Miércoles 07 de diciembre 2022

Musicanoba: con alma musical

Redacción 09/07/2022 - 01.06.hs

Walter Canoba es toda una referencia comercial en la provincia: a través de “Musicanoba” transitó muchos años junto a todas las melodías pero los cambios tecnológicos lo llevaron a otro camino. Tuvo locales en Pico y en Córdoba y hoy sigue con dos negocios en Santa Rosa.

 

“En mi casa tengo más de 20 mil CD’s que quedaron ahí, sin vender”, admite Walter con sencillez y en ese solo dato se resume lo que puede generar un cambio tan brusco como veloz en un mercado determinado. La tecnología atropella, las generaciones cambian y todo aquello que en su momento parecía tan exitoso y con larga vida, de pronto se convierte en un objeto ignorado y olvidado. Salvo por unos pocos fanáticos que mantienen o reflotan un culto a los discos de pasta, a los casetes, a los discos compactos o a los DVDs, los productos que hace solo un puñado de años fueron furor, hoy se encaminan a ser piezas de museo. Y todo eso pasó por los estantes de Musicanoba, un lugar que casi tres décadas después de su apertura supo reformularse y continuar con su veta comercial.

 

“Empecé a trabajar desde los 15 años, en el ’79, en un comercio que vendía electrodomésticos y que también se dedicaba a la parte musical: vendían long play y casetes. Fueron muchos años en ‘Cardelli’ y eso me dio gran experiencia y muchos contactos con infinidad de gente del rubro. Por eso en el ’94 dejé de ser empleado y comencé mi carrera emprendedora”, se presenta Walter Canoba, un santarroseño de 58 años que acumula una larga trayectoria comercial en la provincia.

 

“Soy un apasionado de la música y además tengo alma de comerciante, voy caminando por la calle y si veo un local vacío seguro me llama la atención y pienso que ahí puedo abrir algo, es una cuestión que llevo conmigo naturalmente y es eso lo que he hecho la mayor parte de mi vida”, cuenta Walter en uno de los locales santarroseños, en la avenida San Martín 380. El otro también está en pleno centro, en Coronel Gil 140.

 

Musicanoba, que hoy a su nombre sumó el “TECH” para darse la mano con los productos tecnológicos que desplazaron a los discos en sus distintos formatos, tiene un largo recorrido. El negocio inicial abrió en la calle Quintana 25, en el año 1994, y cuatro años después llegó la mudanza para vivir una etapa “esplendorosa de la música” y de su local, según resalta el propio Walter.

 

“En el ’94 estaba en pleno auge el disco compacto, ya era el final del casete, que igual se seguía vendiendo. Esa fue una etapa maravillosa de la música, era un furor y nos permitió conocer a toda la gente de las radios, de los boliches. De Radio Noticias (FM 99.5) y de todo el resto de las radios venían a comprar los discos, y venían de los pueblos del interior también, además de los boliches bailables. Fue un auge muy valioso y nos hicimos conocidos así que esto también llevó a que vinieran los viajantes y yo tuve una característica: vendí todos los géneros musicales. No hacía distinción. Todo ese movimiento nos permitió mudarnos a esa esquina de Gil y Lagos, bien en el centro de Santa Rosa y ahí estuvimos 17 años”.

 

Competencia.

 

Pero esa apertura tan añorada tuvo una noticia inesperada tan solo unos meses después. “Nosotros abrimos el local a fines del ‘98 después de una gran inversión y laburo porque era una casa antigua que estaba muy venida abajo, pero en marzo del ’99 abrió Musimundo, prácticamente enfrente, donde era el cine Monumental. En ese momento Musimundo se dedicaba solo a la música y era una cadena gigante en el país. Así que fue complicado, nos mantuvimos gracias a nuestros clientes de siempre que siguieron yendo, pero lo positivo también fue que la competencia te obliga a exigirte y a estar despierto. En 2001 la cerraron a esa sucursal”, recordó Walter que, lejos de achicarse ante la presencia del ‘monstruo’, llevó adelante sus propios planes de expansión.

 

“En el año 2000 abrimos una sucursal en General Pico, fue una gran satisfacción y estuvo abierta hasta 2019, fueron casi 20 años de un laburo muy lindo, con gente maravillosa que atendía el local que estaba en la calle 20. Con el tiempo aprendí que es bueno delegar y por eso hay chicos que hace 20 años que trabajan conmigo”, destaca un emprendedor que no deja pasar por alto un dato que considera clave: “Tengo que decir bien claro que tengo una compañera de fierro, que me acompaña siempre. Griselda (52) es docente y ella me ayudó desde el principio, en todo”, apunta el padre de Franco y David (mellizos de 31 años), Micaela (29) y Matías (26), con quienes llevó adelante la difícil pero satisfactoria misión de trasladar Musicanoba fuera de los límites pampeanos.

 

“Quizá mucha gente no sepa que tuvimos una sucursal en Córdoba. Cuando los chicos se fueron a estudiar empezamos a barajar esa posibilidad y tiempo después lo hicimos, así que lo atendían un poco ellos y también unos amigos”, destaca Walter quien también resalta que en determinada etapa su local santarroseño se destacó por vender entradas para recitales y grandes eventos.

 

Tecno.

 

Pasaron los discos, los casetes, los compact discs, los DVDs, los MP3 y Musicanoba siguió en pie. Pero la llegada de las plataformas, de Mercado Libre, de YouTube, de Spotify, de la música gratis y al instante pusieron patas para arriba todo ese universo que no daba lugar a la nostalgia.

 

“En 2010 creo que ya fue el final del compact, ahí era claro que la onda cambiaba por completo y seguramente yo me tendría que haber dado cuenta antes, la peleamos pero tal vez soy muy pasional, la música para mí es fundamental y pensé que no iba a ser lo que es hoy. Pero contra la corriente no se puede, por eso como dice el dicho ‘si no puedes contra ellos, úneteles’”, admite Walter que estuvo en Gil y Lagos hasta 2015 y desde allí se trasladó a 25 de Mayo al 100.

 

Hoy Musicanoba es una tienda de aparatos electrónicos con marcas de primera calidad como JBL, Motorola, Winco o Xiaomi. También hay cables, cargadores de celulares, cientos de fundas para teléfonos y hasta consolas. Pero en un estante detrás del mostrador se acumulan algunos CDs y verdaderas reliquias en discos de vinilo de Pink Floyd, Queen, Soda Stereo o los noventosos Nirvana. Rinconcitos que sobreviven a la topadora TECH.

 

“Hoy se vende un compacto o un disco muy cada tanto, y sin dudas que la nostalgia siempre puede aparecer, pero me quedo con que Musicanoba se convirtió en un nombre y por acá pasaron distintas generaciones de abuelos, padres e hijos. Fue una etapa muy linda y está bueno sentirse partícipe de eso, pero tampoco es que me gusta mirar siempre para atrás, la tecnología también es muy cautivante y todos los días te permite descubrir y aprender cosas. Soy comerciante y tengo pasión por esto”, dice Walter, que por si queda alguna duda muestra algunos otros discos y deja en claro que la pasión musical tampoco se desvanece. Ya sea para escuchar desde un moderno Iphone o desde el recordado Walkman.

 

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