¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Crece el escándalo por los $ 4 billones que se “esfumaron” del Banco Central

Redacción 10/08/2026 - 00.03.hs

El Tesoro Nacional captó $12,21 billones en la licitación del 29 de julio y generó un excedente de liquidez equivalente a unos u$s 2.600 millones, lo que abrió un debate político y técnico sobre el registro, trazabilidad y destino de esos fondos dentro de las cuentas públicas.

 

La Secretaría de Finanzas informó que recibió ofertas por $13,98 billones y adjudicó $12,21 billones en efectivo, superando ampliamente las necesidades inmediatas de renovación de deuda.

 

Este diferencial positivo —unos $4 billones por encima de los compromisos del día— equivale a aproximadamente u$s 2.600 millones al tipo de cambio financiero vigente, motivó cuestionamientos públicos sobre su contabilización y destino dentro del esquema de caja del Tesoro.

 

Santiago Bausili, ante una consulta respecto ¿Hacia dónde fueron los 4 billones de pesos?, respondió: "Es que no tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro. No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no las haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien en algún lado están, son bastantes como para no encontrarlos".

 

Vencimientos.

 

La operación, que alcanzó un rollover del 144,5% frente a vencimientos por $8 billones, se convirtió en uno de los movimientos financieros más relevantes del segundo semestre y reactivó discusiones sobre la dinámica de financiamiento del Estado y la transparencia en la administración de excedentes.

 

En las últimas semanas, economistas y analistas del mercado señalaron que el Tesoro viene registrando niveles de rollover superiores al 120% desde mayo, impulsados por una mayor demanda de instrumentos ajustados por inflación y por dólar linked. Este comportamiento permitió reducir la presión sobre la emisión monetaria y mejorar el perfil de vencimientos, pero también generó interrogantes sobre la administración de excedentes en un contexto de fuerte ajuste fiscal y tensiones políticas por el gasto social.

 

El Ministerio de Economía sostuvo que los excedentes se integran al flujo de caja general y se utilizan para cubrir obligaciones corrientes, financiar programas presupuestarios y reforzar colchones de liquidez para futuros vencimientos. Sin embargo, especialistas advierten que la falta de un reporte detallado y diario sobre movimientos de caja dificulta el seguimiento público del uso de estos montos, especialmente cuando se trata de cifras de magnitud equivalente a varios puntos del PBI mensual.

 

Deuda en pesos.

 

En paralelo, el mercado financiero analizó el impacto de la licitación en la curva de deuda en pesos. La demanda se concentró en instrumentos CER y títulos a tasa fija de corto plazo, reflejando expectativas de desaceleración inflacionaria y una mayor confianza en la capacidad del Tesoro para sostener el programa financiero sin recurrir a emisión del Banco Central. Operadores destacaron que el rollover del 144,5% se ubica entre los más altos del año y consolida la estrategia de financiamiento doméstico.

 

El debate político se intensificó a partir de declaraciones públicas que cuestionaron la falta de registro visible del excedente y denunciaron supuestas irregularidades en la administración de fondos. Voces críticas señalaron que, en un contexto de recortes en partidas sociales y subsidios, resulta indispensable transparentar el destino de montos extraordinarios captados en licitaciones. Desde el oficialismo, en cambio, se remarcó que todas las operaciones están auditadas y registradas en el sistema de administración financiera del Estado.

 

Antecedentes recientes muestran que este tipo de controversias no es nuevo: en 2024 y 2025 también se generaron debates por excedentes de liquidez en licitaciones de deuda, especialmente cuando los niveles de rollover superaron el 130%. (NA)

 

'
'