Cacip reclamó en el Congreso: piden por la emergencia pyme
La Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (Cacip) fue una de las pocas entidades seleccionadas en todo el país para integrar la comitiva de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que expuso ante el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación. Allí, en el Congreso, expusieron la grave situación que atraviesan los comerciantes de la provincia a raíz del plan económico del gobierno nacional.
“La participación de nuestra Cámara resultó clave para transmitir a los legisladores nacionales la realidad específica que atraviesa el comercio y la industria en La Pampa, marcada por la caída del consumo, el aumento de costos y la presión impositiva”, informó la Cacip en un comunicado. Durante el encuentro con las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas Empresas, la Cámara acompañó la presentación de propuestas urgentes para evitar el cierre de unidades productivas, como por ejemplo la Emergencia Pyme: Se solicitó la declaración de la emergencia en todo el país para brindar herramientas de sostenimiento al sector.
Alivio Fiscal: Se planteó la necesidad de un nuevo consenso que ordene impuestos provinciales
(Ingresos Brutos) y tasas municipales que hoy asfixian la rentabilidad.
Financiamiento: Se exigieron líneas de crédito accesibles, dado que actualmente solo 1 de cada
3 pymes puede acceder al sistema financiero.
Incentivos a la inversión: Se propuso bajar los montos mínimos para acceder al Régimen de
Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), permitiendo que las pymes pampeanas también
puedan tecnificarse y crecer.
“La Cámara reafirma su compromiso de seguir gestionando en cada espacio de diálogo
necesario para defender el esfuerzo de los comerciantes y empresarios de nuestra provincia”, concluyeron.
Consumo activo.
Por su parte, el titular de la CAME, Ricardo Diab, dijo que “el 95% de las pymes viven del mercado interno. Podemos trabajar en las mejores leyes, pero si no tenemos consumo no podemos transformar nada. No podemos tener innovación, inventiva, ni generar empleo. El desafío es que apuntemos a tener un consumo activo. La pequeña y mediana empresa es nuestro objetivo y estaremos con quienes tengan ese mismo objetivo”.
En ese sentido, uno de los reclamos fue un nuevo consenso fiscal que dé un marco de ordenamiento a los impuestos provinciales, entre ellos los Ingresos Brutos, y a las tasas municipales, además de la reducción de la presión fiscal a las pymes. De esta manera se evitaría lo que muchas veces sucede: que la marginalidad se convierta en la única salida para evitar la carga tributaria que se superpone.
Al respecto, CAME propuso que la capacitación sea un puente para cortar la brecha entre la informalidad y la formalidad. Por eso pidió que el Congreso acompañe la oferta de capacitación de la Escuela de Negocios de CAME, que apunta a mejorar la empleabilidad y la profesionalización de las pymes.
Fronteras.
Por otra parte, para luchar contra el comercio ilegal y el contrabando, CAME requirió avanzar con el proyecto de ley de Armonización del Comercio Fronterizo, que propone un régimen especial para pymes en zonas de fronteras para así reducir asimetrías cambiarias y fomentar la competitividad.
A su vez, se planteó que para acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) habría que contemplar un monto mínimo de inversión más bajo que el establecido para las microempresas y para las pequeñas empresas (US$ 150.000 y US$ 600.000, respectivamente). Asimismo, que las inversiones puedan realizarse dentro de los primeros cinco años desde la entrada en vigencia del RIMI (versus los dos años estipulados).
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