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Lunes 25 de mayo 2026

Una reunión para "bajar tensiones"

Redacción 13/03/2018 - 02.05.hs

La UIA se reunió con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera; para acercar posiciones luego de las declaraciones cruzadas. El conflicto escaló luego de trascender declaraciones del presidente Mauricio Macri en las que respaldó el pedido de Cabrera a los empresarios para que dejaran "de llorar" y se pusieran a "buscar cómo incrementar la productividad".
Durante el encuentro, los funcionarios nacionales le pidieron a los industriales más apoyo y menos críticas en público, aunque aclararon que el Gobierno no cederá ante los reclamos vinculados con el crecimiento de las importaciones.
Tras la reunión en Casa Rosada, el presidente de la entidad, Miguel Acevedo, destacó que "toda instancia de diálogo entre el Gobierno y el sector productivo es buena en sí misma". "La única manera que tenemos de avanzar en los desafíos que presentan la Argentina y el mundo es dialogando de manera franca", evaluó Acevedo, quien aseguró que seguirán "trabajando de manera conjunta en las mesas sectoriales para analizar los pormenores de cada cadena de valor y entender las dificultades que tienen".

 

Camino del diálogo.
En ese escenario, uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja consideró que "la Argentina está en un proceso de normalización de la economía, de integración al mundo, en un contexto en el cual hay sequía, volatilidad en los mercados internacionales y medidas de Donald Trump jamás pensadas". En declaraciones radiales, el empresario aseguró que la "diferencia" con el Gobierno está "en los discursos y no es de fondo".
Además, aclaró que las declaraciones cruzadas entre funcionarios del Poder Ejecutivo y dirigentes de la central fabril "son cuestiones del momento, no una declaración de guerra". "No es que haya una cuestión para todos los sectores, hay que buscar las mecánicas para encontrar el camino del diálogo", sostuvo el también titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal). Según su consideración, "hay que enfrentar las complejidades y buscar los equilibrios necesarios".

 

Pymes desconformes.
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) alertó ayer que las empresas del sector están "en emergencia" y consideraron que "es urgente debatir y establecer políticas diferenciadas que contemplen su situación", al cuestionar los alcances de las mesas sectoriales anunciadas por el Gobierno y la Unión Industrial Argentina. "Los acuerdos sectoriales apuntan a abaratar el costo del salario de los trabajadores como principal variable de ajuste", afirmaron los directivos de Apyme al referise al encuentro que mantuvieron ayer dirigentes de la UIA con el jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera, en Casa de Gobierno.

 

Emergencia.
La entidad pyme consideró que las mesas sectoriales "pueden beneficiar a algunas empresas, y en particular a la economía concentrada, pero perjudica gravemente a las Pymes: con menores ingresos de los trabajadores, y una mayor precarización laboral, se provoca una continua merma del poder adquisitivo en el mercado interno".
"El sector de las Pymes está en emergencia, y es urgente debatir y establecer políticas diferenciadas que contemplen su situación. Una verdadera agenda industrial y Pyme debe proponerse metas de desarrollo equitativo, lo que involucra a todos los sectores del trabajo y la producción agredidos por el actual modelo", cuestionó el escrito firmado por el presidente de la entidad, Eduardo Fernández.

 

Consecuencias del modelo.
Las pequeñas y medianas empresas, se aseguró, son las que padecen "las consecuencias del actual modelo económico" con lo que definieron medidas de "ahogo financiero y fiscal, falta de acceso y encarecimiento del crédito aumento desproporcionado de tarifas, invasión de productos extranjeros, caída en las ventas e incremento de costos por la alta inflación y las tendencias alcistas del dólar".
Apyme consideró que "las políticas aperturistas y desreguladoras del Gobierno" provocan "el retroceso y el estancamiento de la industria local, con un promedio de 62% de utilización de la capacidad instalada, la caída continua del mercado interno y un gigantesco déficit de la balanza comercial por la avalancha de productos importados de consumo final e intermedios". (NA / Télam)

 

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