Tras los despidos en la CNEA, desmienten al Gobierno y denuncian "persecución"
Un día después del operativo de la Gendarmería dispuesto por el Gobierno de Javier Milei para desalojar la protesta por los 61 despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la fuerza federal volvió a desplegarse en la sede central y restringió el acceso del personal. Mientras tanto, trabajadores y representantes gremiales realizaron cortes de calles y avenidas en reclamo por la reincorporación de los cesanteados. Desde el sector denunciaron una "persecución" y afirmaron que los recortes alcanzaron áreas estratégicas, al tiempo que rechazaron la versión oficial de que los desvinculados eran únicamente contratados incorporados en 2023.
Durante la mañana, decenas de empleados se concentraron nuevamente frente al edificio de la CNEA, ubicado sobre la avenida del Libertador al 8200, para exigir la restitución de los contratos rescindidos. Los despidos fueron comunicados por correo electrónico durante la mañana del martes. El día anterior, los trabajadores habían interrumpido sus actividades y ocuparon distintos sectores del edificio en busca de respuestas, pero la protesta terminó con la intervención de la Gendarmería, que desalojó el lugar mediante el uso de la fuerza, publicó El Destape.
Durante la tarde, los gremios anunciaron que las autoridades los convocaron a una "mesa de negociación" para este jueves 2 de julio a la 10 horas. "Como acordamos, tendremos la reunión y luego veremos las acciones a seguir", indicaron en un comunicado el diario porteño.
Al trascender los despidos, el director de la CNEA, Martín Porro, publicó un texto en redes en el que argumentó que "la totalidad de esos contratos habían sido incorporados durante el año 2023", los cuales "desempeñaban funciones mayoritariamente administrativas" y que "ningún operador licenciado, investigador, ni personal especializado fue desvinculado".
El Destape dialogó con un empleado con 10 años de antigüedad que desmintió el planteo oficial al afirmar que fueron removidos puestos sensibles dentro del organismo y que se trata de "una persecución" interna.
Desmienten relato oficial.
"Dicen que recortaron contratos durante la gestión de Adriana Serquis (actual diputada peronista) pero, a su vez, están ingresando personas nuevas que las ponen a dedo ellos. Hay personal administrativo que ingresó este año 2026, al mismo tiempo que dicen que echan otros", dijo a este medio un trabajador que no quiso dar su nombre por temor a represalias.
Para él, el planteo oficial es "mentiroso" porque entre los despedidos también hay puestos altamente calificados y necesarios para la diaria de la CNEA, incluso para mantener un discurso que el propio Gobierno de Milei dice reivindicar.
"Echaron a una persona que era la encargada de la vinculación con laboratorios que compran radioisótopos a la CNEA. Sin esa persona, no puede proveer radiosótopos. Que encima está en agenda de la gestión actual, reactivar la venta de radioisótopos y agua pesada", ejemplificó, y agregó: "Es una persecución esto".
Este caso, agregó el diario porteño, se suma al de Paula Alderete, una trabajadora de la CNEA de Salta que fue desvinculada y que, como técnica microscopista, tenía la tarea de manipular un microscopio electrónico de barrido que ahora quedó en desuso.
Artículos relacionados
