compromisos ineludibles, en medio de las negociaciones actuales con EE.UU.
"Ningún actor occidental puede usar el imperativo 'debe' para referirse a Irán", dijo el funcionario, citado por la agencia Fars.
En ese sentido, el vocero añadió: "Tomamos nuestras propias decisiones basándonos en los intereses y derechos del pueblo iraní. Este es un punto clave".
Durante su alocución, Baghaei afirmó que todavía no se ha llegado a un entendimiento final con EE.UU., por lo que continúa la interacción entre ambas partes.
"El intercambio de mensajes entre Irán y EE.UU. continúa, pero aún no se ha llegado a un acuerdo definitivo", dijo al respecto; y adelantó que en esta etapa de las negociaciones están centrados "en el fin de la guerra" y no van a entrar en detalles "sobre cuestiones nucleares".
Desconfianza.
Previamente, el principal negociador de Irán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que su país no confía en las garantías verbales de EE.UU. y que no tomarán ninguna medida antes de que su contraparte actúe.
"No confiamos en garantías ni en palabras de EE.UU; solo los hechos son la medida", expresó. "No se tomará ninguna medida antes de que la otra parte actúe", añadió.
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