Femicidio en Mar del Plata: nuevo giro en el caso
La investigación por el femicidio de Mailén Antonich (24) dio un nuevo giro en las últimas horas a partir del registro de cámaras de seguridad del lugar donde fue hallado su cuerpo. La principal hipótesis busca determinar si Mailén fue víctima de una emboscada planificada. Ayer hubo una masiva marcha en el centro de Mar del Plata por el caso de la joven y otros dos asesinatos ocurridos en solo 24 horas.
El fiscal Carlos Russo dispuso la extensión por otras 24 horas del secreto de sumario en la investigación de la muerte de Mailén. Uno de los nuevos datos del caso surgió del análisis de las cámaras de seguridad del balneario Punta Cantera. “Los registros ubican a Mailén el viernes alrededor de las 15 dentro del complejo”, informó La Capital de Mar del Plata. “Se la observa caminando por el predio mientras un hombre la sigue, hasta que ambos salen del campo visual de las cámaras. Ese sería, hasta el momento, el último registro de la joven con vida”.
Esto permitió establecer que Mailén en realidad estuvo allí desde el viernes y modifica la reconstrucción que se había realizado durante las primeras horas de la investigación.
Mientras se profundiza esa línea, otra pista llevó apunta al entorno familiar de la víctima, precisamente a su exsuegra. “Una declaración testimonial habría revelado una conversación mantenida el jueves previo entre una mujer y un hombre, en la que se habría hecho referencia al pago de dinero una vez que se concretara el asesinato de Mailén”, detalló el medio citado. Por esto, se ordenó un allanamiento en una vivienda de Labardén al 3300. Se secuestraron siete teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes. La mujer no quedó detenida ni se le aplicó ninguna medida restrictiva por el momento.
Marcha y tensión.
El femicidio de Mailén, sumado a los asesinatos de Ricardo Ruiz (48) y Alberto Rodríguez (68), todos ocurridos en menos de 24 horas, originaron una manifestación este miércoles en el centro de la ciudad balnearia. Vecinos autoconvocados exigieron más seguridad en un contexto atravesado por el aumento del delito.
La marcha se convocó al mediodía, y partió desde la intersección de Luro e Independencia, pasó por las puertas del Palacio Municipal y desembocó en la Jefatura Departamental. En este último punto hubo un gran despliegue policial, y los manifestantes pasaron por sobre el vallado para llegar hasta la entrada, donde reclamaron ser atendidos. La situación escaló y comenzaron los gritos e insultos hacia las autoridades policiales. La tensión se vivió cerca de media hora, entre los manifestantes que exigían respuestas.
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