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La Industria textil perdió más 15.400 empleos en un año

Redaccion Avances 31/07/2026 - 17.55.hs

La crisis de la industria textil argentina profundiza su impacto sobre toda la cadena productiva. La actividad combina una fuerte caída de la producción, pérdida sostenida de empleo, cierre de establecimientos, desplome de la inversión y un nivel históricamente bajo de utilización de la capacidad instalada.

Según los últimos datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) reflejan un deterioro que ya no se limita a la baja del consumo, sino que compromete la estructura productiva del sector.

En ese sentido, Bae Negocios informó que entre abril de 2025 y abril de 2026, la cadena integrada por los sectores textil, confección, cuero y calzado perdió 15.468 puestos de trabajo registrados, la mayor caída interanual desde que existen registros. En total, el sector empleó en abril a 95.094 trabajadores formales, 1.241 menos que en marzo. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a 25.683 empleos registrados.

 

Empresas.

El artículo del medio citado detalló que el ajuste también impactó en el entramado empresarial. En abril funcionaban 3.626 establecimientos, 330 menos que un año antes. Sólo durante los primeros cuatro meses de 2026 dejaron de operar 115 empresas y, desde diciembre de 2023, el sector perdió 383 establecimientos.

El deterioro del empleo acompaña un desplome de la actividad industrial. Según el Índice de Producción Industrial (IPI), en mayo la producción textil cayó 25,6% interanual, una baja diez veces superior a la registrada por el conjunto de la industria manufacturera, que retrocedió 2,5%. En los primeros cinco meses del año, la producción textil acumuló una caída de 26,5%, frente al descenso de 3,1% del promedio industrial.

 

Caídas. 

Dentro del sector, los mayores retrocesos correspondieron a los hilados de algodón, con una caída interanual de 35,3%, mientras que en el acumulado anual el segmento más afectado fue el de tejidos y acabado de productos textiles, que retrocedió 38,6%. También registraron fuertes bajas la preparación de fibras (-13,7%) y otros productos textiles (-19,1%).

Otro indicador que refleja la magnitud del deterioro es la utilización de la capacidad instalada. En mayo, las plantas textiles operaron al 42,2%, 5,2 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año anterior.

El promedio industrial alcanzó el 58,4%, por lo que la brecha entre ambos niveles llegó a 16,2 puntos porcentuales. En la práctica, casi seis de cada diez máquinas del sector permanecen inactivas.

Desde FITA advirtieron que la caída del empleo y de la actividad dejó de responder a un fenómeno transitorio.

“El empleo formal en el sector registra caídas ininterrumpidas desde diciembre de 2023. En junio de 2025 el ritmo se aceleró y la pérdida promedió 1.200 puestos por mes. Esta tendencia acompaña la retracción de la actividad textil y su duración descarta cualquier lectura como fenómeno transitorio”, sostuvo la gerente general de la entidad, Celina Pena.

 

Inversión. 

La crisis también golpeó las decisiones de inversión. Entre enero y junio, las importaciones de maquinaria textil alcanzaron USD 60,2 millones, un 28% menos que en igual período del año pasado.

Las mayores caídas se observaron en: telares planos (-75%), maquinaria para tejido de punto y bordadoras (-52%), equipos auxiliares (-50%) y máquinas de acabado (-40%).

La reducción de estas compras refleja la paralización de proyectos de ampliación y modernización de las plantas industriales.

El informe también muestra una situación atípica en materia de precios. En junio, el rubro prendas de vestir, calzado y cuero aumentó apenas 0,4% mensual y 11,9% interanual, muy por debajo de la inflación general, que alcanzó el 33,5%. Al mismo tiempo, los precios mayoristas de los productos textiles crecieron 19,3%, también por debajo del promedio de la industria. Esta situación limita la posibilidad de las empresas de trasladar el aumento de sus costos a los precios finales, en un contexto de consumo debilitado.

 

Ventas. 

Los datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria muestran que durante el tercer bimestre del año las ventas de ropa cayeron 6,9%, mientras que el 55% de las empresas reportó bajas en sus ventas. La mayor competencia de productos importados también forma parte del escenario que enfrenta la industria.

Durante 2025 crecieron con fuerza las importaciones y varias marcas internacionales anunciaron su desembarco o expansión en el mercado argentino. En 2026, el comportamiento fue más heterogéneo.

Las importaciones de hilados, tejidos y confecciones retrocedieron 22% en volumen y 30% en valor durante junio, mientras que en el semestre acumularon bajas de 29% y 36%, respectivamente.

Sin embargo, las prendas terminadas siguieron una tendencia opuesta: crecieron 21% en cantidades y 18% en dólares durante junio, y en el primer semestre aumentaron 65% en volumen y 38% en valor.

 

 

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