Cooperativas eléctricas de Córdoba alertas ante un proyecto de cambios
La posibilidad de la generación de asimetrías entre cooperativas distribuidoras de energía de la provincia de Córdoba ha motivado el completo rechazo del proyecto de la Empresa Provincia de Energía (EPEC) por parte de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas, FACE.
El Proyecto de Optimización Territorial del Sistema de distribución Eléctrica impulsado por el Estado provincial, pretende reorganizar el mapa eléctrico y las zonas de servicio entre la empresa estatal y las cooperativas. Un amplio debate con polémica se ha lanzado y las cooperativas están rechazando la iniciativa.
Los puntos clave del proyecto son el reordenamiento territorial que propone una nueva zonificación y delimitación de las áreas de influencia en la distribución de la energía; la modernización y la creación de una base de datos que buscan la armonización de datos de redes de distribución y por último la disputa por escalas que busca atender la eficiencia y costos tarifarios entre zonas urbanas servidas por EPEC y las más de doscientos cooperativas del interior cordobés.
La zonificación pretende diferenciar a las distribuidoras y también el cuadro tarifario, en contrario a lo que se lleva adelante en nuestra provincia de La Pampa donde la tarifa es única y el territorio no presenta asimetrías, incluyendo para esto el fondo compensador tarifario que nivela las cuestiones de escala.
LA POSICIÓN DE FACE.
Mediante un documento público, la Federación de Cooperativas de Electricidad y otros servicios (que integra la Federación Pampeana de Cooperativas, Fepamco), dejó en claro su posición contraria al proyecto. “Nuestra Federación no acompaña la propuesta de zonificación territorial en los términos en que ha sido planteada, particularmente cuando de su implementación pudiera derivarse la conformación de estructuras en las que determinadas cooperativas sean consideradas referentes, cabeceras o tractoras de otras entidades. Entendemos que este tipo de iniciativas no puede desconocer los principios fundamentales del movimiento cooperativo ni la realidad particular de cada comunidad”, indicaron.
Las diferencias en “cantidad de asociados, infraestructura, capacidad económica, extensión territorial, volumen de energía distribuida o capacidad técnica no otorgan a ninguna entidad derechos sobre otra ni facultades para intervenir sobre su territorio, patrimonio, organización o autonomía”, siguieron diciendo y recalcaron que “cada cooperativa tiene una historia, una identidad y una relación particular con la comunidad a la que presta sus servicios. No es posible analizar de la misma manera la realidad de una ciudad, un pueblo o una comuna, porque cada una posee su propia idiosincrasia, características sociales, productivas y territoriales, construidas durante décadas”.
Definieron que “cualquier proceso de reorganización del sistema eléctrico debe contemplar necesariamente esta diversidad y respetar la autonomía de cada institución”, y afirmaron que “en función de esta posición, FACE ha decidido avanzar institucionalmente ante los distintos organismos y actores involucrados, reafirmando el planteo del movimiento cooperativo.
En tal sentido, se han dirigido notas formales al ministerio de finanzas, al ministerio de cooperativas y mutuales y a la empresa provincial de energía de Córdoba dejando “asentado nuestro rechazo al esquema de zonificación y a cualquier mecanismo que pueda generar relaciones de subordinación o jerarquías entre cooperativas, al mismo tiempo que se solicita la apertura de instancias formales de diálogo y participación”. Más adelante dijeron que “nuestra Federación entiende que existen múltiples herramientas para mejorar la eficiencia, sustentabilidad y calidad del sistema eléctrico provincial. Estamos dispuestos a discutir mecanismos de cooperación, planificación conjunta, asistencia técnica, inversiones, capacitación, incorporación tecnológica y otras alternativas que permitan fortalecer el servicio. Pero sostenemos con absoluta claridad que cooperar no significa subordinarse, integrar no significa perder autonomía y optimizar no significa concentrar decisiones en determinadas cooperativas. El movimiento cooperativo cordobés debe fortalecerse desde la igualdad y la participación, no desde la concentración.
El documento indica luego que “las cooperativas no son propiedad de dirigentes, de estructuras superiores ni de determinadas organizaciones. Las cooperativas pertenecen a sus socios, quienes, mediante los mecanismos democráticos correspondientes, tienen el derecho de participar y decidir sobre el futuro de las instituciones que sostienen y construyen”, por lo que reafirmaron “nuestro rechazo al proyecto de zonificación en los términos actualmente conocidos y nuestra decisión de defender la igualdad, la autonomía y la identidad de cada cooperativa de la Provincia de Córdoba”. Finalizaron diciendo que “el futuro del cooperativismo eléctrico cordobés debe construirse con todas las cooperativas, respetando a cada comunidad y sin cooperativas de primera y de segunda categoría”.
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