Denuncian desvío de $16.500 millones de los anteriores dueños del Frigorífico Pico
La situación del Frigorífico Pico sigue generando denuncias y controversias en el ámbito judicial ya que a partir del cambio de manos de la planta se habría descubierto un millonario desvío de fondos para financiar una empresa que era de la familia Lowenstein, los anteriores dueños de la planta que se ubica en la localidad de Trenel.
De acuerdo a documentación vinculada al concurso preventivo, mientras Frigorífico General Pico atravesaba una situación financiera cada vez más delicada, cerca de $16.500 millones de sus recursos fueron destinados a financiar a LDL, un frigorífico equino propiedad 100% de la familia Lowenstein, según difundieron a los medios de prensa fuentes cercanas a la causa.
“Mientras proveedores extendían plazos, bancos sostenían el financiamiento, acreedores esperaban cobrar y los trabajadores mantenían la producción, Frigorífico General Pico destinó cerca de $16.500 millones a financiar a LDL, una empresa dedicada al negocio equino propiedad 100% de la familia Lowenstein, que al mismo tiempo administraba la compañía. Las operaciones surgen de documentación vinculada al concurso preventivo que tramita ante el juez Carlos María Iglesias, cuyo procedimiento vuelve a quedar bajo la lupa mientras la nueva conducción elegida por la Asamblea continúa sin poder asumir”, señaló la información difundida.
Y agregaron que Frigorífico General Pico es una empresa dedicada a la faena y comercialización de carne, “no una empresa financiera”. Sin embargo, “mientras necesitaba capital para comprar hacienda, sostener la producción, pagar salarios y atender sus obligaciones”, habría destinado una suma extraordinaria a financiar una sociedad perteneciente a quienes tenían a su cargo su propia administración.
“La operación plantea además una cuestión central respecto del interés de la compañía. Quienes administraban Pico tenían simultáneamente intereses económicos propios en la sociedad beneficiada por ese financiamiento. La pregunta resulta inevitable: ¿qué beneficio obtuvo Frigorífico General Pico al destinar $16.500 millones a financiar a LDL mientras la propia compañía necesitaba financiamiento y acumulaba obligaciones con terceros?”, apuntaron en la denuncia pública.
Cambio de manos.
En julio pasado, los Lowenstein transfirieron la totalidad de su participación accionaria en Frigorífico General Pico a un tercero, desprendiéndose de las acciones de la compañía que habían administrado durante el período que desembocó en el concurso preventivo. Apenas 14 días después de esa transferencia, Alan Lowenstein solicitó su propio concurso preventivo.
Posteriormente, la Asamblea de Frigorífico General Pico rechazó el balance correspondiente al ejercicio cerrado el 30 de junio de 2025, rechazó la gestión del Directorio anterior y también rechazó una distribución de aproximadamente $2.000 millones en honorarios.
En paralelo, la administración anterior quedó alcanzada por una investigación penal por presunta administración fraudulenta y balance falso.
La causa avanzó con declaraciones testimoniales y con un allanamiento en la planta de Trenel, donde la Justicia secuestró documentación para su análisis.
La última Asamblea de accionistas decidió remover la conducción anterior y designar nuevas autoridades con el objetivo de recuperar la actividad del frigorífico y preservar las fuentes de trabajo.
Iglesias conocía la convocatoria y el orden del día de esa Asamblea. En la reunión participó una veedora designada en el marco del concurso, junto con dos inspectores de Personas Jurídicas de La Pampa y un escribano público.
La Asamblea se realizó, rechazó el balance, rechazó la gestión anterior y eligió una nueva conducción. Sin embargo, las nuevas autoridades (Frigorífico Gorina) todavía no pudieron asumir efectivamente el control de la empresa.
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