Lunes 28 de noviembre 2022

Estudiantes de Realicó hicieron un original emprendimiento

Redaccion Avances 01/10/2022 - 12.03.hs

Junto a la ONG Junior Achievement en Argentina, en el colegio realiquense reciclaron colillas de cigarrillos con el fin de desarrollar las macetas biodegradables.

 

Mucho se insiste, sobre todo en cuestiones ambientales, que son las nuevas generaciones las que deben liderar un verdadero cambio respecto a cómo se cuida y se trata al planeta. Y la importancia de hacer algo, aunque parezca pequeño, para modificar esa realidad que lo reclama de manera urgente. En un colegio Realicó se pusieron manos a la obra y con las ganas de poner en marcha un emprendimiento propio crearon “Agro Ecolí”.

 

Se trata de un proyecto de estudiantes de sexto año del Instituto Fundación Sociedad Rural Argentina de Realicó, que crearon un innovador producto amigable con el medioambiente:  reciclar colillas de cigarrillos con el fin de desarrollar macetas biodegradables.

 

Agro Ecolí nació en el marco del programa educativo Aprender a emprender, una propuesta de aprendizaje basado en proyectos que permite a estudiantes de 15 a 18 años crear, organizar y operar un emprendimiento real.  “A través del aprendizaje práctico y combinado en educación financiera, habilidades digitales, formación para el trabajo y emprendimiento, la ONG empodera a los jóvenes para que hagan crecer sus ideas emprendedoras, perfeccionen sus habilidades laborales, administren sus ingresos y aseguren mejor calidad de vida para ellos, sus familias y sus comunidades”, destacan los impulsores de la iniciativa.

 

“Una sola colilla puede contaminar más de 40 litros de agua y ese dato nos alertó sobre qué podíamos hacer fue  el puntapié inicial para comenzar con el emprendimiento. En principio recolectamos recipientes y los colocamos en distintos puntos de la ciudad con el objetivo de juntar las colillas de cigarrillos que desechan los fumadores”, explicó Brunella Gallo, una de las que participó del proyecto.

 

Luego de una exhaustiva investigación, los jóvenes conocieron de la existencia de un hongo que degrada los contaminantes de las colillas de cigarrillo, para luego poder reutilizar el material. Gracias al resultado de ese proceso, obtuvieron la materia prima para realizar sus macetas biodegradables.

 

Cuando definieron el producto se enfrentaron al desafío de reunir el capital necesario para iniciar con su emprendimiento. Así, los vecinos de Realicó compraron acciones y se convirtieron en inversores de esta iniciativa.El proyecto comenzó a crecer, y a partir del contacto con la Municipalidad local, los estudiantes lograron hacerse de las colillas de cigarrillos que usualmente se enviaban a Mendoza para su degradación. Con la materia prima necesaria, comenzaron la producción y dieron inicio a Agro Ecolí.

 

“Pudimos mejorar nuestro compromiso y el trabajo en equipo para desarrollar un emprendimiento. Aprender a emprender es una linda forma de demostrar nuestro desarrollo intelectual”, resaltó Francisco Boniaco. “Aprendimos a trabajar en equipo, sobre finanzas y marketing para un emprendimiento. Creo que todo esto, el día de mañana, nos va a ayudar a tener un emprendimiento propio”, agregó Brunella.

 

Contaminación.

 

“Luego de investigar acerca de la problemática, supimos que es uno de los residuos más tóxicos de mundo: se arrojan 8 millones y medio de colillas de cigarrillos por minuto, es decir, 143 mil por segundo. En todo el mundo, uno de cada tres cigarrillos termina en la naturaleza y cada año se esparcen en nuestro medio ambiente más de 500 millones de kilogramos de desechos de tabaco”, indicaron los jóvenes ante la consulta de este suplemento.

 

“Las colillas tardan unos 12 años en degradarse por completo: los filtros tardan entre 1 y 2 años en autodestruirse, pero uno de sus componentes, el acetato de celulosa, tarda casi 10 años en desintegrarse por completo. Sabemos que cada año se producen casi 5.200 millones de cigarrillos en todo el mundo, de los cuales, la gran mayoría se fabrican con filtros. El 66% de ellos terminan arrojados a la naturaleza y la colilla de un cigarrillo puede contaminar hasta 500 litros de agua por sí sola. En contacto con el agua, los filtros de los cigarrillos tienen repercusiones catastróficas sobre los recursos naturales a escala mundial”, explicaron.

 

Destacada.

 

Las chicas y chicos también apuntan a que La Pampa sea una provincia que se destaque por el cuidado ambiental. Para la producción de macetas biodegradables utilizaron un método innovador para la extracción de los agentes tóxicos. Además incluyen a diferentes sectores de la sociedad para el fomento y el reciclado al realizar campañas de concientización en los colegios, sectores públicos, privados, asociaciones, empresas, etc.

 

“Producimos las macetas con un insumo principal sin costo como lo son las colillas, un dato no menor para que se pueda lograr en diferentes lugares. A su vez, el proyecto está pensado con la intención de reciclar los contenedores donde recolectamos las colillas. Para esto, utilizamos bidones reciclados”, contó Francisco.

 

Desde la ONG resaltan que “Aprender a emprender” es un programa educativo en el que los jóvenes crean, organizan y operan un emprendimiento real. La docente a cargo del trabajo es Yanela Ardusso Delfino y el grupo de alumnos se dedicó, en la previa, a investigar durante un largo tiempo como lograr eliminar la toxicidad de las colillas. “Encontramos un hongo que bajo un proceso biológico con temperatura y tiempos adecuados elimina la composición tóxica a la colilla.  El proceso productivo es lento porque es natural, pero sumamente interesante. Luego de hacer una especie de una masa con los materiales, moldeamos las macetas de manera artesanal para que salgan a la venta”, comentaron.

 

El producto final son macetas biodegradables de trasplante y se entregan con una etiqueta también de papel reciclado hechas por otro grupo de alumnos de 3er. año del colegio. 

 

Demanda.

 

“En este momento estamos teniendo una alta demanda de producción, y se venden solas o con cactus o suculentas dentro de la misma de acuerdo al gusto del consumidor”, se entusiasma el grupo emprendedor.

 

¿Qué fue lo más positivo de la experiencia?

 

“Lo positivo como grupo fue aprender a trabajar en equipo, a idear, buscar soluciones todo el tiempo y por sobre todo a desarrollar un espíritu emprendedor con todo lo que eso implica, creemos que hemos aprendido muchísimo de esta experiencia”.

 

¿Cambiaron su visión respecto al cuidado del medioambiente? ¿Les parece fundamental hacer algo al respecto?

 

“Por supuesto que creemos que hemos cambiado la forma de mirar muchas cosas de la realidad que nos atraviesa. Cómo jóvenes sabemos que podemos hacer mucho por nuestro planeta, por nuestro país y por las generaciones futuras. Queremos empezar a cambiar la realidad desde nuestro pequeño lugar, concientizando a la población sobre el cuidado del medio ambiente específicamente sobre la importancia de no tirar comillas al suelo. Como decimos siempre: ustedes solo junten, nosotros nos encargamos de reciclarlas”.

 

El grupo ya hizo acuerdos con municipios de La Pampa, San Luis, Córdoba y Buenos Aires que se fueron sumando para enviar colillas y con la Universidad Nacional de la Pampa entre otras instituciones que se sumaron.

 

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