“Algo que une al argentino es la Selección y Malvinas”
Argentina tendrá mañana un nuevo cruce mundialista contra Inglaterra, en un partido cargado de simbolismo y atravesado por el reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas. Carlos Calmels, excombatiente e integrante del Centro de Veteranos de Guerra, dijo que el partido de Argentina contra Inglaterra “es un partido de fútbol y hay que tomarlo como eso”, pero que el sentimiento por Malvinas “está tan arraigado que la gente quiere tener esa revancha”.
Calmels, hoy de 64 años, recordó su paso por Malvinas cuando tenía solo 19. “Yo participé en el 82 con la Fuerza Ejército. Estuve en Malvinas desde el 25 de abril hasta que nos tomaron prisioneros, y ya el 16 de junio subimos al Canberra y llegamos al continente, nos dejaron en Puerto Madryn el 19 de junio del 82. A partir de ahí fue la segunda lucha de ver cómo nos reinsertábamos en una sociedad que nos castigó en esa época de desmalvinización. Pero gracias a Dios estamos en La Pampa y en el 85 ya teníamos trabajo en la Administración Pública Provincial. Ya después formamos el centro y eso sirvió mucho para que pudiéramos hacer esa catarsis que tanto necesitamos”, dijo en entrevista con LA ARENA y RADIO NOTICIAS.
Remarcó que esa catarsis no se hizo solo con profesionales, sino también a través de las charlas que dan desde el Centro: “Hemos ido con nenes desde Jardín de Infantes hasta alumnos de la Universidad y eso sirve de mucho. Más ahora con todo el cariño que nos da la gente, se revirtió mucho y nos hace muy bien todo eso”.
- Han habido muchas opiniones encontradas y todas son válidas, ¿pero se vive en lo personal como un partido de fútbol o hay un aire de revancha contra los ingleses en algún sentido?
- En lo personal, a mí me pasó en el 86 que mis primos, mis tíos venían y me abrazaban y en mi cabeza no lo tomaba como que me sirviera de algo. Pero en ese momento estábamos tan tapados, que hasta capaz nos daba miedo por lo que habíamos firmado, que no dijéramos nada sobre la guerra, pero no lo tomamos como una revancha. Ahora con los años, ya con nietos y demás, lo elabora, lo mastica y es un partido de fútbol. Uno muy adentro con los vecinos, con los familiares y demás, quiere esa revancha, pero es un partido de fútbol y hay que tomarlo como eso. Nosotros el miércoles a las 6 de la tarde, vamos a continuar pase lo que pase. Pero algo que une al argentino es la selección y Malvinas, y está tan arraigado que la gente quiere tener esa revancha.
- Los centros de veteranos de guerra de todo el país, ¿se han expresado más o menos en esa sintonía?
- Sí, es un partido de fútbol y que hay que tomarlo como tal. Te duele que perdamos, pero no como perder Malvinas; haber bajado la bandera que vimos flamear nosotros, eso fue peor.
- ¿Y qué te parece que haya gente que no piense así e incluso lo haya puesto en términos de “es una guerra, es matar o morir”?
- No, es totalmente una competencia. Fijate que la mayoría de los argentinos que tenemos nosotros están jugando en Europa con estos muchachos que van a jugar mañana. Lo bueno que tiene ahora, que lo veía totalmente distinto de años anteriores, es que terminan de jugar y se ponen a charlar y a compartir cosas de distintos equipos. Y está bien, porque es una competencia.
- ¿Te reconforta un poco el corazón que la gente por ahí lo viva con esa efusividad, que abrace tan fuerte esta causa?
- Sí, eso te llega mucho y últimamente no sé si es por la edad o qué sé yo, pero te lleva a las lágrimas y llorar, porque la gente nos quiere devolver algo con la Selección; eso da mucha satisfacción. Es una herida que vamos a llevarnos al cajón y es por eso que seguimos bregando para que el argentino no se olvide de nuestros compañeros, que con orgullo murieron defendiendo la bandera y no pudieron volver ni abrazar a los padres ni reinsertarse en la sociedad, quedaron allá cuidando nuestras Islas Malvinas.
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