Ravier anticipó una devaluación y lo desautorizaron
El jueves por la noche el vocero presidencial, Adrián Ravier, dijo en un streaming oficialista que "es una posibilidad” que el dólar suba a $1800 en los próximos meses y su traspié forzó a una ratificación. Por esta frase, el Gobierno nacional afirmó que la política monetaria no se toca.
Según informó La Nación, fuentes de la Casa Rosada aseguraron que no va a haber ninguna modificación en la estrategia cambiaria oficialista. “No hay nada; Ravier se equivocó”, resumieron en las altas esferas del Gobierno.
El medio citado describió que durante el programa La Misa, Ravier argumentó: “Cuando uno mira lo que le pasó al macrismo, ellos estaban en un tipo de cambio en $15, se fue a $60. Cuadruplicar el tipo de cambio significaría que hoy pasamos de $1500 a $6000. En 2002, el tipo de cambio pasó de $1 a $3; sería como hoy pasar de $1500 a $4500. Nadie ve ese escenario. Ahora, que el tipo de cambio llegue a $1800, a $1700, para dentro de unos meses es una posibilidad”.
Esta tarde, fuentes oficiales remarcaron: “Descartado que eso suceda (lo del dólar a $1800). No está en la planificación”.
Asimismo, otra voz importante de La Libertad Avanza (LLA) expuso que la continuidad de la política cambiaria actual se evidencia a través de los movimientos del Banco Central de este año. “Mirá la cantidad de dólares que compró el BCRA en las últimas jornadas. El valor del dólar se mantiene por las compras del Central”, explicó esa fuente para dejar de lado un escenario de corrección del tipo de cambio a los niveles que mencionó Ravier.
Declaraciones.
En el programa La Misa, Ravier quiso referirse a la estabilidad del tipo de cambio durante la gestión Milei pero, en eso, deslizó como un escenario posible que el dólar se ubique entre $1700 y $1800, lo que implicaría una devaluación de entre 13% y 20%.
El portavoz, en conversación con Parisini y el resto de los panelistas libertarios, afirmó que el Gobierno hizo “todo” en materia macroeconómica para evitar cualquier consecuencia de un shock externo o cualquier “temblor posible”.
Las declaraciones del vocero generaron malestar en el oficialismo. Más allá de que sus laderos libertarios buscaron –una vez más– decir que al vocero lo habían “sacado de contexto”, una fuente importante del oficialismo admitió: “Viene derrapando”.
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