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Conmoción por el asesinato de un ingeniero argentino en Madrid

Redaccion Avances 23/07/2026 - 10.27.hs

Facundo Rico era un ingeniero argentino de 37 años que vivía desde hace más de una década en España. Y por estas horas su nombre está en todos los medios de ambos países porque fue asesinado en Madrid. Según las primeras hipótesis, el atacante estaba convencido de que la víctima mantenía una relación con su esposa, una sospecha que, de acuerdo a la pesquisa, nunca fue corroborada.

 

El presunto asesino lo atacó de 13 puñaladas y se suicidó un día después.

 

Rico era argentino con nacionalidad española y residía en el barrio de Las Tablas, en el distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo. Se desempeñaba como ingeniero especializado en energías renovables y llevaba más de diez años radicado en España, donde había desarrollado su carrera profesional.

 

Según la reconstrucción del caso, el agresor, un español de 65 años, desarrolló una obsesión al creer que Rico era el amante de su esposa. Ambos coincidían en un gimnasio, circunstancia que habría alimentado los celos del hombre hasta derivar en el ataque.

 

Según el diario El Mundo, el argentino tenía un alto nivel de vida y una intensa actividad social, por lo que sus vecinos estaban acostumbrados a las visitas de desconocidos y fiestas en el lugar.

 

Rico había cursado dos maestrías y recibido un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas, que era su principal campo de especialización.

 

Rico tuvo distintos trabajos, ya que, ocupó cargos como responsable de proyectos eólicos y fotovoltaicos en países como Uzbekistán, mantenía un alto nivel de vida y había cambiado su puesto de trabajo solo dos meses antes de morir.

 

El crimen.

 

El asesinato ocurrió en el departamento de la víctima, donde el agresor irrumpió y lo atacó con un arma blanca. Rico recibió 13 puñaladas en distintas partes del cuerpo. Posteriormente, el atacante escapó del lugar y utilizó gas pimienta durante la agresión para facilitar su huida, de acuerdo con la investigación.

 

El cuerpo fue encontrado luego de que vecinos alertaran a la Policía por un fuerte olor proveniente de la vivienda. Bomberos ingresaron al departamento y hallaron al ingeniero sin vida en la cocina.

 

Las pesquisas permitieron identificar rápidamente al principal sospechoso mediante cámaras de seguridad y otros elementos de prueba. Sin embargo, menos de 24 horas después del crimen, el hombre se suicidó arrojándose a un barranco en la localidad de La Adrada, en la provincia de Avila.

 

La muerte del presunto autor impide que el caso llegue a juicio, aunque las autoridades españolas consideran esclarecido el móvil del homicidio: un crimen motivado por los celos y una creencia infundada sobre una supuesta relación sentimental entre la víctima y la esposa.

 

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