Beca gratuita para un pampeano o pampeana a la Residencia de Escritura
Se viene la segunda edición de la Residencia “Bajo el signo de Olga Orozco” organizada por la escritora Mariana Komiseroff, autora del libro "Bestias Perfectas: el caso Lucio" y no solo va a contar con la participación especial de la poeta Gabriela Borrelli y una visita a ver la Brama en el Parque Luro, también ofrece una beca gratuita para pampeanos y pampeanas, por parte de la Secretaría de Cultura de La Pampa. La inscripción a la beca es hasta el jueves 20 de marzo.
La primera edición de la Residencia de Escritura “Bajo el signo de Olga Orozco” dejó la sensación de haber abierto, en medio de los médanos y del paisaje pampeano, un espacio donde la escritura podía volver a ocupar el centro. Durante algunos días, leer, escribir y pensar la propia práctica dejó de ser algo interrumpido por la vida cotidiana para convertirse en una experiencia central, compartida, intensa y luminosa. Donde la atención se modificó en el ejercicio de pensarse con otros escritores y escritoras.
En abril de 2026, la residencia tendrá su segunda edición en Toay, el pueblo donde nació la poeta Olga Orozco. No se trata solo de un taller ni de un retiro: es una invitación a entrar en otro ritmo, a convivir con la escritura, a dejar que las preguntas se expandan e incomoden todo lo que tengan que incomodar para convertirse en literatura.
El programa propone cuatro días de trabajo sobre proyectos personales, combinando instancias de taller, clínicas, tiempo de escritura y conversación literaria. Pero lo principal es aquella dimensión del encuentro que ocurre fuera de la mesa de trabajo, en los momentos en que la escritura se mezcla con el paisaje y se puede, no solo permitirse escribir desde otro lugar, sino también, capturar el sentido más profundo de la obra de la poeta pampeana que homenajeamos.
Este año, la residencia contará con la participación especial de la escritora y periodista Gabriela Borrelli que viaja especialmente desde Buenos Aires para ofrecer una masterclass en la Casa Museo Olga Orozco. Ese cruce entre la literatura contemporánea y el espacio donde vivió y escribió Orozco abre una escena singular: la de pensar la escritura en diálogo con una tradición que late en las poetas del presente.
Además, abril trae consigo uno de los fenómenos más impactantes de la región: la brama de los ciervos en el Parque Luro. Al atardecer, el bosque se llena de sonidos profundos, primitivos, que resuenan en el cuerpo. Esa experiencia —difícil de explicar, imposible de olvidar— forma parte de la residencia no como una excursión, sino como una manera de expandir la percepción, de abrir la escucha a otros códigos de lenguaje.
Escribir cuando todo lo demás falla
En un contexto económico complejo, en el que sostener proyectos culturales independientes implica un esfuerzo cada vez mayor, la residencia se afirma como un gesto de insistencia: la necesidad de seguir creando espacios donde la escritura, el encuentro y la circulación de la palabra tengan el lugar principal. Apostar por el arte en estos tiempos no es solo una decisión estética, sino también una forma de cuidado y de resistencia, una manera de hacer algo que haga bien, que convoque a pensar y a construir comunidad y que nos ponga contentas y contentos en momentos arduos.
La propuesta está pensada como una experiencia integral: durante esos días, todo está dispuesto para que quienes participan puedan dedicarse a escribir. El alojamiento, las comidas, el ritmo compartido, las conversaciones que se extienden después de la cena. La literatura no como actividad aislada, sino como forma de estar y de transformar la vida.
Quienes participaron de la primera edición hablan de algo que no es fácil de nombrar: un antes y un después, una especie de intensidad, de cercanía con la propia escritura, pero también con la de los otros. Volvieron a sus casas entusiasmados para seguir trabajando en sus proyectos y también con nuevos impulsos, con preguntas abiertas y con múltiples líneas de trabajo que empezaron a tomar forma. Entre lecturas, devoluciones y conversaciones, aparecen ideas, escenas, tonos, posibles caminos. La experiencia deja algo en movimiento: gérmenes de proyectos, escrituras que se reactivan, decisiones que se clarifican. En ese sentido, la residencia no se agota en esos días, sino que continúa después, en la práctica revitalizada de cada autor o autora.
La segunda edición de la residencia organizada por la escritora Mariana Komiseroff y por @tintaytiempolibros no es solo una continuación de la anterior, sino también es una nueva oportunidad de entrar en ese espacio donde algo se abre y se profundiza.
Link para anotarse en la beca: https://docs.google.com/forms/d/1bnyIA5NeBfvo_6Cxyh1Y7J20W_kJTNU2ZKzfOClhVH0/edit
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